“La Ruta de las Sonrisas”

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

En 2020 en plena pandemia de COVID-19, Operación Sonrisa Nicaragua soñó en grande y en 2021 se cumplió: una clínica móvil. 

La atención sanitaria presencial fue suspendida durante tres meses debido a las restricciones sanitarias.

Decenas de pacientes corrían riesgo de quedar desprotegidos, en particular los de las zonas más remotas del país.

En ese momento “innovamos con la clínica virtual, pero siempre estuvo esa sensación de que se podía hacer algo más”, explicó Tatiana Morales, directora ejecutiva de Operación Sonrisa Nicaragua.

El equipo de Operación Sonrisa Nicaragua junto a la clínica móvil. Foto: Operation Smile.

Le comentó la idea a Jaffa Coen, quien en ese momento era presidenta de la Junta Directiva, quien la apoyó completamente.

“La familia Coen contaba con este móvil en la fundación Familia y a inicios de este año dicha fundación cerró; Jaffa habló conmigo si deseaba aún tener una clínica móvil y nos hicieron la donación total”, relató Tatiana.

Con el sueño de una clínica móvil cumplido, Operación Sonrisa Nicaragua ideó la campaña “La Ruta de las Sonrisas”, que tiene como objetivo acercar el tratamiento integral a los pacientes que viven en las zonas más remotas del país.

En la clínica móvil se pueden desarrollar tratamientos de terapia de lenguaje, pediatría, nutrición, psicología y odontología.

Una vez establecida la logística, se planea la ruta a recorrer en cada salida, siempre con el fin de alcanzar a los pacientes que lo necesitan.

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Renovarse en la ayuda a otros

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Dane Hoang (centro) con pacientes de Vietnam. Foto: Jasmin Shah.

La dentista pediátrica y voluntaria de larga data, Dane Hoang, brinda asistencia clave para mejorar las vidas de pacientes con condición de hendidura facial. 

Como voluntaria de Operation Smile ha participado en más de 10 programas quirúrgicos, y tiene un compromiso particular con las familias que viven en Hue, Vietnam, cerca de donde ella misma nació y vivió hasta que sus padres dejaron el país rumbo a Estados Unidos en 1979.

“He sido voluntaria de Operation Smile como dentista pediátrica en programas quirúrgicos y dentales desde 2008. Ha sido una experiencia que me cambió la vida, viajar alrededor del mundo y conocer a algunos de los seres humanos más increíbles que han dedicado su vida para ayudar a los niños como voluntario en Operation Smile”.

Ya sea como voluntarios en un programa Operation Smile o brindando servicios continuos en uno de nuestros muchos centros de atención, los dentistas como Dane se enfocan en brindar atención a pacientes que de otra manera nunca podrían tener. Para algunos, este cuidado les salva la vida.

Hablamos con Dane para aprender más sobre lo que la inspira a ser voluntaria y cómo trabajar en la primera línea de la pandemia la ha desafiado de formas que nunca pensó que fueran posibles.

Dane conforta a un paciente en un programa quirúrgico desarrollado en 2016 en Hue, Vietnam. Foto: Jasmin Shah.

Pregunta: ¿Qué te inspiró a convertirte en dentista?

Respuesta: Mi familia siempre estuvo orientada a los negocios. Recuerdo jugar y trabajar con las manos en la joyería de mis padres cuando era joven. La ética laboral y la independencia de mis padres me inspiraron a encontrar una ocupación que incorporase tanto la autonomía como la destreza manual. El campo de la odontología me proporcionó lo mejor de ambos mundos.

Mantener una boca sana puede prevenir enfermedades de las encías, caries y mal aliento. Más aún, una mala salud bucal, especialmente si tiene una enfermedad de las encías, puede elevar el riesgo de problemas de salud importantes, como un ataque cardíaco y un derrame cerebral.

Thi Minh juega antes de su cirugía, Dane la observa. Foto: Jasmin Shah.

P: ¿Qué obstáculos enfrentaste como dentista en ejercicio que trabajó en la pandemia de COVID-19?

R: He trabajado en la práctica privada durante más de 20 años y los últimos 18 meses han sido el momento más desafiante de mi carrera. Durante la cuarentena en casa por seis semanas, tuve reuniones semanales con mi personal para tranquilizarlos sobre el futuro de nuestras prácticas.

Hablamos de priorizar la salud de los pacientes y el personal, establecer los protocolos COVID-19 adecuados y mantener un entorno seguro .

P: ¿Puedes contarnos un poco más sobre tus experiencias como voluntaria con Operation Smile? ¿Tienes un recuerdo favorito que puedas compartir con nosotros?

R: He sido voluntaria de Operation Smile como dentista pediátrica en programas quirúrgicos y dentales desde 2008. Ha sido una experiencia que me cambió la vida, viajar alrededor del mundo y conocer a algunos de los seres humanos más increíbles que han dedicado su vida para ayudar a los niños como voluntarios en Operation Smile.

En mi último programa médico en Hue, Vietnam, tuve la oportunidad de ayudar en el quirófano a la Dra. Phuong Nguyen, una respetada cirujana plástica de la ciudad de Ho Chi Minh, mientras reparaba hábilmente el labio hendido de un paciente de 2 años.

Después de la cirugía, tuve el honor de entregar la niña a los padres que comenzaron a llorar al ver la transformación del rostro de su pequeña. ¡Fue simplemente mágico!

Los dentistas voluntarios se quedan junto a los pacientes antes, durante y después de la cirugía en algunas ocasiones. Foto: Jasmin Shah.

P: ¿Qué te motiva a seguir siendo voluntaria de Operation Smile incluso después de que termine la pandemia?

R: Los niños que nacen con condición de hendidura facial en Estados Unidos son operados de inmediato. Ir a otro país y ayudar a cambiar la vida de un niño con una cirugía relativamente corta, no solo estás cambiando la vida de ese niño sino también la vida de su familia.

Muchos de estos niños son rechazados por la sociedad debido al estigma.

En Vietnam existe la creencia de que toda su familia tiene mala suerte si nace un niño con una hendidura facial. Entonces, cuando un niño se somete a una cirugía, es como si estuviera completo nuevamente. Estás cambiando su vida, la vida de su familia, la comunidad y todo el país.

Con suerte, a medida que envejecen, pueden ayudar de alguna manera a la organización o ayudar a otras familias que se encuentran en una situación similar, o simplemente retribuir en general, porque alguien los ayudó, donando.

También me pregunto: ‘¿Cómo logramos mi familia y yo llegar a Estados Unidos como inmigrantes?’ Bueno, fue porque hubo personas compasivas que nos ayudaron a los refugiados a llegar aquí después de que aterrizamos en Indonesia y vivimos allí durante seis meses.

Entonces, así es como les pago a quienes nos ayudaron. Esta es mi pasión. También se ha convertido en la pasión de mi hermana Thanh, y ahora apoya Operation Smile a través de su empresa de joyería fina Le Dragon d’Or.

Para mí, a pesar de las largas horas de trabajo voluntario, apoyar a Operation Smile también se siente como unas vacaciones: alejarse para refrescarse y renovarse simplemente ayudando a los demás.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Las manos limpias hacen una diferencia

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Emily LaRose es consultora en nutrición de Operation Smile. Foto: cortesía de Emily.

Lavarse las manos es una rutina diaria para muchos, pero en las comunidades más empobrecidas del mundo sencillamente no hay acceso al agua limpia o al jabón.

En la actualidad, en medio de una pandemia, las prácticas adecuadas de saneamiento e higiene son vitales para prevenir enfermedades, luchar contra la desnutrición y mantener a personas como los pacientes de Operation Smile seguras y saludables.

