El día de la enfermería

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La enfermera voluntaria Kristi Loveridge durante un programa médico en Puebla, México. Foto: Jasmin Shah.

Se necesita una devoción particular para seguir una carrera en el campo de la atención médica.

Para honrar a las mujeres y hombres que donan su tiempo y experiencia, estamos celebrando el Día Internacional de las Enfermería el 12 de mayo y reconociendo lo agradecidos que estamos de trabajar con personas tan talentosas y apasionadas que se comprometen a cuidar a los pacientes en sus comunidades locales, así como a pacientes alrededor del mundo.

Los profesionales médicos dedican años de estudio y trabajo para garantizar la mejor atención en una variedad de áreas.

Los sistemas médicos de todo el mundo fueron llevados al límite con la pandemia de COVID-19. Nuestro mundo luchó contra un virus del que, hace tan solo dos años, sabíamos muy poco.

Con más de 6.000 voluntarios médicos activos, Operation Smile es una de las organizaciones sin fines de lucro basadas en voluntarios más grandes del mundo.

De los 51 puestos de voluntarios en un programa médico típico de Operation Smile, 19 están ocupados por personal de enfermería. 

Camille Pond, enfermera de quirófano voluntaria, con un paciente en Bangladesh. Foto: Marc Ascher.

Celebrado en todo el mundo el 12 de mayo, el Día Internacional de la Enfermería conmemora los logros de la profesión en el aniversario del nacimiento de Florence Nightingale.

Florence fue una enfermera pionera en la atención adecuada del paciente que influyó en las políticas de los siglos XIX y XX en torno a la necesidad de una atención médica y de enfermería segura y de alta calidad.

Durante los últimos dos años, los servicios de salud y atención se vieron obligados a una transformación abrupta y drástica para mitigar con éxito la propagación de COVID-19 y continuar brindando los más altos niveles de atención a los pacientes en hospitales, consultorios médicos y otras instalaciones en todo el mundo.

Queremos destacar a las enfermeras que sirven regularmente a su comunidad y van más allá para brindar atención en otros países como voluntarias médicas de Operation Smile. Las enfermeras siempre están en primera línea, especialmente durante una gran pandemia.

Foto cortesía de Victoria Leal.

Nada podría haber preparado a Victoria Leal y sus compañeros de enfermería para los cambios que sufrirían cuando su piso en un hospital de Florida se convirtió en una unidad de cuidados intensivos de COVID-19 en menos de 24 horas.

“Le dije a las otras enfermeras: ‘No vayan a trabajar por un cheque. Uno va a cuidar al paciente y a motivarse con los resultados’. Creo que con esta pandemia las enfermeras sienten o piensan que necesitan ser mejores enfermeras”, dijo.

Victoria ha estado en 24 programas de Operation Smile. Pero en 2020, usó sus conocimientos y habilidades adquiridos en viajes al extranjero para atender y cuidar a los pacientes afectados por COVID-19.

La experiencia recabada con Operation Smile “te enseña a tener más imaginación para crear algo para sobrevivir, para protegerte o para trabajar con un paciente porque aprendemos de esas enfermeras que trabajan con esas limitaciones. Me hicieron más compasiva”, explicó Victoria.

La escasez de equipo de protección personal es algo que ninguna enfermera o profesional médico esperaba experimentar cuando, en el pasado, muchos de estos materiales a menudo se desechaban después de un uso.

Doreenlove, enfermera voluntaria de Operation Smile Ghana. Foto: Zute Lightfoot.

Pero el virus afectó a los trabajadores de la salud, los hospitales y las comunidades a escala mundial. Y los desafíos que trajo la pandemia en las personas de ingresos bajos y promedio fueron aún más devastadores.

Como enfermera en un país de recursos limitados como Ghana, Doreenlove Serwah también enfrentó la pandemia de COVID-19. Brinda atención vital a los pacientes y educa a su equipo sobre los protocolos de seguridad necesarios para manejar el virus.

“La pandemia y los problemas que surgieron hicieron muy evidente el papel que desempeñan las enfermeras”, dijo Doreenlove.

“Constituimos una gran fuerza de trabajo; me atrevo a decir que la mayor proporción en el sector de la salud. Tendemos a tener más tiempo de interacción con nuestros pacientes, y esto les permite ganarse nuestra confianza y comunicarse más abiertamente con nosotros, permitiéndonos asesorarlos, educarlos y cuidarlos. Nuestro tiempo de contacto mejorado y nuestras habilidades también nos permiten hacer valiosas observaciones y contribuciones a la planificación de su atención médica”.

Nabil Sadoq juega con un paciente de Operation Smile Marruecos. Foto: Margherita Mirabella.

Al igual que muchos otros trabajadores de la salud en todo el mundo, el enfermero Nabil Sadoq de Marruecos se ofreció como voluntario para trabajar en primera línea en la unidad de respuesta al COVID-19 de su hospital, a pesar de los riesgos y desafíos que sin duda enfrentaría.

“Lo primero que aprendemos de Operation Smile es el voluntariado. En mi hospital, fui uno de los primeros voluntarios que eligió trabajar en la unidad de COVID-19”, dijo.

“Empecé a trabajar en la unidad COVID-19 de la misma manera en que trabajábamos en los programas de Operation Smile. Nos ayuda a reducir el estrés a pesar de la carga de trabajo”.

El heroísmo de Victoria, Doreenlove y Nabil es universal. Estamos agradecidos por los sacrificios que hacen cada día cuando van a trabajar y estamos encantados de que elijan pasar su tiempo libre como voluntarios de Operation Smile.

Únanse a nosotros para celebrar el Día Internacional de la Enfermería, no solo hoy, sino todos los días, porque sin nuestros voluntarios médicos, Operation Smile no existiría.

Por los niños y por su país

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Foto cortesía de Mónica Arredondo en la que posa durante un programa quirúrgico en Guatemala.

En Guatemala, donde la desnutrición infantil es un problema, la pasión de Mónica Arredondo no es solamente salvar vidas, sino también aliviar una necesidad en el país que ama.  

“Elegí la nutrición porque es un tema muy importante”, dijo. “Quería aportar a Guatemala, mi país, poder aportar mi granito de arena a los niños y lograr un mejor estado nutricional para ellos”.

