Una alegría inolvidable

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Eduardo antes y después. Foto: Margherita Mirabella.

Un parto y el nacimiento de un hijo es algo que nunca se olvida, pero en el caso de Giovanna menos.

Ella llegó al mundo en un taxi peruano cuando sus padres no llegaron a tiempo al hospital. La felicidad de que su segundo hijo Eduardo naciera en un hospital se vio de alguna forma atenuada por su condición de hendidura facial.

Pero nada de eso impidió el esfuerzo de Giovanna por su hijo. Gracias a los ultrasonidos ya sabía que nacería con labio y paladar hendidos y por lo tanto reaccionó con tranquilidad.

Preocupada por cómo reaccionarían su familia y amigos, investigó sobre la hendidura facial y luego se lo explicó a cada uno antes de mostrarles al bebé. Todos fueron muy solidarios y la apoyaron en sus cuidados.

Dedicada a buscar una solución, todo cambió el día en que una amiga le informó sobre el trabajo de Operación Sonrisa Perú.

Foto: Margherita Mirabella.

Los contactó y en poco tiempo ya estaba realizando el viaje de dos horas y media desde la periferia de Lima hasta la clínica de la organización.

Allí recibió el apoyo que necesitaba y le informaron sobre el próximo programa quirúrgico.

Si Eduardo pasaba la evaluación médica integral podría quedar en la lista de pacientes aprobados para recibir cirugía.

La evaluación que realiza Operation Smile es muy importante para decidir si un paciente está en las condiciones de salud adecuadas para enfrentar una operación.

Los pacientes llegan muchas veces con problemas de alimentación. En esos casos la cirugía es postergada y se los suma a los programas de nutrición de Operation Smile.

No fue el caso de Eduardo. La alegría de Giovanna al saber que su hijo sería operado fue algo que también recordará toda su vida.

La cirugía salió bien y el niño disfruta hoy de la escuela y de sus amigos.

“Con Operación Sonrisa no me siento sola, sé que no estoy sola en esta batalla. Gracias por todo”, dijo.