“La implementación de intervenciones efectivas de WASH (agua, saneamiento e higiene por su sigla en inglés) depende en gran medida de las necesidades de la comunidad y los recursos disponibles”, dijo Emily LaRose, consultora de nutrición de Operation Smile.

“No hay una sola acción que sea adecuada para todos. Estamos trabajando para encontrarnos con las familias donde viven y brindarles soluciones realistas y tangibles que puedan implementar fácilmente”.

Para los niños que nacen con condiciones de hendidura facial, específicamente paladar hendido, la amenaza de la desnutrición, enfermedad e infección se vuelve aún más seria cuando es difícil acceder a recursos de higiene seguros.

Esto afecta la posibilidad de que un paciente se someta a una cirugía, lo que hace que continúe viviendo con una condición de hendidura facial no reparada por más tiempo del que se merece.

Hablamos con Emily recientemente para aprender más sobre lo que hace Operation Smile para ayudar a proteger y educar a las familias durante los talleres de nutrición y la importancia detrás de las iniciativas de higiene.

Las sesiones de entrenamiento en higiene transmiten conocimientos a las familias de los pacientes. Foto: Operation Smile Madagascar.

Pregunta: ¿Puedes ayudar a definir el vínculo entre WASH y nutrición?

Respuesta: La desnutrición afecta a millones de niños en todo el mundo. Si bien se sabe que la disponibilidad y el acceso limitados a los alimentos y las prácticas alimentarias deficientes influyen negativamente en el estado nutricional, estos no son los únicos factores que causan la desnutrición.

El agua potable insegura y el saneamiento e higiene deficientes, incluido el lavado de manos inadecuado, la defecación al aire libre y las enfermedades transmitidas por los alimentos, pueden provocar diarreas y otras infecciones.

Esas enfermedades pueden generar desnutrición al causar una mala absorción de nutrientes, una disminución de la ingesta oral y un aumento de los requisitos nutricionales.

Por otro lado, la desnutrición afecta la función inmunológica, lo que aumenta el riesgo de enfermedad, infección y, en algunos casos, muerte de las personas.

Si bien existen otras complejidades que contribuyen a la desnutrición, es muy importante reconocer la relación circular entre WASH y nutrición. WASH es una parte integral de la prevención y el tratamiento de la desnutrición.

Hoy más que nunca se necesitan prácticas de higiene para proteger a los pacientes. Foto: cortesía de Eddy Kevin.

P: Uno de los componentes centrales del modelo del programa de nutrición de Operation Smile son los talleres educativos que promueven el cambio de comportamiento social. ¿Puedes explicar la importancia de brindar educación WASH a los pacientes y sus cuidadores que viven en países de bajos ingresos?

R: La diarrea es la principal causa de desnutrición en los niños menores de 5 años y se considera que se puede prevenir en gran medida con agua potable y una higiene y saneamiento adecuados.

Hay muchas intervenciones WASH posibles. La integración de WASH en nuestros programas de nutrición es la forma más factible de prevenir enfermedades diarreicas y enfermedades gastrointestinales mientras se intenta prevenir y tratar la desnutrición en comunidades vulnerables.

Por ejemplo, hemos escuchado mucho sobre la importancia del lavado de manos para prevenir enfermedades durante la pandemia de COVID-19, pero el lavado de manos debe ser parte de nuestros esfuerzos regulares para mantenernos saludables.

No importa dónde vivamos, todos debemos lavarnos las manos cuando vamos al baño, cambiamos un pañal, manipulamos animales, preparamos comida, etc.

De manera similar, todos deberíamos mantener los huevos, las aves, la carne y el pescado crudos lejos de los alimentos listos para comer como frutas, verduras o alimentos preparados.

También debemos almacenar los alimentos a una temperatura segura, cocinar las carnes y mariscos a fondo y limpiar cuchillos, tablas de cortar y otros utensillos. Estas acciones previenen enfermedades como la salmonella, norovirus, E. coli, rotavirus y estafilococos.

Sin embargo, en lugares donde el agua corriente puede no estar disponible o ser insegura o el jabón y los suministros de limpieza pueden ser limitados, también estamos hablando con las familias sobre hervir el agua para matar bacterias y otros gérmenes e instruirles sobre cómo mantener limpias y seguras las áreas de preparación de alimentos.

Sabemos que la seguridad de los alimentos y el agua tiene un impacto importante en el estado nutricional y la salud en general, y los bebés y los niños pequeños se encuentran entre los que tienen un alto riesgo de infecciones y complicaciones.

Erica, 9 meses, recibió una revisión médica integral antes de su cirugía. Los pacientes que pesan menos de seis kilos son considerados demasiado pequeños para una operación y son integrados a los programas de nutrición. Foto: Zute Lightfoot.

P: Muchos de los pacientes que sufren de desnutrición tienen entre 0 y 6 meses de edad. ¿Puedes compartir algunas de las mejores prácticas sobre WASH para bebés?

R: La mejor manera de proteger a los bebés pequeños de la diarrea y otras enfermedades gastrointestinales es proteger, promover y apoyar la lactancia materna exclusiva y el lavado de manos de los cuidadores.

La leche materna está lista para consumir, no requiere preparación y es compatible con un sistema inmunológico saludable. Los bebés pequeños no deben beber agua, pero los cuidadores a veces les dan agua o sucedáneos de la leche materna preparados con agua.

En áreas con agua no potable, incluso una pequeña cantidad de agua aumenta drásticamente el riesgo de infección diarreica del bebé.

Debido a que la lactancia materna puede ser un desafío para los bebés con afecciones de hendidura, a veces es necesario alimentarlos con taza, biberón o cuchara. El lavado de manos y la limpieza cuidadosa de los suministros de alimentación infantil son fundamentales para mantenerlos seguros, pero pueden resultar difíciles sin acceso al agua potable.

En nuestros programas y materiales, estamos trabajando para que las familias estén equipadas para limpiar y desinfectar los suministros de alimentación infantil, con el fin de prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos o el agua.

En los casos en los que la leche materna no está disponible para un bebé y se necesita una alimentación alternativa, brindamos orientación sobre la preparación de agua y sucedáneos de la leche materna para promover una alimentación infantil segura.

Demostración de higiene personal en Madagascar. Foto: Operation Smile Madagascar.

P: En tu opinión, ¿cuál es la técnica WASH más efectiva que puede apoyar una nutrición óptima de los pacientes y sus familias?

R: La implementación de intervenciones WASH efectivas depende en gran medida de las necesidades de la comunidad, el contexto y los recursos disponibles; desafortunadamente, no existe una sola acción que sea adecuada para todos.

Estamos trabajando para encontrar a las familias donde viven y brindarles soluciones realistas y tangibles que puedan implementar fácilmente.

Dado que no estamos trabajando a nivel de infraestructura WASH, nuestras intervenciones WASH actuales abordan principalmente los aspectos de higiene del lavado de manos, la seguridad alimentaria y la preparación del agua.

Dirigimos sesiones educativas, demostraciones y actividades interactivas para ayudar a los cuidadores y a las familias a aprender nuevas habilidades para mantenerse seguros.

Aunque las intervenciones de lavado y limpieza de manos parecen simples, algunos estudios han encontrado que introducir el lavado de manos con agua y jabón en una comunidad puede disminuir la incidencia de diarrea en casi un 50% .

P: ¿Tienes una manera preferida de enseñar iniciativas WASH?

R: Puede ser un desafío para las personas visualizar microbios que no pueden ver, por lo que mis actividades favoritas usan pintura para mostrar la facilidad con la que los gérmenes se pueden propagar de un lugar a otro y cuánto se necesita lavarse las manos para que nuestras manos estén realmente limpias.