En áreas empobrecidas de todo el mundo, la amenaza de la desnutrición es grave para muchas familias que enfrentan inseguridad alimentaria y carecen de fácil acceso a los recursos que necesitan.

Estos riesgos se vuelven aún más graves para los niños que nacen con labio y/o paladar hendido porque una condición de hendidura facial no tratada puede hacer imposible amamantarlos, darles biberón o que coman alimentos sólidos.

Cuando los niños no reciben la alimentación adecuada o el apoyo nutricional oportuno, no pueden calificar para una cirugía y continúan enfrentando consecuencias de salud que amenazan la propia vida.

Al ver a los pacientes llegar a un programa quirúrgico después de haber recibido atención nutricional continua, Mónica siente en su corazón que ha marcado una diferencia en sus vidas y en la suya propia.

Recientemente nos reunimos con Mónica para saber más sobre su dedicación para atender las necesidades de su país y cómo Operación Sonrisa Guatemala está enfrentando el impacto de la desnutrición.

Foto: Cortesía Mónica Arredondo.

P: ¿Puedes entrar en más detalles sobre la atención nutricional que Operación Sonrisa Guatemala brinda a los pacientes y sus familias?

R: Primero se evalúa a los niños para identificar su peso y su talla. Para evaluarlos, para identificar si tienen desnutrición crónica o desnutrición aguda, y también determinar si tienen retraso en el crecimiento.

Dependiendo del diagnóstico que se dé, podemos elegir a los niños que tienen desnutrición e ingresarlos al programa de nutrición. Este es un programa que tiene Operación Sonrisa Guatemala para apoyar a las familias y brindarles fórmulas infantiles y otros productos para mejorar el estado nutricional de sus hijos.

P: ¿Por qué esta disciplina específica de la atención integral es vital para los pacientes?

R: Es muy importante porque, como dije, hay muchos niños que tienen desnutrición crónica. Esto también está relacionado con varios factores, entre ellos la situación económica de las familias, por lo que influye mucho en el estado nutricional de los niños y también como país.

La nutrición es muy importante porque la desnutrición crónica es un problema bastante grande aquí en Guatemala y también para los pacientes con labio y/o paladar hendido.

Es importante que los pacientes tengan el peso y tamaño correctos para que puedan calificar para la cirugía. Para los padres o tutores, porque a veces también son otras personas las que cuidan a los niños, también es muy importante para ellos.

Están muy agradecidos con Operación Sonrisa Guatemala porque los apoyamos a través de consultas permanentes. Los padres tienen muchas dudas sobre qué alimentos pueden dar a sus hijos. Entonces para ellos es muy importante la primera cita, pero también el seguimiento que les da Operación Sonrisa Guatemala en cuanto a cómo se pueden apoyar con la nutrición.

Foto: Operation Smile. 

P: ¿Qué desafíos te generó a ti y al equipo la pandemia de COVID-19?

R: En relación a la pandemia, fue una situación difícil para Operación Sonrisa Guatemala porque para nosotros es muy importante tener consultas presenciales para evaluar peso, talla y alimentación de los niños. Cuando se hacía virtualmente, era un problema porque muchas de las familias no tenían esta capacidad. Entonces no tener consultas en persona nos afectó mucho.

Fue difícil porque no tuvimos la oportunidad de ver a los pacientes, entonces fue muy difícil para nosotros tener un seguimiento con ellos.

Sin embargo, se realizaron consultas virtuales. Se trataba de llamar a todos los pacientes que tenían citas programadas para que nuestro equipo recogiera la información de peso y talla. La educación nutricional se fortaleció enormemente con estas llamadas virtuales para que los padres también sintieran la ayuda de cómo continuar apoyando a sus hijos.

P: Recientemente se realizó un programa quirúrgico de Operación Sonrisa Guatemala en Petén. ¿Cómo te sentiste al ver que los pacientes llegaban al programa lo suficientemente sanos como para someterse a una cirugía después de haber luchado contra la desnutrición?

R: La verdad es que fue muy emocionante porque es algo que las familias esperan. Es muy emocionante tanto para las familias como para nosotros que estamos siguiendo el crecimiento de todos estos niños para que puedan ser operados.

Todo lo que hacemos con la nutrición, todo es para que ellos puedan calificar para su cirugía, y esto definitivamente les cambia la vida en todos los aspectos.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

Estudiantes en acción

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

 Los estudiantes armaron kits con alimentos y productos de higiene. Foto: Operation Smile.

Cuando el Programa Estudiantil de Operation Smile identifica una necesidad, desafía a los estudiantes voluntarios a abordarla. 

Y los estudiantes voluntarios están tan motivados para servir que ni siquiera una pandemia fue capaz de impedirles ayudar a otros.

A continuación destacamos nuestras actividades del año fiscal 2021 (julio 2020-junio 2021) y los estudiantes que las hicieron posibles.

NUESTRA VISIÓN: Creemos en el poder de la juventud para crear un mundo compasivo.

NUESTRA MISIÓN: El Programa Estudiantil de Operation Smile empodera a los jóvenes a nivel mundial a través de la promoción, la educación, el liderazgo y el servicio.

Las conferencias virtuales cumplieron un papel fundamental. Foto: Operation Smile.

Los clubes estudiantiles alrededor del mundo debieron apelar a toda su creatividad en tiempos de pandemia.

En América Latina los estudiantes organizaron su conferencia anual de manera virtual. El costo de admisión era la donación de algún elemento de trabajo y así se reunieron 6.070 máscaras y 289 latas de leche en polvo.

La región también se vio beneficiada por la campaña “Enviando esperanza”. Los estudiantes voluntarios entregaron kits de alimentos, que fue posible gracias a la recaudación de fondos de sus pares en Italia.

Al tanto de que una nutrición adecuada y la ausencia de enfermedades son clave para asegurar que un paciente esté lo suficientemente saludable para recibir una cirugía, los estudiantes se esforzaron para que los pacientes de Nicaragua, Guatemala, Panamá y Paraguay no tengan que esperar más para el tratamiento.

Voluntarios de tres continentes se unieron para proporcionar kits de comida y artículos de cuidado esenciales.

“La pandemia ha afectado mucho a los pacientes, ya que la mayoría estaba lista para obtener sus sonrisas en abril de 2020 y ahora han estado esperando durante más de un año”, dijo la estudiante voluntaria de Panamá Ana Isabel de la Guardia, luego de ayudar a preparar y entregar alimentos.

Participaron estudiantes de los siguientes países: Nicaragua, Panamá, Guatemala, Paraguay, Italia, Alemania, Portugal, Irlanda y Estados Unidos, este último con el apoyo de 28 clubes de 12 estados.

Foto: Operación Sonrisa Panamá.

Otro caso destacable fue el del club en la Escuela Internacional de Fráncfort en Alemania.

Aunque sus eventos habituales de recaudación de fondos fueron cancelados, la asesora del club, Michelle Kaszuba explicó que de todas formas encontraron una manera de celebrar la “Semana de la sonrisa” anual, cuando explican el trabajo de Operation Smile a la comunidad escolar y realizan su recaudación de fondos, “Cambio por el Cambio”.

Estudiantes y educadores donaron monedas sueltas a Operation Smile, reuniendo más de 3.000 dólares.

En respuesta a la pandemia, el club creó tarjetas para los trabajadores de la salud locales y se unió a la campaña Enviando Esperanza, recaudando fondos para pacientes en Nicaragua.

“Uno de los mejores aspectos de nuestro club es que está realmente organizado y dirigido por los líderes estudiantiles y los miembros del club”, dijo Michelle. “… Están adquiriendo experiencia en el mundo real mientras trabajan para apoyar a una gran organización que está cambiando la vida de tantos”.

NUESTROS CUATRO PILARES

Los estudiantes voluntarios juegan un papel integral en la promoción de nuestra visión y misión y sirven como una fuente continua de inspiración. Operation Smile empodera a los jóvenes a nivel mundial a través de:

DEFENSA: Inspiramos a los jóvenes a ser una voz activa para las comunidades de todo el mundo que carecen de acceso a una cirugía segura, oportuna y efectiva.

EDUCACIÓN: Inculcamos el valor de la enseñanza y el aprendizaje para promover la responsabilidad social a través de la exposición a experiencias auténticas, comunidades diversas y atención médica global.

LIDERAZGO: Creamos el entorno para empoderar a los jóvenes para que se conviertan en activadores con mentalidad global. Cultivamos el liderazgo facilitando programas innovadores e inspiradores que enseñan habilidades valiosas y desarrollan líderes seguros.

SERVICIO: Empoderamos a los jóvenes para que comprendan la importancia de ser un participante activo para ayudar a otros a nivel local y global. Promovemos oportunidades para que los jóvenes se ofrezcan como voluntarios y se apropien personalmente de una causa.

Una ventana al mundo

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

El centro hace alusión a Filipinas, donde comenzó el trabajo de Operation Smile en 1982. Foto: Echard Wheeler.

El centro interactivo Anthony L. y Hideko S. Burgess ayuda a enseñar sobre los pacientes y sobre el trabajo de los voluntarios. 

El Centro de Aprendizaje Interactivo (ILC por sus siglas en inglés) en la sede global de Operation Smile en Virginia Beach, Estados Unidos, funciona como una ‘ventana al mundo’, que permite a los visitantes viajar junto a nuestros amigos que se ven afectados por hendidura facial mientras buscan la cirugía segura y el tratamiento integral que necesitan y merecen.

Con empatía y compasión, los visitantes comprenderán mejor los desafíos que los pacientes y sus familias enfrentan en su camino hacia un futuro más brillante.

Esta experiencia inmersiva busca educar a los estudiantes, la comunidad y los visitantes sobre cultura, medicina, geografía y liderazgo. El ILC se creó para acercar a las personas al trabajo de la organización a través de las perspectivas de nueve amigos: pacientes reales de Operation Smile que, a pesar de muchos desafíos y barreras, se unieron a nosotros con la esperanza de recibir cirugía y otros tratamientos esenciales en programas quirúrgicos y centros de atención alrededor del mundo.

Ubicada virtualmente donde se realizó el primer programa quirúrgico de Operation Smile, Filipinas, la exhibición deja un legado y un aprendizaje a partes iguales.

Si bien los visitantes aprenderán todo sobre Operation Smile y sus esfuerzos globales para brindar atención esencial para hendidura facial donde más se necesita, la exhibición también explica cómo la organización apoya los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, brinda una oportunidad para explorar carreras y apoya lecciones en ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, así como en los Estándares de aprendizaje de Virginia.

Los visitantes aprenden sobre el trabajo que se desarrolla en los programas quirúrgicos. Foto: Echard Wheeler.

Quizás lo más importante es que esperamos que todos los que experimenten el ILC se vayan con un mayor sentido de empatía y capacidad de amabilidad.

Si eres es un educador, un seguidor curioso, un socio corporativo o alguien que solamente quiere aprender más sobre Operation Smile, estás invitado a conocer el centro.

Damos la bienvenida a grupos escolares y educativos. Todos los tours deben reservarse con anticipación comunicándose con nosotros a ILC@operationsmile.org.

Para la seguridad de todos nuestros invitados y personal, se les pide a los visitantes que usen máscaras y mantengan la distancia social, cuando sea posible, en todo el ILC.

El ILC puede ofrecer excursiones virtuales y experiencias de recorridos virtuales a escuelas, aulas y grupos comunitarios. Comuníquense con nosotros para obtener más información sobre las oportunidades virtuales.

Tanto las experiencias virtuales como las presenciales se pueden adaptar para satisfacer las necesidades de aulas o planes de estudio específicos. Envíanos un correo electrónico para discutir experiencias personalizadas.

También puedes aplicar para ser docente del ILC. Guiarás grupos de estudiantes y demás visitantes a medida que aprenden más sobre medicina, ciencia, matemática, geografía, arte y liderazgo. Contáctanos.

Foto: Echard Wheeler.

Un agradecimiento especial

Fue su amor por la educación, y entre ellos, lo que hizo posible el ILC.

Iluminado por sus viajes e inspirado por el amor de su vida, Hideko, el legado de aprendizaje y trabajo arduo de Anthony “Tony” L. Burgess brilla a través de su donación de un millón de dólares a Operation Smile.

La familia Burgess está empoderando a generaciones de jóvenes para que experimenten y adopten una perspectiva global.

Militar de Estados Unidos, Tony conoció a su esposa mientras servía en Japón como profesor de inglés.

Investigó organizaciones benéficas en las que la educación y el desarrollo de los niños eran una prioridad, y cuando conoció al equipo de Operation Smile y se enteró de los planes para el ILC, Tony supo que había encontrado la opción perfecta para honrar la memoria de Hideko.