Si toca un poco de pintura azul colocada en un plato para representar el jugo de pollo crudo, es interesante ver cómo no solo llega a sus manos, sino que también se extiende al mostrador, la cuchara, el asa de la olla, el paño de cocina y otros lugares.

Incluso si el pollo se cocina por completo, cada uno de estos lugares es un posible punto donde las bacterias pueden entrar en nuestras manos o contaminar otros alimentos y enfermarnos.

Tomarse un momento para lavarse las manos después de tocar pollo crudo o un plato contaminado, por ejemplo, marca una gran diferencia en la prevención de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Operation Smile participó en la distribución de paquetes de higiene en hogares de Madagascar afectados por COVID-19. Foto: cortesía de Eddy Kevin.

La razones de Clement

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

El coordinador de pacientes de Operation Smile Ghana Clement Ofosuhemeng, en campaña en Twifo Praso. Foto: Zute Lightfoot.

Se acerca el final de un largo día: el primero de cirugías durante un programa quirúrgico de Operation Smile en Koforidua, Ghana.

Después de 15 horas de trabajo ininterrumpido, Clement Ofosuhemeng sigue inmerso en su papel de coordinador de pacientes de Operation Smile Ghana.

Cuando explica su razones para asumir la abrumadora tarea de encontrar y atender a pacientes y familias afectados por hendiduras faciales en su país, las emociones fluyen dentro de este hombre de voz suave y determinación profunda.

“Lo veo como la única forma de agradecerle a mi madre y luego a la humanidad”, dijo Clement. “Y me encanta hacerlo, y no me importa hacer ningún esfuerzo para llegar a los pacientes”.

Y lo ha hecho con un éxito sin precedentes desde que se involucró con Operation Smile en 2015, primero como voluntario antes de convertirse en miembro del personal de Operation Smile Ghana.

Clement habla con pacientes en Koforidua en 2017. Foto: Zute Lightfoot.

Las razones de Clement son tan dramáticas que están grabadas a fuego en el joven activista ghanés.

Como le contó su abuela, cuando su madre quedó embarazada de él, su padre comenzó a tener una aventura con otra mujer. Esa mujer intentó matar a la madre de Clement cuando tenía seis meses de embarazo. Le envenenó su comida.

El veneno hizo que su madre sangrara profusamente y la llevaron de urgencia a un hospital. Mientras estaba inconsciente, los médicos decidieron que la única forma de salvar su vida era abortar a Clement, quien creían que sufriría consecuencias potencialmente mortales.

Cuando su madre se enteró del plan, se escapó del hospital a un lugar remoto para vivir el resto de su embarazo. Tres meses después llegó el parto y no había nadie cerca para ayudar a dar a luz al bebé.

“Según dijo mi madre alguna vez, soy el único hijo que cuando dio a luz no sufrió en absoluto. Todo fue sin problemas ”, relató Clement. “Más tarde, vino una gente y nos llevaron de urgencia al hospital. Y aquí estoy yo…”.

Clement era un niño terco de pequeño. “Hubo una vez que me envió a buscar agua para ella y yo no quería ir. Me dijo: ‘Clement, ¿sabes que te defendí cuando estabas en mi vientre? Tienes que defenderme, pase lo que pase. Solo necesito un vaso de agua y no quieres ir ‘. Yo tenía 10 años para entonces y le pregunté: ‘¿Qué quieres decir con eso? Y ella dijo que un día me lo diría'”.

Pero la tragedia golpeó antes de que llegara ese día.

Su madre murió al dar a luz ese mismo año. El hermano de Clement también murió. “Así que cuando crecí, lo que solía decirme, me di cuenta de que era verdad”, dijo, conteniendo las lágrimas. “Me dije a mí mismo que si mi madre me defendió cuando yo estaba en su vientre, ella me defendió contra viento y marea, ¿qué puedo hacer yo por la humanidad?”.

Durante una gira, Clement se encontró con Ama, que vivió con labio hendido por 80 años, y le explicó el trabajo de Operation Smile. Foto: Zute Lightfoot.

La oportunidad de Clement llegó en 2015 mientras trabajaba en su postgrado de servicio nacional en el departamento de contabilidad del Hospital Universitario Korle Bu en Accra, Ghana.

Korle Bu es la sede del Centro Nacional de Cirugía Plástica Reconstructiva y Quemaduras del país, que está dirigido por el director médico de Operation Smile Ghana, el Dr. Opoku Ampomah.

Un compañero de trabajo, técnico biomédico y voluntario de Operation Smile Ghana, Emmanuel Kumahor, presentó a Clement a la organización e inmediatamente se animó a ser voluntario.

Clement ha ayudado a traer cientos de pacientes potenciales a cada programa médico en su país desde que se unió a la organización.

Su primera participación fue en el programa quirúrgico de abril de 2015 en Cape Coast, y fue fundamental.

El número de pacientes estaba disminuyendo en Ghana, poniendo en riesgo el trabajo de Operación Smile en el país.

Clement sabía que los pacientes y las familias estaban allí, en su mayoría dispersos en miles de pueblos remotos. Sin embargo, simplemente no estaban siendo alcanzados ni convencidos, ni podían, recibir la atención de Operation Smile.

“Cuando escuché eso, me entristecí y dije: ‘Bueno, ¿por qué? ¿Es cierto que no quedan pacientes en el país, o es que algo no se está haciendo bien? Esa podría ser la razón'”, dijo Clement. “Así que me dije: ‘Está bien, tengo una conexión muy fuerte en el terreno’, y puse una estrategia que pensé que funcionaría”.

Y funcionó.

La búsqueda de posibles pacientes en Ghana llega hasta los sitios más remotos. Foto: Zute Lightfoot.

La mayoría de las personas en Ghana son de fe cristiana y un tío de Clement es un conferencista teológico profesional.

Clement conocía el estigma social generalizado y severo asociado con la hendidura facial en el país, por lo que se asoció con su tío para crear conciencia sobre el trabajo de Operation Smile.

También aprovechó para explicar que las hendiduras faciales se pueden tratar quirúrgicamente y que no son resultado de maldiciones sobrenaturales.

Luego se embarcó en varias campañas de concientización que llevaron un mensaje de esperanza a las comunidades más remotas y empobrecidas de todo el país.

“Hay lugares a los que voy a los cuales los automóviles no llegan. Entonces, si tengo que caminar, caminaré. Si tengo que gatear, lo haré. Si tengo que nadar hasta ese lugar, nadaré ”, afirmó con severa convicción. “Mi misión es llegar tan lejos como pueda para difundir el mensaje, de modo que podamos ayudar a los pacientes con labio y/o paladar hendido”.

Agregó que Operation Smile no solamente está salvando vidas dentro del contexto médico.

“En Ghana, hay algunos casos en que cuando las madres dan a luz a bebés con hendidura facial, los matan. Debo ser franco. Es difícil de decir, pero esa es la verdad”.

“Cuando alguien da a luz a un bebé con hendidura facial, la sociedad le desaprueba. Son rechazados y aislados. La gente comparte comentarios despectivos sobre ellos y los señala con el dedo. Se les considera no aptos para ser aceptados como seres humanos. He pasado por todas las regiones de Ghana, y puedo decir con certeza que el estigma está en todas. Creen que provienen de los ríos. O de los dioses más pequeños. Los ven como animales“.

“Por supuesto, si la persona está educada, entonces esa persona sabe que es posible realizar una cirugía. Y si la persona también está rodeada de personas que están bien informadas sobre esta condición en particular, entonces esa persona obtendrá el asesoramiento adecuado”.

“¿Pero qué pasa si esa persona se encuentra en una comunidad donde desaprueban tales casos? Ahí es donde radica el problema”.