“Creo que todos tenemos el privilegio de ser testigos de un hombre que trascendió a sí mismo al más alto nivel de realización humana, convirtiéndose en un humanitario”, dijo Fred Facka, el director de donaciones planificadas de Operation Smile. “Y, en su caso, desde una vida humilde”.

Asegurar vidas más saludables

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La directora de nutrición de Operation Smile, Charlotte Steppling. Foto: Rohanna Mertens.

Nuestra directora de nutrición, Charlotte Steppling, ha visto de primera mano cómo la falta de conocimientos y orientación adecuados puede tener un impacto devastador.

Hace años, mientras ayudaba en los esfuerzos de Operation Smile, Charlotte se dio cuenta de algo sorprendente.

“Estábamos rechazando a los pacientes que sufrían de desnutrición”, dijo. “Esperaba ver a estos niños aparecer en el próximo programa, pero simplemente no regresaban. Estaban muriendo, y me rompió el corazón”.

Los niños que nacen con labio y/o paladar hendido enfrentan grandes desafíos con la alimentación y la nutrición adecuada durante los meses críticos posteriores al nacimiento. Estos factores pueden provocar desnutrición, retrasos en el crecimiento y desarrollo y, en ocasiones, la muerte.

Operation Smile sabía que para cumplir su promesa de brindar atención quirúrgica segura y de alta calidad a la mayor cantidad de pacientes posible, la nutrición debía convertirse en una prioridad.  En la actualidad, ya hemos establecido programas especializados en nutrición en más de 20 países.

Hablamos con Charlotte para obtener más información sobre el futuro de los programas de nutrición de Operation Smile y por qué es crucial que los niños que viven con hendidura facial estén bien alimentados antes de que puedan someterse a una cirugía.

Charlotte acompaña a Celestine a ver a su hijo recién operado. Foto: Zute Lightfoot.

Pregunta: ¿Puedes contarnos un poco más sobre cómo llegaste a este puesto como directora del programa de nutrición de Operation Smile?

Respuesta: Llegué a Madagascar en 2013 para servir como voluntaria de los Cuerpos de Paz. En el pueblo donde vivía, me encontré con numerosos niños y adultos que vivían con labio y/o paladar hendido sin tratar.

Me di cuenta de que había numerosas barreras para la atención, incluida la falta de conocimiento y acceso a la atención médica. No sabían que existía la oportunidad de recibir atención y el potencial de ser evaluados por un equipo médico con la esperanza de recibir una cirugía gratuita. La idea les resultaba insondable: ‘¿Cirugía gratis? ¿Atención gratuita?’

Le expliqué a los posibles pacientes sobre sus alternativas y les hablé de Operation Smile. Viajamos a la capital, Antananarivo, y conocimos al equipo de voluntarios.

Después de tres años de servicio con los Cuerpos de Paz y tres años acercando a más de 70 pacientes de una aldea remota en Madagascar, la fundación local me ofreció la oportunidad de unirme a su equipo.

Tenía mi base en Antsirabe, una ciudad de las tierras altas centrales y trabajaba en el hospital local con el que Operation Smile se había asociado.

Aquí en Madagascar los nutricionistas son una rareza. Antsirabe se encuentra en una región que tiene una asombrosa tasa de desnutrición del 65%, la tasa más alta de Madagascar. Curiosamente, esta región es también un importante centro agrícola y el principal productor de hortalizas y ganado.

Creo que aumentar el conocimiento sobre nutrición, sobre los primeros 1.000 días de vida, sobre hábitos saludables y la adopción de un entorno higiénico, es fundamental.

Construimos un programa basado en la educación sobre la lactancia materna, la promoción de alimentos y nutrición saludables y la importancia del agua, el saneamiento y la higiene.

Brindamos a nuestros pacientes y sus familias donaciones de alimentos terapéuticos listos para usar (RUTF por sus siglas en inglés) y sucedáneos de la leche materna.

Nos emocionó ver que los pacientes que seguían los programas de nutrición regresaban para someterse a un examen médico y recibir autorización para la cirugía.

Foto: Zute Lightfoot.

P: ¿Por qué una nutrición adecuada es tan crítica para los niños que nacen con labio y/o paladar hendido?

R: “Para recibir cirugía, el paciente debe tener un estado nutricional saludable. En Operation Smile, tenemos estándares muy altos en cuanto a quién está habilitado para una cirugía. Todos nuestros pacientes son candidatos por supuesto, pero ser autorizados para la cirugía es un tema muy diferente.

Trabajamos con las comunidades a través de nuestros equipos locales para averiguar qué hay disponible, luego pensamos en formas innovadoras de incluir alimentos con alta densidad de proteínas y brindar una dieta balanceada para que los pacientes estén bien alimentados y nutridos. Los padres de los pacientes también son bien informados y se sienten empoderados de poder cuidar a sus hijos.

P: ¿Qué está pasando en este momento con respecto a los programas de nutrición?

R: Es un momento interesante para la nutrición y los programas de atención integral de Operation Smile. Actualmente, nuestro equipo está trabajando en la creación de una biblioteca de recursos para que los países del programa se sientan más respaldados cuando se trata de crear y diseñar programas de nutrición.

También estamos creando un plan de estudios para la capacitación, abriendo un camino de acreditación para los voluntarios de nutrición y creando sesiones de capacitación para los trabajadores de la salud y los cuidadores de la comunidad.

Trabajando en estrecha colaboración con los equipos locales, nos esforzamos por garantizar que la información sea específica del país y la cultura en función de los grupos de alimentos disponibles y las recomendaciones que les gustaría hacer sobre nutrición y alimentación.

También estamos finalizando una evaluación nutricional integral que nos ayudará a determinar el estado de un paciente que sufre de desnutrición y construirá una plataforma para seguir su progreso. Esta evaluación le permitirá al nutricionista en el país o al voluntario de nutrición proporcionar la atención adecuada para el paciente.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

Mujeres que enriquecen el futuro

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Más de 100 pacientes y sus familias viajaron cientos de kilómetros para buscar ayuda en Marrakech, Marruecos.

Dos años después del último programa quirúrgico en Marruecos antes de la pandemia de COVID-19, el segundo programa de “Mujeres en Medicina” recibió a decenas de familias para proveerles cirugía de alta calidad.

Al igual que el anterior, realizado en 2020, este nuevo programa celebró el Día Internacional de la Mujer al conformar un equipo conformado únicamente por mujeres. Estas profesionales médicas de todo el mundo donaron su tiempo, pasión y habilidades para ofrecer cirugías y tratamientos multidisciplinarios para la hendidura facial.

Todas las fotografías fueron tomadas por Mariam Moummade.

Más de 80 mujeres de más de 15 países, incluyendo Guatemala, Marruecos, Perú, Brasil, Suecia, el Reino Unido y Noruega se unieron para formar un equipo capaz de proveer tratamiento de primer nivel a niños que esperaban un futuro más brillante y saludable.

Para muchas voluntarias este fue el primer programa integrado solamente por mujeres. La cirujana marroquí Misk Meziane, que participó en el programa de 2020, colaboró con su experiencia y sus habilidades para formar a las futuras cirujanas.

“Una tiene que amar lo que hace. Si no amas lo que haces, no darás lo mejor de ti”, dijo Misk. “La segunda cosa más importante es pensar en el paciente. Es lo que harías si fuera un familiar, hay que hacer lo mejor por el paciente”.

Las residentes quirúrgicas y odontológicas participaron en tutorías y oportunidades de entrenamiento en las cuales profesionales médicas certificadas como Ase Sivertsen de Noruega compartieron conocimientos y técnicas durante simulaciones de cirugía de hendidura facial y talleres sobre salud oral.

Estos talleres fueron liderados por las cirujanas Wafaa Mradmi de Marruecos y la dentista Vilma Arteaga de Guatemala.

“He tenido mucha experiencia en la tutoría de residentes, ya sea en mi país o en el extranjero. Cuando los entrenas, no solo les das el conocimiento médico, sino también les das la capacidad de ser compasivos”, dijo Wafaa. “Hay que tener algo de espíritu, alma y corazón para estar con estos pacientes y saber que sus familias siempre estarán detrás de ellos, y hay que tratar, no solamente al paciente, sino también a la familia”.

Como guardianas de la misión de Operation Smile de mejorar la salud y la dignidad a través del acceso a una cirugía segura, las mujeres que sirvieron en este programa cambiaron la vida y el futuro de 70 familias.

Para muchos de los pacientes la cirugía segura es el primer hito en su recuperación.

La cirugía ortognática adicional, la terapia del lenguaje, la atención psicosocial y más, son algunos de los servicios integrales continuos que el equipo local brinda en sus múltiples centros de atención en todo el país.

“Realmente trato de hacer tanta terapia del lenguaje como se pueda y capacitar a los padres para que hagan la terapia y alentarlos para que su hijo pueda ir a la escuela o volver a la escuela”, dijo la terapeuta del lenguaje voluntaria Candace Myers de Canadá.

“A menudo le digo a los padres: ‘Con bastante trabajo, pueden mejorar su habla y luego pueden ser médicos, cirujanos, enfermeros, maestros. Tu hijo puede hacer cualquier cosa’”.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

“El trabajo en equipo es lo mejor”

La Dra. Amaya acaba de participar en un programa quirúrgico realizado únicamente por mujeres. Foto: Operación Sonrisa Honduras.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Gladys Amaya Sarmiento es cirujana plástica voluntaria y subdirectora médica de Operación Sonrisa Honduras. Asegura que el trabajo con la fundación le cambió la vida en todos los sentidos.   

Gladys conoció a Operación Sonrisa Honduras cuando hacía su residencia de medicina y no volvió a mirar atrás. Primero participó en un programa para residentes, enseguida optó por los cursos que se ofrecían y comenzó a colaborar en cirugías desde 2015.

El contacto con los programas quirúrgicos fueron una revelación. “No me imaginaba la magnitud del problema de salud que teníamos en Honduras”.

Hablamos con Gladys sobre su experiencia con Operación Sonrisa Honduras y el papel de las mujeres en los programas quirúrgicos.

Gladys Amaya. Foto: Captura de pantalla tomada de la entrevista virtual.

Pregunta: ¿Qué sentiste en tu primer programa quirúrgico con Operación Sonrisa Honduras? 

Respuesta: La primera vez era residente y me sentía como que era extranjera en mi país. Todos se conocían y sin embargo fui muy bien recibida. Lo bueno es que como residente trabajas con doctores que ya tenían 25 años reparando labios y paladares hendidos. Una cree que lo sabe todo, pero ante un maestro una se da cuenta de que falta mucho por aprender. Me tocó trabajar con buenas personas que me iban llevando de la mano, explicándome las cosas poco a poco. Todo de manera muy cariñosa. Sentí que era una familia, fue muy impactante. 

Tuve la oportunidad en ese primer programa de trabajar en el preoperatorio. Y llegaron como 300 pacientes. Al final de la jornada estaba tan cansada que no podía ni pensar. No me imaginaba la magnitud del problema de salud que teníamos en Honduras.

P: ¿Cómo era tu experiencia con niños antes del primer programa con Operación Sonrisa Honduras?

R: Soy cirujana general y tenía experiencia como asistente en cirugías de labio y/o paladar hendido. Pero no es lo mismo asistir a ir a un programa que solamente hace esto. Antes tal vez operábamos a cuatro o cinco pacientes y yo era la asistente. No eran 100 ó 90. Tampoco había cinco cirujanos operando al mismo tiempo.

P: ¿Crees que participar en los programas de Operación Sonrisa Honduras te hizo mejor cirujana?

R: Completamente. Si comparas mis primeros resultados con los actuales, los últimos son completamente mejores. Pero no se trata solamente de la habilidad quirúrgica. Todo el mundo se vuelve sensible.

Me encanta porque tengo contacto con cirujanos de diferentes ciudades y nos conocemos y compartimos. Cada programa es diferente. Aunque sea la cirujana principal, una pequeña sugerencia de algún colega puede hacer la diferencia.

Alguien puede pensar que es algo repetitivo operar un labio o un paladar hendido, pero no, se trata de los pacientes. Una va haciendo experiencia, adquiriendo conocimientos y volviéndose más sensible.

Cuando empecé en Operación Sonrisa ya tenía un hijo y ello me generó una empatía enorme para con los niños con labio y/o paladar hendido.