Clement y el voluntario Emmanuel Amass Amankwah escuchan a una madre que relata su experiencia, en Koforidua. Foto: Zute Lightfoot.

En el convencimiento a las familias y pacientes naturalmente escépticos de que pueden confiar en Operation Smile es donde sobresale Clement.

Utilizando su naturaleza persistente pero bondadosa, explica que la organización realiza este trabajo en África y en todo el mundo mostrándoles varios sitios web de las fundaciones de Operation Smile y fotos de antes y después de pacientes anteriores.

Dice que muchas conversaciones comienzan con pacientes y cuidadores que piensan que todo suena demasiado bueno para ser verdad, ya que la atención médica es gratuita y Operation Smile Ghana cubre los gastos de viaje hacia y desde el sitio de la cirugía, así como el alojamiento y la comida durante la misma.

“Hago todo lo posible para establecer una muy buena relación con ellos, para que se sientan cómodos viniendo a mí, cómodos llamándome. Siempre los llamo: numerosas llamadas, numerosas sesiones de asesoramiento para que sientan que estamos aquí para ayudarlos ”, explicó Clement.

“Estamos con ellos para pasar por el procedimiento antes de la cirugía, durante la cirugía y después de la cirugía. Así que no es solo la cirugía “.

De gira por Mfantsiman junto a los voluntarios Issac Arthur y Patrick Kwane Yalley. Foto: Zute Lightfoot.

Operation Smile Ghana tiene especial cuidado en crear una atmósfera comunitaria de apoyo entre las familias de los pacientes.

Ellos educan a los asistentes sobre las condiciones de las hendiduras faciales y ofrecen actividades que tienen el potencial de generar ingresos, como teñir telas y elaborar joyas con cuentas.

En un reciente programa Clement pidió a un grupo de pacientes y sus familias que se reunieran en un círculo. Pidió que cada uno de ellos compartiera sus historias. Mientras el grupo escuchaba, las emociones eran palpables.

Clement explicó que compartir estas experiencias resuena mucho más allá del refugio, lo hace en las comunidades de donde vinieron.

“Cuando llegan al refugio y ven a tanta gente con hendiduras faciales, los fortalece. Es posible que hayan pensado que eran los únicos con una hendidura facial, pero ahora, ¿qué están viendo? Personas con diversos grados de hendidura. Entonces, en el refugio, es como una familia”.

“Desde el primer día, siempre estoy con ellos. Hacemos bromas. Comparto mi historia con ellos. Y a veces, las historias que tienen son mucho más poderosas que las mías”.

“Cuando regresan a sus pueblos, los veo como posibles embajadores para ayudar a borrar el estigma. Ahora que han recibido educación sobre la hendidura facial, pueden difundir la información, las buenas noticias y la verdad para eliminar la percepción negativa que tiene la gente”.

“Entonces, cuando puedo contactar a más de 300 pacientes potenciales, los veo a todos como personas que pueden ayudar a que el trabajo funcione, para hacer que la información sobre Operational Smile se vuelva viral”.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Un Consejo contra la desnutrición

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Una madre de Madagascar practica una técnica de alimentación para su hijo de tres meses. Foto: Zute Lightfoot.

Es triste cuando vemos familias que llegan a nuestros programas médicos con toda la esperanza, y tienen que regresar a sus hogares decepcionadas al enterarse de que su hijo no está en condiciones de recibir una cirugía debido a su desnutrición.

Esto le ocurre a demasiadas familias en muchos países donde la educación sobre el amamantamiento y la nutrición temprana es muy limitada. Nuestro Consejo de Nutrición, formado por personas comprometidas a salvar vidas, apunta a derribar los obstáculos entre nuestros pacientes y la cirugía.

Hablamos con integrantes del Consejo de Nutrición como Adriana Olivera, nutricionista y coordinadora de Programas Médicos de Operación Sonrisa Paraguay; Dede Kwadjo, nutricionista y dietista registrada en Operation Smile Ghana; Elsa Nel, dietista de Emiratos Árabes Unidos y Helen Kinigopoulos, terapeuta del lenguaje de Estados Unidos.

“El Consejo de Nutrición provee una plataforma valiosa desde la cual puedo aplicar mis conocimientos como dietista, junto a otros colegas dedicados, para asegurar que ningún niño quede rezagado debido a una pobre nutrición”, explicó Dede.

Dede Kwadjo, nutricionista voluntaria, durante un programa médico de Operation Smile. Foto: Zute Lightfoot.

Pregunta: ¿Por qué la nutrición es una parte importante de la asistencia integral a los pacientes?

Adriana: La nutrición es la base de la buena salud. La buena salud otorga calidad de vida. Sin una buena salud, el cuerpo no está preparado para recibir cirugía, el cuerpo no se recupera de las heridas y una persona no puede superar un postoperatorio sin una buena nutrición.

Dede: La nutrición es la conexión vital entre un niño saludable y un resultado quirúrgico positivo. La buena nutrición no solamente asegura que el niño tenga la salud suficiente para ser seleccionado para una cirugía, también provee una base para un buen resultado en términos de la sanación postoperatoria.

Elsa: Los bebés y los niños con labio y/o paladar hendido se enfrentan a problemas nutricionales desafiantes como la incapacidad de desarrollarse o de recuperarse luego de una cirugía. La terapia nutricional debe ser parte estandarizada en la asistencia a todos los pacientes de Operation Smile. La resolución temprana de problemas de alimentación contribuirá a la visión de Operation Smile de traer esperanza, alegría y sonrisas a todos.

Helen: Sin una nutrición adecuada, la cirugía es negada o demorada, los resultados quirúrgicos se verán comprometidos, el desarrollo dental se verá impactado, las infecciones serán más probables, el desarrollo cognitivo se verá afectado, la posibilidad de una vida exitosa estará en peligro.

Una madre alimenta a su hijo de un mes luego de recibir apoyo y asesoramiento de Dede Kwadjo durante un programa médico de Operation Smile Ghana en Koforidua. Foto: Zute Lightfoot. 

P: Operation Smile comenzará a otorgar credenciales en nutrición por primera vez el próximo año. ¿Cómo creen que impactará en la capacidad de los equipos para proveer orientación y asistencia en nutrición?

Adriana: Será una motivación para recibir más voluntarios en el área de nutrición. Ayudará a resaltar el trabajo de los nutricionistas y a que otras personas vean que no solamente se trata de elaborar dietas y hacer evaluaciones. Tiene muchos campos de acción: en el mejoramiento de la salud, la preparación de un paciente para cirugía, la recuperación y la educación alimentaria para una vida saludable.

Dede: Proveerá uniformidad en la asistencia nutricional de los equipos en los distintos países. También será un factor clave para asegurar altos niveles de asistencia a los pacientes y el trabajo profesional en todas partes. Y además la intervención en nutrición es un factor clave en la asistencia a niños afectados por hendiduras faciales, y esto asegurará que reciban la atención que merecen.

Elsa: Mi primera reacción es felicitar a Operation Smile por expandir los equipos para que sean más multidisciplinarios y agregar la nutrición como una parte integral de la asistencia a los pacientes por parte de profesionales con el entrenamiento y experiencia adecuados.

Helen: La inclusión de nutricionistas calificados en los equipos de Operation Smile era largamente esperada. La importancia de una nutrición adecuada y correcta para mejorar la seguridad y los buenos resultados quirúrgicos nunca fue tenida en cuenta por los que no han experimentado las consecuencias de la desnutrición.

Helen Kinigopoulos habla con una madre durante un programa médico en Antsirabe,  Madagascar. Foto: Rohanna Mertens.