Una tiene un enamoramiento patológico de Operación Sonrisa. Se vuelve obsesivo. Pero alguien me dijo ‘la caridad empieza en casa’ y aprendí a tener un poco de equilibrio entre los programas y mi hogar.

Las voluntarias entablaron una conexión especial con los pacientes y sus madres. Fotografía: Operación Sonrisa Honduras.

P: ¿Cómo impacta la experiencia en los demás voluntarios? ¿Tus asistentes adquieren conocimientos que después vuelcan en sus comunidades?

R: En Operación Sonrisa operamos con una instrumentista y nada más. Entonces una como que aprende a trabajar con las dos manos. La instrumentista ya sabe todo lo que tiene que hacer y ya conoce mis ritmos durante una cirugía.

El trabajo en equipo es lo mejor que se puede encontrar. Lo bonito de Operación Sonrisa es que no hay competencia. Sencillamente lo hacemos de la mejor manera y al final todos logramos casi los mismos resultados. Generamos un estándar.

P: Hace poco realizaron un programa quirúrgico integrado únicamente por mujeres. ¿Cómo llegaron a esa idea?  

R: La mayor parte de los voluntarios y el personal en Operación Sonrisa Honduras somos mujeres. Operation Smile realizó un programa ‘Mujeres en Medicina’ en Marruecos y se nos ocurrió hacer algo similar para conmemorar el Día de la Mujer Hondureña (25 de enero, ndlr). 

Las mujeres sentimos empoderamiento, de que podemos hacerlo. Y fue posible porque la mayor parte del equipo somos mujeres.

Una de las voluntarias tiene que viajar entre tres y cuatro horas para llegar al programa. Ella tiene un hijo que nació con paladar hendido, que fue operado por Operación Sonrisa. Entonces se dijo ‘Operación Sonrisa operó a mi niño, entonces yo voy a ser voluntaria de Operación Sonrisa’. Y también ha acercado a más voluntarios.

P: ¿Qué es lo diferente que puede aportar un programa llevado a cabo solamente por mujeres?

R: El beneficio es porque nos conocemos, porque somos un equipo. El programa solamente con mujeres salió de maravillas, pero no se trata de excluir a los hombres. 

Para mi fue una casualidad que solamente fuéramos mujeres. El resultado no depende de que seamos mujeres. No importa el género, cada profesional aprende a hacerlo al cien por cien.

Amaya cree que su trabajo con Operation Smile la ha hecho mejor cirujana y una persona más sensible. Fotografía: Operación Sonrisa Honduras.

P: ¿Han tenido quejas o reparos de parte de los familiares de los pacientes?

R: Nunca en todos los programas que he estado alguien dijo ‘no quiero que esa mujer opere’. Sí ha ocurrido que al verme creen que soy la enfermera. Pero les explico y no es un problema.

Cuando uno está en una organización como Operación Sonrisa deja a un lado el género. Aquí somos cirujanos plásticos, anestesiólogos, enfermeras, la profesión que tiene cada uno. Si lo haces bien, bienvenido.

P: ¿Cómo es la experiencia de ser una mujer en la Medicina en un país como Honduras?

R: Mi Papá era un hombre que defendía a las mujeres. Le decían que no me enviara a la capital a estudiar. Pero él siempre apoyó la idea. 

Como mujer te hace comportarte un poco como hombre. Una se decide a lograrlo. Cuando empecé a estudiar Medicina la mitad éramos mujeres. Y éramos muy aguerridas, muy competitivas.

En mi generación nos graduamos ocho hombres y dos mujeres. Ahí fue complicado poder entrar a trabajar. Hubo que adaptarse. Volverse seria, decirme a mi misma ‘no me van a intimidar’.

Creo que soy la tercera mujer cirujana plástica en Honduras. Cuando empiezan a conocerte y a tu trabajo, ya ni te ven como mujer si no como una cirujana plástica. Actualmente soy la presidenta de la Asociación Hondureña de Cirujanos Plásticos.

Hoy Honduras tiene una gobernante, una presidenta en el Colegio Médico y casi todas las asociaciones médicas son presididas por mujeres.

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Unión de esfuerzos para salvar niños

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Bill Magee. Foto: Marc Ascher.

El Dr. Bill Magee, cofundador y director ejecutivo de Operation Smile, junto a la Dra. Wafaa Mradmi, una cirujana plástica basada en Marruecos, publicaron una columna de opinión en la revista Newsweek.

A continuación les oftrecemos una traducción al español.

Un niño menor de cinco años muere en algún lugar del mundo cada seis segundos, en gran parte a causa de enfermedades prevenibles.

Más de cinco millones de pacientes necesitan cuidado de labio y/o paladar hendido. Más de 5.000 millones de personas, más del 63% de la población mundial, carecen de acceso a atención quirúrgica segura. Incluso cuando los países movilizan recursos contra el COVID-19, los servicios de salud esenciales para mujeres y niños siguen siendo desviados y no priorizados. Es necesario que suceda lo contrario.

Este es un llamado a la acción: no podemos permitir que los niños de todo el mundo sigan muriendo de muertes evitables.

Como cofundador y cirujano de Operation Smile, la organización sin fines de lucro basada en voluntarios quirúrgicos más grande del mundo, trabajamos para encontrar formas de ayudar a tantos pacientes como sea posible, brindando cirugías de labio y/o paladar hendido y atención médica que salvó las vidas de más de 300.000 niños en el últimos 40 años.

Estamos orgullosos del trabajo que hacemos, pero millones de niños siguen muriendo cada año. Hoy hacemos un llamado a las ONG y a los gobiernos para que adopten un nuevo modelo para frenar y, en última instancia, detener la mortalidad infantil.

Madre e hija durante un programa médico en Nicaragua. Foto: Vasna Wilson.

Nuestra propuesta es simple: Asociarnos. Autorizar. Invertir.

Resolver estos desafíos significaría salvar vidas e instalar inversiones que construyen infraestructura y mejoran sistemas de salud. Si bien la cooperación de gobierno a gobierno es fundamental para abordar los objetivos de salud compartidos, los gobiernos por sí solos no pueden resolver estos problemas. Es vital que las ONG y los sectores privados continúen aumentando la cooperación bilateral y multilateral para hacer nuestra parte y garantizar que todos los niños tengan acceso a atención médica de calidad.