P: ¿Qué importancia tiene el amamantamiento?

Adriana: Tiene tantos beneficios. La leche materna es el alimento más importante para los bebés en sus primeros seis meses de vida. Les provee protección vital, reduce las infecciones, los gases, la diarrea y refuerza el sistema inmunitario. Este alimento es tan completo que es recomendado como la única fuente de nutrición del bebé por seis meses, y luego de la introducción de otros alimentos igual se la recomienda por dos años.

Dede: La leche materna es lo mejor cuando se trata de cubrir las necesidades nutricionales de nuestros pacientes, en particular bebés de menos de seis meses. Sus características: gratuita, higiénica, con la correcta composición nutricional para la edad son determinantes fundamentales cuando se trata de la salud de niños vulnerables como los nacidos con condiciones de hendidura facial.

Elsa: ¡Nada es mejor que el amamantamiento en la nutrición infantil!

Helen: Dada la evidencia de que los beneficios nutricionales de la leche materna no pueden ser duplicados, como una organización cuyos beneficiarios son los niños y sus familias, Operation Smile puede utilizar su plataforma para educar, guiar y asistir a los padres en el descubrimiento de los mejores métodos para proveer leche materna a sus bebés vulnerables.

Operation Smile tiene programas de nutrición en 24 países. Foto: Peter Stuckings.

P: El Consejo de Nutrición apoya al equipo nutricional de Operation Smile en el desarrollo de recursos educacionales para los equipos locales, trabajadores de la salud comunitarios, voluntarios y asistentes a los pacientes. ¿Cómo esperan ver ese impacto positivo en los pacientes?

Adriana: Es la medida más necesaria e importante para los pacientes. Muchos de los problemas de desnutrición se originan en la falta de información. Mi esperanza es que cada persona que reciba estos recursos educacionales los comparta con su familia para el beneficio de todos.

Dede: Primero, estos recursos son un gran material de entrenamiento para nuestros equipos de nutrición y para nuestros profesionales de la salud. Eventualmente se reflejará el cuidado a los pacientes. Segundo, un aspecto clave de la intervención nutricional es el aumento en el conocimiento de los trabajadores de la salud. Mejora su cooperación y el nivel de asistencia a los pacientes.

Elsa: Es un gran paso adelante para que los equipos de Operation Smile tengan un entrenamiento estandarizado que beneficiará a los pacientes porque la alimentación es algo que lleva tiempo, paciencia y nutrición individualizada.

Helen: Ayudará a identificar mejor a las personas que tienen necesidad de apoyo nutricional y de alimentación.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

El poder de la pasión

La enfermera voluntaria de Operation Smile, Marlene Do de Canadá, posa con un paciente durante un programa médico. Foto: Cortesía de Marlene Do. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Cuando se trata de asistir a un niño, hay muchos aspectos en su trabajo de voluntarias que brindan felicidad a las enfermeras Marlene Do y Karina Olivo. 

Según Marlene, una enfermera voluntaria de Canadá, los niños con los que se cruza en los programas médicos son los que hacen que siempre quiera volver.  

Le recuerdan que, pese a la necesidad de sobreponerse a los momentos más desafiantes de la vida, hay oportunidades para disfrutar y sonreír. 

Los pegotines y pompas de jabón que utiliza para jugar y relacionarse con los pacientes durante su revisión médica integral no son solamente para ellos, también pueden ser para ella.  

Foto cortesía de Marlene Do.

Al donar su tiempo y habilidades como enfermera, Marlene es testigo usual del impacto positivo que tiene la cirugía en el crecimiento de un niño; su desarrollo, habla y su calidad de vida en general. 

A medida que un paciente progresa, Operation Smile también lo hace.  

Enfermeras como Marlene son los únicos voluntarios médicos que proveen asistencia a los pacientes en cada etapa del proceso quirúrgico.  

“Operation Smile provee a los pacientes una asistencia para hendidura facial integral”, dijo Marlene. “Tienen acceso a tantos especialistas como por ejemplo pediatras, terapeutas del lenguaje, dentistas y ortodoncistas. (La organización) invierte en el futuro de los países en los que trabaja al ayudar a mejorar la capacidad por medio de la enseñanza y las tutorías”.  

La voluntaria de Operation Smile Karina Olivo de Canadá. Foto: cortesía de Karina Olivo.

Sin importar su especialidad, las enfermeras como Marlene y Karina Olivo poseen un conjunto de habilidades específicas y el conocimiento que contribuye al compromiso de proveer el cuidado excepcional que merece cada paciente.  

“Me convertí en voluntaria de Operation Smile hace 10 años, por la misma razón por la que estudié enfermería”, explicó Karina. “Quería llevar asistencia a personas que en caso contrario nunca la tendrían por falta de acceso. La colaboración, el aprendizaje y la flexibilidad que permiten que un equipo trabaje en pos del mismo objetivo nunca deja de asombrarme”.  

En los primeros tiempos de su carrera, durante sus primeros turnos en un hospital para niños, Karina descubrió su vocación de convertirse en una defensora de los niños y sus familias, y aprovechó la oportunidad de especializarse en enfermería pediátrica.  

Karina se propuso luego probar la diferentes áreas del campo de la medicina, desde la enfermería clásica hasta la educación y la gerencia. La experiencia la enriqueció tanto como profesional y como persona.  

“Las enfermeras y enfermeros son el cemento que sostienen la asistencia sanitaria”, dijo Karina. “Para muchas personas son el único profesional de la salud con el que tendrán contacto”.  

Historias como la de Marlene y Karina son las que esperamos inspiren a la nueva generación de enfermeras y enfermeros, personas clave en el cambio de vida de nuestros pacientes y sus familias alrededor del mundo.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Esfuerzo para salvar vidas en Colombia

Un voluntario de Operación Sonrisa Colombia explica los beneficios del paquete nutricional RUTF a una familia de La Guajira, Colombia. Foto: Operation Smile. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La pandemia de COVID-19 persiste y la variante Delta se esparce por el mundoEl Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha estimado que 270 millones de personas se enfrentan a la escasez en 2021. 

Esta cifra representa un aumento en 55% de las personas que sufren inseguridad alimentaria, que ya eran 150 millones antes de la pandemia. De acuerdo a Naciones Unidas, habitantes de varios de los países en los que trabaja Operation Smile están al borde de la hambruna.  

Esto incluye la zona de La Guajira en Colombia, una de las regiones más empobrecidas del país.   

Con recursos ya limitados debido a la llegada de venezolanos que huyen de la crisis social y política en su país, La Guajira, vecina a Venezuela, ha sufrido además los efectos de la pandemia y el cambio climático. Las comunidades de indígenas y refugiados sufren ahora la escasez de alimentos.  

“Muchos indígenas que viven en esta región producen artesanías a mano, y su único ingreso era la venta de esas mochilas hermosas”, dijo Paula Franco, hasta hace pocas semanas coordinadora de programas de Operación Sonrisa Colombia. “Pero no han podido venderlas porque todo se mantuvo cerrado por varios meses”.  

Para las familias afectadas por condiciones de hendidura facial en esta región la realidad es todavía más complicada. La falta de tratamiento de labio y/o paladar hendido puede causar dificultades en la alimentación. Esto aumenta el riesgo de desnutrición y otras consecuencias sobre la salud, incluso la muerte, si los niños no reciben la alimentación necesaria para que puedan recibir una cirugía que les cambia la vida.  

Operación Sonrisa Colombia está presente en La Guajira desde hace décadas y ha trabajado junto con las autoridades sanitarias locales y otras ONG asociadas para establecer las necesidades de los pacientes y sus familias durante la pandemia. De acuerdo a Paula, quedó claro a fines de 2020 que esas familias precisaban apoyo nutricional de forma urgente.  