El mismo espíritu de cooperación que hemos visto en los últimos dos años: científicos que trabajan a través de fronteras en tiempo real para secuenciar el virus de COVID-19, empresas que trabajan juntas para desarrollar vacunas, profesionales de la salud de primera línea que trabajan día y noche para salvar vidas, es exactamente lo que queremos para enfrentar todos los desafíos médicos, incluida la falta de acceso a una cirugía segura.

Así es cómo se haría:

En primer lugar, se podrían salvar cientos de miles de vidas ampliando las asociaciones y aumentando la colaboración. A medida que ampliamos la cooperación médica internacional para combatir el COVID-19, debemos aumentar de manera similar las asociaciones y las inversiones para abordar las deficiencias sistémicas que nos dejaron vulnerables a la pandemia, y tantos otros desafíos de salud compartidos.

Tomemos la malaria como ejemplo. La malaria cobró casi 409.000 vidas en 2019, principalmente en países en desarrollo, pero los nuevos tratamientos, así como técnicas simples como los mosquiteros, pueden ampliarse aún más a través de asociaciones internacionales.

Vemos esto en nuestro propio trabajo también. Nuestra organización trabaja en asociación con los ministerios de Salud, hospitales y profesionales de la salud locales para brindar cirugía y atención de labio y/o paladar hendido que salvan vidas en más de 30 países.

Otras organizaciones de servicios médicos internacionales, incluidas “Médicines Sans Frontières”, “International Medical Corps” y “Mothers 2 Mothers”, han estado sentando las bases de manera similar en sus respectivos campos, al priorizar la asociación y el desarrollo de infraestructura sobre la atención médica ‘inmediata’.

Una paciente en Malaui. Foto: Margherita Mirabella. 

En segundo lugar, los gobiernos, las ONG y los actores privados deben empoderar a los profesionales locales, en particular a las mujeres, con la capacitación, las herramientas y el apoyo que necesitan para transformar sus comunidades.

Cuando reunimos a nuestro primer equipo médico exclusivamente femenino en Marruecos, vimos el poder de las mujeres para conectar la atención con las comunidades necesitadas. Ese programa quirúrgico unió a más de 95 voluntarias médicas de 20 países; nuestro equipo de cirujanas estaba compuesto por médicas de Rusia, Marruecos, Filipinas, Ecuador, Perú, Suecia y México.

La cooperación internacional no solo mejora la atención directa en el país anfitrión, sino que también mejora la capacidad y el conocimiento de todos los profesionales, que regresan a casa para mejorar la atención en sus propias comunidades.

No hay escasez de talento médico en el mundo en desarrollo, pero históricamente los profesionales han carecido de suministros básicos o capacitación suficiente, especialmente en las técnicas más avanzadas o nuevas capaces de cambiar una vida. Es por eso que nosotros, y muchas de nuestras organizaciones pares, estamos comprometidos a expandir los planes de estudios de capacitación para los médicos locales en todos nuestros programas quirúrgicos y de atención integral.

La cooperación internacional es la clave. Fotografía: Jasmin Shah.

Finalmente, debemos invertir juntos. Hoy, en este artículo de opinión, Operation Smile confirma un compromiso de 10 años para aumentar el acceso a una atención segura para 1 millón de pacientes que necesitan cirugías de labio y/o paladar hendido y otras cirugías esenciales.

Esta es una ambición audaz que combinará la atención directa al paciente con importantes inversiones en hospitales locales, creando asociaciones a largo plazo que aumenten la disponibilidad de la atención, el uso de los servicios y los resultados de calidad. Desde el comienzo de la pandemia, fundaciones y corporaciones globales líderes como Johnson & Johnson y Bristol Myers Squibb también han anunciado nuevas y audaces inversiones en infraestructura de salud.

Cuando una muestra representativa o una combinación de ONGs, líderes corporativos y fundaciones realizan inversiones en nuevos campos y geografías, y para la próxima generación de profesionales, podemos realizar soluciones sostenibles a nivel comunitario, lo que genera un impacto medible en todos los países.

Para Estados Unidos y otros países del Norte, la asociación, el empoderamiento y la inversión son necesidades morales: las crisis de salud en cualquier parte del mundo nos afectan a todos. Para los países del Sur, estas asociaciones son un verdadero signo de solidaridad y respeto que fortalecen la capacidad médica local y salvan vidas.

Más allá de nuestros respectivos intereses, dicha cooperación es la hoja de ruta para salvar las vidas de los niños en esta década. Como la pandemia ha dejado al descubierto, todas las naciones deben aumentar la capacidad, la eficiencia y la entrega para enfrentar los desafíos de salud de todos nuestros ciudadanos, niños y todos. Solamente trabajando juntos podemos enfrentar las crisis de salud global en nuestras propias comunidades.

Para aquellos que dicen que no podemos reducir la mortalidad infantil de manera realista, o extender aún más nuestros recursos y experiencia, les decimos simplemente: debemos hacerlo.

Hemos visto el impacto de la colaboración en los rostros de los niños, que alguna vez fueron rechazados y ahora reciben tratamiento. Sabemos el impacto que el trabajo conjunto puede tener en un niño, una familia y un país.

Como médicos, tenemos un interés compartido en ampliar aún más la cooperación global para erradicar de una vez por todas la inequidad en la atención médica de los niños. Tomemos las lecciones de los últimos dos años y ampliémoslas para lograr el mayor bien de todos: abrazar nuestra responsabilidad compartida con los niños en todas partes.

Colocando cimientos en Ruanda

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Foto: Jorgen Hildebrandt.

Cuando se trata de brindar atención quirúrgica oportuna y de alta calidad, Ruanda enfrenta desafíos devastadores. 

Con solamente dos cirujanos plásticos reconstructivos y 18 anestesistas en un país de casi 13 millones de personas, muchos niños que nacen con hendiduras faciales se ven obligados a esperar años para tener la oportunidad de someterse a una cirugía.

A medida que Operation Smile profundizó su compromiso de mejorar el acceso al tratamiento de hendiduras faciales en Ruanda, se hizo evidente que las necesidades de la población se extendían mucho más allá.

Gran parte de la demanda de cirugía proviene de traumatismos y quemaduras, y con la falta de cirujanos adecuadamente capacitados y equipados para brindar este tipo de tratamiento especializado, una carga inmensa amenaza al sistema de salud de Ruanda y a las vidas de los pacientes.