En noviembre, cuando Operación Sonrisa Colombia desarrolló su primer programa quirúrgico desde el inicio de la pandemia, una cantidad desgarradora de niños llegó a su evaluación médica integral con problemas de nutrición. 

Un paciente que vive en La Guajira es revisado para establecer su nivel de nutrición. Foto: Operation Smile.

Una solución que Operation Smile ya ha probado en países donde la desnutrición amenaza las vidas de los pacientes es el paquete nutricional llamado RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food). Es una pasta de maní muy nutritiva que ayuda a los niños a alimentarse y desarrollarse lo suficiente para poder enfrentar una cirugía.  

“Cuando nos enteramos de la posibilidad de usar RUTF para los pacientes que sufrían desnutrición en Colombia, parecía una solución fácil, ‘tenemos RUTF, enviémoslo y salvaremos vidas’”, dijo Melissa DiBona, vicepresidente de proyectos de Legado en Operation Smile. “Pero luego una se dio cuenta de que no era tan fácil”.  

La importación de suministros y equipos médicos desde Estados Unidos a Colombia es un proceso complejo y muy burocrático que puede ser dolorosamente lento. Con suministros y equipos adecuados ya disponibles en el país, Operation Smile no había enviado material a Colombia desde 2007.  

Hasta ahora.  

Liderados por Kathy Magee, cofundadora y presidente de Operation Smile, integrantes de los equipos de RUTF y de la fundación en Colombia contactaron a la embajada colombiana en Estados Unidos en enero de 2021 y expresaron la necesidad de enviar 99 cajas de RUTF para los pacientes lo antes posible.   

El entonces embajador Francisco Santos Calderón se reunió con el equipo de Operation Smile para buscar una forma de acelerar el envío de RUTF al país. Según Melissa, Santos se mostró de acuerdo en la urgencia de atender a los niños afectados por condiciones de hendidura facial y con problemas de alimentación. Se comprometió a trabajar con varias agencias del gobierno colombiano para ayudar a Operation Smile. 

Aunque el proceso fue más largo en comparación a otros países, el embarque recibió prioridad y fue finalmente autorizado por la aduana colombiana cuatro meses después de la reunión con Santos. El RUTF llegó finalmente a las familias de La Guajira en los primeros días de agosto de 2021. 

La directora de Logística de Operation Smile, Candace Streit, estimó que el envío es uno de los principales logros de su equipo en el complejo mundo de los embarques médicos y aduanas. 

“No hubo atajos, pero fue de mucha ayuda el apoyo del embajador, que aceleró el proceso”, explicó Candace. “La colaboración entre varios departamentos y equipos de Operación Sonrisa Colombia fue lo que lo hizo exitoso”.  

Integrantes del equipo de Logística de Operation Smile posan junto al embarque de RUTF antes de enviarlo a Colombia. Foto: Operation Smile.

La nutricionista de Operación Sonrisa Colombia, Cindy Getial, se unió a la organización en mayo de 2021 y de inmediato se ocupó de las necesidades de las familias afectadas por condiciones de hendidura facial y escasez de alimentos en La Guajira. Esto también incluyó paquetes de alimentos que fueron distribuidos durante la pandemia. 

“Quedó muy claro que no poseen las herramientas necesarias” para asegurar la seguridad alimentaria. Agregó que “por herramientas me refiero a alimentos y educación en la nutrición. Las familias no están al tanto de los hábitos saludables y las herramientas físicas, tanto en sus hogares y en la región, para poder garantizar la alimentación”. 

Cindy explicó que, aunque las condiciones en la zona son duras, es posible educar a las familias sobre los alimentos locales, accesibles, que hacen que las mejoras en la nutrición sean posibles.  

“Pienso que lo más importante es la estrategia de dejar información con las familias, para que ellos puedan gerenciar el esfuerzo para superar las situaciones de inseguridad alimentaria que atraviesan”, dijo.  

Aunque este embarque ayudará a muchos niños a lograr un nivel de salud suficiente para tener la oportunidad de una cirugía, Melissa, Candace y Paula esperan que este logro abra el camino a otros envíos de RUTF hacia Colombia.  

“Esto cubrió exactamente la necesidad de la región y llegó en el momento justo”, dijo Paula. “Es tan hermoso ver que pudimos abrir una puerta y que hay muchas oportunidades, que no nos dimos por vencidas y que realmente ayudará a los niños”.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

El sonido de las pequeñas victorias

Olga Sarmiento, fonoaudióloga voluntaria de Operación Sonrisa Colombia. Foto: Jasmin Shah. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La fonoaudióloga voluntaria Olga Sarmiento crea programas de terapia del lenguaje que se adaptan a las necesidades de comunicación de cada paciente, y asegura así que cada niño tenga la oportunidad de prosperar en su vida tiempo después del fin de la asistencia 

Luego de conocer a una fonoaudióloga en sus tiempos de estudiante universitaria, Olga entabló contacto con Operación Sonrisa Colombia y fue invitada a ser parte de la organización en Duitama. Aunque dudó al principio, se dio cuenta que al proveer terapia del lenguaje puede impactar las vidas de los niños que viven con condiciones de hendidura facial en el país.  

“La acompañé a un trabajo como voluntaria y comencé a hacer exámenes de audición a los niños. Luego se abrió un puesto, yo estaba disponible, me aceptaron y me llamaron”, explicó Olga. “Han pasado nueve años y siento que solamente fue un mes”.  

Cuando los pacientes viven con paladar hendido –o incluso luego de la cirugía reparadora- pueden experimentar dificultades al hablar. Como fonoaudióloga voluntaria de Operación Sonrisa Colombia en el centro de asistencia de Bogotá, Olga se especializa en identificar los desafíos, comprender las etapas del desarrollo de la comunicación y en proveer las habilidades y técnicas que requiere cada paciente.  

En reconocimiento a los profesionales médicos como Olga que colocan la salud y el bienestar de los pacientes en primer lugar, la Organización Mundial de la Salud designó 2021 como el Año Internacional de la Salud y los Trabajadores Sanitarios. 

Ya sea la audición, la comprensión o la pronunciación de palabras, Olga trabaja en la prevención de obstáculos en el progreso de los pacientes y al mismo tiempo mejorar sus habilidades en los primeros años de crecimiento. 

Para Olga, los pequeños momentos con sus pacientes son los que la motivan a trabajar en Operación Sonrisa Colombia.  

“Una simple ‘sss’ o lograr una ‘p’ – sé que si el niño logra hacer eso, le servirá para toda su vida”, dijo.  

Hablamos con Olga para conocer más sobre cómo su papel es una parte vital de la asistencia integral y cómo el ayudar a los niños en un momento clave de su desarrollo hace una gran diferencia.  

Foto: Rohanna Mertens.

Pregunta: ¿Qué fue lo que te motivó a ser voluntaria? 

Respuesta: La expectativa sobre lo que podría llegar a hacer, el no tener un punto de referencia sobre lo que me podría encontrar. Lo que he aprendido de los niños, la cercanía que he podido tener con ellos ha sido increíble y mi trabajo me fascina.  

P: ¿Por qué es tan importante que los pacientes reciban todos los servicios multidisciplinarios aquí en la fundación, incluyendo terapia del lenguaje?  

R: Nuestra meta es que los pacientes vivan cada etapa de igual forma que los niños que no tienen una hendidura facial. Si vienen aquí -Operación Sonrisa Colombia- logran justamente eso.  

P: ¿Qué es lo especial y diferente de trabajar con niños que sufren de una hendidura facial en comparación con niños que tienen otras dificultades para expresarse? 

R: Es más difícil. Uno realmente no sabe a lo que se enfrenta. Así que es difícil. Pero al mismo tiempo es hermoso, …los sonidos. Cuando uno no sabe lo que escucha la primera vez y luego ve cuánto ha mejorado el paciente. Siempre le digo a los padres y madres alrededor del mundo que la terapia también es necesaria. Muchos piensan que una vez que el paladar es cerrado el bebé hablará perfectamente. Eso no es cierto. 

Fotografía: Rohanna Mertens.

P: ¿Cuál es la dinámica al trabajar junto a las otras especialidades de la fundación con el fin de asistir a cada paciente de forma individual? 

R: Creo que la clave para que funcione es respetar la otras áreas de trabajo. Estoy al tanto de que otras personas son expertas en su área y respeto sus procedimientos y sus procesos a medida de que trabajamos. Personalmente estoy muy involucrada y entiendo por qué hacen lo que hacen en otras especialidades. Siempre estoy informada sobre los protocolos que sigue cada especialidad para poder informar a los padres de manera más amplia, así no sienten que están ante piezas separadas, pero veo el orden secuencial.  

Eso nos permite trabajar. Cada área tiene su punto focal en donde es protagonista, y hay otras áreas donde otro profesional es el protagonista pero así es la dinámica. No hemos tenido casos complejos en los que fue necesario reunirnos para ver qué es lo mejor, porque estos pequeños avanzan de acuerdo al proceso en cada área, y cada una tiene sus objetivos. Cuando una meta afecta o mejora otra, entonces nos encontramos, pero de forma muy informal. ‘Hola, este paciente… pienso que… ¿qué te parece?’. Nos ponemos de acuerdo, así es como funciona.  

P: ¿Los padres responden bien y siguen en sus casas los programas que le indicas a sus hijos? ¿Notas la diferencia cuando el paciente regresa a la fundación?  

R: Si tienen un objetivo acerca de lo que esperan para sus niños, y ese objetivo es la perfección, entonces trabajan en ello. Si no tienen claro hacia dónde apuntan, no trabajan en ello porque no ven los resultados que desean. Pero los que tienen sus ojos y oídos abiertos, sí aprecian las pequeñas mejorías. Se motivan y trabajan en casa diligentemente. La claridad respecto a lo que tienen que hacer también los motiva.  

P: ¿Cómo te sientes cuando un paciente finaliza la terapia? 

R: Es una satisfacción inmediata. Durante las consultas, con cada sonido que sé que nunca se produjo antes en la vida del niño, y que fue gracias a mi ayuda que pudieron lograr eso. Aunque el niño no esté hablando bien, cuando logra un nuevo sonido, eso me realiza.  

Me pone feliz saber que de sesión en sesión el niño va a ir desmostrando eso. Y algún día, no muy lejano, llegaremos a su graduación. Para mi es muy importante y así se lo demuestro al niño y a sus padres. Me emociono mucho y ni siquiera es mi hijo. 

Fotografía: Jasmin Shah.

La formación de futuros voluntarios

Las doctoras Wafaa Mradmi de Marruecos, izq,, Rocío Trujillo de Ecuador, Souad Terrab y Saloua Ettalbi de Marruecos durante la misión “Mujeres en Medicina” Oujda, Marruecos. Foto: Jasmin Shah.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

En un mundo que presenta nuevos y enormes desafíos, es vital que Operation Smile y su comunidad de voluntarios permanezca enfocada en el trabajo de proveer un mejor futuro a los pacientes y sus familias.  

Operation Smile celebra en cada enero el Mes de la Formación, aunque reconoce todo el año a sus voluntarios médicos y no médicos que refuerzan la capacidad de alcanzar a más pacientes a través de la formación de los líderes del mañana.  

El Dr. Briand Michel Rakotomanga, izq., y Ravaka Ny Aina Rakotorahalahy, tercero desde la izq., observan a la Dra. Lora Mae de Guzmán de Filipinas durante una formación en Madagascar. Foto: Rohanna Mertens.

Operation Smile cambia la vida de niños alrededor del mundo con una cirugía segura, efectiva y a tiempo. Todo esto gracias a la ayuda de voluntarios médicos, estudiantes voluntarios y a las generosas contribuciones de los donantes.  

Es por medio del entrenamiento y nuestros programas de formación que nuestros instructores voluntarios pasan sus conocimientos, pasión y habilidades a estudiantes que serán a su vez los mentores del futuro.  

Esto nos permite transmitir un mensaje positivo y generar el cambio en los países en los que trabajamos.  

Foto del equipo que participó en la misión “Mujeres en Medicina” en Marruecos. Imagen: Jasmin Shah.

Muchas de las mujeres voluntarias trabajan en puestos clave para proveer cirugía y asistencia de alto nivel a los pacientes con condiciones de hendidura facial. El año pasado llevaron adelante la misión “Mujeres en Medicina: inspirando a una generación” en Marruecos. Fue la primera misión internacional integrada únicamente por mujeres. 

Dentistas, cirujanas, enfermeras, técnicas en biomedicina y otras, compartieron sus conocimientos y se inspiraron mutuamente. 

Integrantes del equipo realizaron actividades de formación, incluyendo un innovador taller sobre cirugía de hendidura facial con cirujanas plásticas residentes. Los componentes de educación de la misión permitieron que las doctoras aumenten sus conocimientos. 

No solamente desarrollaron habilidades, sino que también dieron un paso hacia un futuro en el que puedan ser cirujanas voluntarias de Operation Smile.  

“En promedio, un equipo de Operation Smile en una misión médica está compuesto por mujeres en un 60 por ciento”, dijo Kathy Magee, cofundadora y presidente de Operation Smile. “Ya sabemos que nuestro trabajo no sería posible sin su talento, generosidad y compasión”.

Participantes del programa “Sirviendo Sonrisas” en el hospital Sentara Leigh de Norfolk, Virginia. Foto: Operation Smile. 

Cuando la pandemia de COVID-19 nos introdujo en una normalidad diferente, nuestro gerente de los programas estudiantiles en Virginia Beach, Virginia, Pete Hansen, lanzó el programa piloto “Sirviendo Sonrisas”, que subrayó el valor de convocar a los estudiantes en apoyo a una causa.  

Los estudiantes voluntarios se asociaron con restaurantes locales para proveer alimentos a los trabajadores de la salud que asistían a los contagiados en los hospitales locales.  

Esto inspiró doblemente a los estudiantes. Por un lado, ayudaron a los negocios locales, muchos de estos familiares, a seguir trabajando y por otro asistieron a los trabajadores de la salud en el frente de batalla. 

“Incluso en el peor momento, Operation Smile encuentra una forma de apoyar a las comunidades globales y locales”, dijo la actriz Kate Walsh. “Estoy orgullosa de la organización y su programa Sirviendo Sonrisas, que incluye la donación de miles de platos de comida a los hospitales. Este esfuerzo alimenta el alma y el espíritu de nuestros trabajadores de la salud en el frente de lucha contra el COVID-19. Es un gesto amable que muestra gratitud y valoración a quienes arriesgan su vida por protegernos”. 

Integrantes del equipo de cocinas hablan por Skype durante su entrenamiento en la sede de Operation Smile en enero de 2020. Foto: Bethany Bogacki. 

Nuestros programas estudiantiles proveen la oportunidad de concientizar, recaudar fondos y educar sobre nuestras misiones médicas. 

Estos estudiantes se convierten luego en formadores que inspiran ideas como el “Proyecto Cocinas”. 

Nuestros asociados en investigación hallaron una relación potencial entre el humo que inhalan las madres que están cerca de una cocina a fuego abierto y el riesgo de que su bebé sufra una hendidura facial.  