Para abordar esta necesidad, llevamos a cabo rotaciones de capacitación quirúrgica en el país, que se centraron en entrenar a los cirujanos generales mejorando sus habilidades y enseñándoles técnicas de cirugía plástica reconstructiva aplicable en sus comunidades locales.

Nuestro programa de capacitación para residentes de noviembre de 2021 que llevamos a cabo en Kigali llevó nuestros esfuerzos o otro nivel.

Foto: Jorgen Hildebrandt.

Para ayudar a aliviar el sufrimiento, Operation Smile se asoció tiempo atrás con la Universidad de Ruanda, el Colegio de Cirujanos de África Oriental, Central y Meridional (COSECSA) y la Sociedad Quirúrgica de Ruanda para ayudar a establecer un nuevo programa de capacitación especializada de tres años.

Tres ruandeses residentes de cirugía plástica recibieron una amplia educación en conocimientos y habilidades, y también la capacitación avanzada necesaria para convertirse en cirujanos plásticos reconstructivos certificados.

Imagen superior: En el Hospital Docente Universitario de Kigali, el cirujano plástico Dr. Patrik Boivie de Suecia, a la izquierda; la residente de cirugía plástica Dra. Françoise Mukagaju de Ruanda; el cirujano plástico Dr. Faustin Ntirenganya de Ruanda; y el residente Dr. Yves Nezerwa de Ruanda observan cómo el residente local Ian Gashugi recibe capacitación especializada y practica técnicas quirúrgicas en un simulador de cirugía de hendidura facial.

Françoise, Yves e Ian forman el primer grupo de tres residentes que planean tomar sus exámenes de certificación en 2022.

Foto: Jorgen Hildebrandt.

Imagen superior: Françoise, a la izquierda, observa y asiste a Patrik Boivie durante una cirugía en el Hospital Docente Universitario de Kigali.

Doce pacientes fueron evaluados para el programa de noviembre pasado, y ​​seis, todos los cuales tenían condiciones variables que requerían atención reconstructiva, recibieron cirugía plástica que les cambió la vida.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Una búsqueda que no cesa

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Dos hermanas durante un programa médico en Cebu, Filipinas. Foto: Peter Stuckings.

Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso a largo plazo para superar los obstáculos que impiden que los pacientes vivan una vida más feliz y saludable.

A pesar del impacto que la pandemia de COVID-19 ha tenido en nuestros programas, nos negamos a ser complacientes en nuestra búsqueda no solamente de las causas del labio hendido y el paladar hendido, sino también en explorar cómo la necesidad de una cirugía va más allá de la transformación física.

Los niños que nacen con hendiduras faciales son a menudo maltratados, abusados ​​y despreciados por los miembros de su comunidad, o incluso por su familia, y se sienten privados de cualquier oportunidad de vivir la vida que desean.

La vida antes de la cirugía puede sentirse solitaria, ya que muchos están aislados debido a la estigmatización que rodea una condición generada por factores completamente fuera de su control.

La falta de conocimiento sobre la causa de las condiciones de labio hendido lleva a algunos a creer que las personas están malditas y que la condición podría contagiarse a través del contacto o al compartir una bebida.

El voluntario de Operation Smile e integrante del equipo del IFS, JR Lado, habla con una madre durante un programa médico en Ciudad Lloilo, Filipinas. Foto: cortesía de Aeson Baldevia.

Es por eso que estamos orgullosos de decir que nos hemos asociado con la Universidad del Sur de California y el Hospital Infantil de Los Ángeles para iniciar el Estudio Familiar Internacional (IFS por sus siglas en inglés) en un esfuerzo por realizar más investigaciones sobre las causas del labio hendido y el paladar hendido.

Identificar las causas de las condiciones de hendidura facial, y algún día prevenirlas, hará que los pacientes y sus familias eviten el miedo, el dolor y el sufrimiento que se deriva de la falta de conocimiento.

Durante un programa médico de Operation Smile Filipinas, un país con una abrumadora presencia de condiciones de hendidura facial y donde hemos centrado una gran parte del trabajo del IFS, Shennene y su esposo, Joemar, llegaron con su hijo, George, que tenía labio hendido.

Al hablar con ellos, los voluntarios se enteraron de que ambos lados de la familia tenían un largo historial de condiciones de labio hendido.

Shennene también les dijo que estaba embarazada de cinco meses de su segundo hijo, que creía que nacería con labio hendido tras un ultrasonido durante un chequeo de rutina.

“La familia debe causar esto”, dijo, y Joemar asintió.

Muestras de saliva. Foto: Marc Ascher.

Hay tantas historias como la de George que se extienden por todo el mundo.

Trisha In, miembro del equipo de IFS asignado al programa médico en la ciudad de Iloilo, Filipinas, dijo: “Es realmente importante para nosotros averiguar qué podemos hacer para prevenir porque esa es una de las mejores maneras de reducir esa carga en estos países.”

El IFS ha recopilado investigaciones y analizado datos a través de muestras de saliva con el consentimiento de los pacientes, sus familias y grupos de control, así como cuestionarios sobre opciones ambientales y de estilo de vida.

El equipo de IFS ha recolectado más de 17.000 muestras individuales de saliva que representan a más de 7.200 familias, creando así el depósito genético más grande y diverso del mundo en lo que respecta a labio hendido.

Los factores de riesgo contribuyentes pueden incluir el estilo de vida, el medio ambiente y la genética. Con los datos disponibles, nuestros equipos han avanzado mucho para determinar la causa.

Andrea (izq. de rosado) y su hermana Jheleen (der. de azul) junto al resto de su familia. Ambas fueron operadas por Operation Smile Filipinas. Foto: Peter Stuckings.

“La sociedad necesita desestigmatizar el labio hendido y el paladar hendido porque mucha gente simplemente mira a un niño y automáticamente asume cosas cuando nuestro estudio ha demostrado que no hay una razón clara para que esto suceda”, dijo Trisha.

Si bien George recibió las cirugías que necesitaba de parte de Operation Smile, las medidas preventivas que el IFS puede hacer posibles tienen el potencial de lograr un futuro en el que nazcan menos niños con hendiduras faciales.

Con nuestros avances en investigación preventiva y años de brindar atención en todo el mundo, nos esforzamos no solamente por restaurar la salud y la dignidad de una persona, sino también por presentar oportunidades para que los pacientes se reintegren a su sociedad y reconozcan que siempre han sido dignos de felicidad.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.