Un grupo de estudiantes voluntarios tomó la iniciativa y recaudó fondos para repartir cocinas seguras en países de ingresos bajos y promedio. Un ejemplo fue en Chiapas, México.  

Una de las voluntarias, Holly Zoeller, se vinculó a Operation Smile cuando estaba en el secundario y viajó a Madagascar a formar a los pacientes sobre los aspectos básicos de la asistencia sanitaria.  

Como becaria Graham Brown en la Universidad de Louisville, Kentucky, Holly, utilizó el dinero de la beca para continuar su trabajo junto a Operation Smile para proveer cirugía segura y asistencia médica.  

Presentó la idea de las cocinas seguras al equipo de estudiantes voluntarios y logró una asociación con InfraRural, una organización que se especializa en la construcción e instalación de cocinas a leña seguras.  

La coordinadora clínica voluntaria Doreenlove Serwaa de Ghana comparte un momento especial con una paciente en una misión local en Koforidua. Foto: Zute Lightfoot. 

Como enfermera en Ghana, Doreenlove Serwah, se apoya en el coraje y la colaboración de su equipo para asegurar el bienestar y la asistencia a cada paciente. 

Se unió a Operation Smile en 2016 como voluntaria en la sala postoperatoria para asistir a los pacientes y sus familias luego de la cirugía. 

Doreenlove pasó rápidamente de estudiante a profesora cuando logró el título de instructora en soporte vital básico y pediátrico en un curso de la Asociación de Cardiología de Estados Unidos.  

Pero quería más. 

Ya preparada para emplear sus habilidades como enfermera y formadora, buscó el puesto de coordinadora clínica. 

“El papel de la coordinadora clínica es una parte integral e importante en el planeamiento y ejecución de una misión”, dijo. “Por medio de ello descubrí que tenía habilidades que no sabía que tenía”.  

Doreenlove coordina equipos de voluntarios que llegan desde todo el mundo.  

“El ser voluntaria de Operation Smile me abrió el camino para explorar mis cualidades de liderazgo”, explicó. “Me transformé en una mejor enfermera y formadora para muchos”.  

Nuestros voluntarios pueden ofrecer toda una gama de habilidades diferentes y provienen de sitios diferentes, pero todos comparten la misma motivación de ayudar a sus comunidades e inspirar a la próxima generación por medio de la compasión y la educación. 

Fomentamos el liderazgo y alentamos a todos los voluntarios. Esperamos que estas historias inspiren a las próximas generaciones a buscar cambios positivos a escala global.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

La dentista voluntaria Hanan Elayyan con una paciente en Ammán, Jordania. Foto: Jasmin Shah. 

El traspaso de la experiencia

Foto cortesía de Robert Beinrauh.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Participó en más de 20 misiones quirúrgicas de Operation Smile y se puede afirmar con seguridad que el Dr. Robert Beinrauh ha tocado las vidas de pacientes en todo el mundo. 

Además de prestar su tiempo y capacidad para cirugías de labio y/o paladar hendido, Robert también ayudó a entrenar cirujanos en Ruanda para reforzar el sistema de salud del país, programa que fue posible gracias a donantes como tú.  

Robert trabaja en cirugía plástica y reconstructiva en el centro Kaiser Permanente de West Hollywood, California. Se vinculó a Operation Smile cuando completaba su residencia en la Universidad estatal de Michigan.  

Su mentor, el Dr. Steve Naum, es un voluntario de larga data que sigue involucrado en nuestros programas hasta la actualidad. Fue Steve el que alentó a Robert a buscar una beca en la organización y en 2010 fue elegido por nuestro cofundador el Dr. Bill Magee para unirse al equipo de becarios internacionales.  

Fue en esos años cuando descubrió su pasión.  

“Luego de esa experiencia supe que estaría involucrado con esta organización de por vida”, dijo. “Vi de primera mano el trabajo y el esfuerzo que se realiza en todo el mundo para ayudar a los niños y quedé enganchado”.  

Steve Naum también cumple un papel en las rotaciones en entrenamiento en Ruanda. El programa comenzó en parte porque solamente había dos cirujanos plásticos para casi 10 millones de personas. Cuando Steve le propuso asistir en el entrenamiento, Robert no lo dudó.  

Nos relató su experiencia como voluntario de Operation Smile y su trabajo como cirujano plástico.  

El cirujano plástico Lalatiana Andriamanarivo de Madagascar repara el labio hendido de un paciente al tiempo que los cirujanos Sitraka Raotoson de Madagascar, Robert Beinrauh de EEUU, centro, y el interno de medicina general Godard Rostand de Madagascar observan durante una misión en Madagascar. Foto: Rohanna Mertens.

Pregunta: ¿Qué fue lo que te inspiró a estudiar Medicina? ¿Siempre quisiste ser un cirujano? 

Respuesta: Mi interés en la medicina nació del deseo de realizar tareas en todo el mundo. No sabía qué o cómo en ese momento, pero en el colegio universitario buscaba unirme a los Cuerpos de Paz. Luego de varias conversaciones concluí que un título en medicina me podría abrir muchos caminos para ayudar a la comunidad internacional. Sabía que ese era mi sendero y ajusté mis estudios para pasar de un título en Historia a la escuela de Medicina. Fui aceptado por la Universidad Rush y el resto es historia. 

P: En tu opinión, ¿cómo describirías los beneficios en salud que reciben los pacientes de Operation Smile luego de una cirugía? 

R: Los beneficios son importantes. Los niños y adultos necesitan un paladar que funcione para hablar correctamente. Una de las cosas más importantes que necesitan los seres humanos es la habilidad para comunicarse. Brindar esta habilidad a las personas abre su vida a innumerables oportunidades. Y en lo que respecta a la salud mental cuando se repara un labio hendido o un paladar hendido, es algo difícil de cuantificar.  

Es probable que las niñas y niños que no reciben cirugía nunca puedan casarse, tener su propio hogar o una carrera satisfactoria. De alguna forma se les ahoga el potencial de vivir una vida plena y feliz. Es realmente imposible medir cuál es el alcance y el poder de cambiar todo esto para ellos con una cirugía.  

P: ¿Qué es lo que más te gusta de ayudar a pacientes de todo el mundo a sonreír y vivir de una forma más saludable y feliz?  

R: Amo este trabajo. Tener la habilidad de cambiar la vida de las personas para mejor y poder ver su alegría y felicidad, y la de sus familias, es indescriptible. Ser voluntario de Operation Smile me permite afectar a las personas en una forma positiva, cuando nunca en sus vidas tuvieron la oportunidad de recibir cirugía, ni siquiera ver a un doctor. Honestamente, la razón por la que la mayoría de las personas se toma el tiempo para convertirse en médicos es para ayudar y mejorar la vida de otros.  

P: ¿Puedes relatarnos un momento que haya tocado con más fuerza tu corazón durante una misión? 

R: Estaba en Kinshasa, República Democrática del Congo, terminando una cirugía en el último día de la misión. Al ser el último paciente del día, todo el mundo había empezado a limpiar y ordenar a mi alrededor. El coordinador clínico se acercó a la mesa de operaciones y me dijo que habían llegado dos pacientes. La misión casi había terminado, pero la historia era que este chico de 13 años y su hermana de 7 habían pasado tres días en una balsa en el río Congo, sin sus padres, con el fin y del deseo de recibir cirugía. Nunca habían visto a un doctor antes.  

Mi corazón me dolía por ellos, por su viaje y por su deseo de cirugía. Los agregamos a la agenda por supuesto y pudimos operarlos a los dos. Todavía se me llenan los ojos de lágrimas cuando pienso en su fortaleza. Nunca los olvidaré. 

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.