Un poco más allá por una Sonrisa: el programa de nutrición en Madagascar

Sostenido por Patricia, su madre, Icardi de 14 meses toma fórmula con un biberón. Foto: Henitsoa Rafalia. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Vololona lidera un equipo de voluntarios a través de un muy poblado vecindario, pasa junto a viviendas en mal estado hasta detenerse ante una puerta de metal, la cual golpea. 

Luego de unos momentos apareció Patricia con su hijo Icardi en brazos, alimentándose de un biberón. 

Con alivio en su voz, comentó a los voluntarios: “Estamos tan contentos de verlos. Este es uno de los últimos biberones que podemos preparar con lo que va quedando de fórmula”. 

En medio de tanto encierro y restricciones por la pandemia de COVID-19, Patricia y Vololona, la abuela de Icardi, hicieron todo lo que pudieron para sostener a su familia. 

Vololona se dedica a vender útiles y enseres a escuelas e iglesias al tiempo que Patricia distribuye barras de acero en la comunidad. 

“La fórmula para bebés es cara, pero de alguna forma siempre nos las arreglamos para comprarla, ya que Icardi la necesita para crecer”, explicó Vololona. “Pero desde el cierre no hemos logrado ahorrar dinero para la fórmula”.  

Foto: Henitsoa Rafalia. 

Durante la pandemia, la situación de Vololona y Patricia se ha convertido en una realidad para muchos pacientes y sus familias alrededor del mundo. Personas que intentaron proveer para sus seres queridos en medio de cierres nacionales, cuarentenas y restricciones. 

Con la introducción de nuestro programa de nutrición “Extra S’Miles”, nuestros equipos locales en Madagascar recorren literalmente esos últimos metros para las familias que tienen la esperanza de reducir las dificultades causadas por la pandemia.  

“Poco después de que fuera declarado el estado de emergencia e implementadas las restricciones, nuestros pacientes quedaron extremadamente vulnerables”, dijo el doctor Howard Niarison, coordinador del programa Extra S’Miles. “Tuvimos que actuar, incluso si ello significaba lidiar con el virus y resolver el problema de la distancia entre ellos y nosotros”. 

Foto: Henitsoa Rafalia. 

El programa no solamente ayuda a pacientes a continuar su tratamiento de alimentación prescrito por los voluntarios médicos antes de la pandemia, sino que también asiste a las familias que habitan regiones donde las medidas de cierre hicieron casi imposible el alcanzar los niveles de nutrición básicos.  

La desnutrición es uno de los principales obstáculos para la asistencia debido al riesgo de complicaciones durante la cirugía. Sin una intervención médica oportuna, los pacientes como Icardi pueden sufrir importantes problemas de salud ya que son vulnerables a enfermedades o incluso la muerte. 

El equipo de Extra S’Miles recorrió 3.200 kilómetros a través de todo Madagascar para distribuir paquetes nutricionales a pacientes que viven en las regiones más golpeadas por el virus. 

Los paquetes entregados consistían de suministros necesarios y productos de higiene, como por ejemplo alimentos, jabón, mascarillas lavables, desinfectante de manos y alimentos terapéuticos listos para usarse (RUTF por sus siglas en inglés) y más. 

Foto: Henitsoa Rafalia. 

Además de los paquetes nutricionales, el programa Extra S’Miles permitió al equipo realizar un seguimiento de la salud de los pacientes, tranquilizar a sus familias de que Operation Smile seguía comprometida con su bienestar pese a la cancelación de las misiones médicas y proveer asesoramiento sobre cómo mantenerse saludable hasta la reanudación de la asistencia. 

“Es en los tiempos de dificultad cuando uno conoce a sus amigos de verdad”, dijo José Augustin, coordinador de pacientes de Operation Smile Madagascar. “Esta crisis sanitaria es realmente un momento difícil para nuestros pacientes. Pero como nos preocupamos por ellos, salimos a su encuentro ya que no pueden venir a nosotros”. 

Más de 530 familias recibieron los paquetes nutricionales de Extra S’Miles gracias a la dedicación de miembros del equipo que se negaron a dejar que la pandemia les impidiera ver las sonrisas en los pacientes más necesitados. 

El coordinador de pacientes de Operation Smile Madagascar José Augustin comparte una sonrisa con un niño. Foto: Henitsoa Rafalia. 

Patricia aceptó el paquete nutricional y las seis latas de fórmula del equipo de Extra S’Miles con lágrimas de emoción. 

Criar a Icardi ha sido un periplo largo y difícil para ella y Vololona. 

Pese a su amor incondicional por Icardi y su hermana mayor, se han enfrentado a lo que parecían obstáculos insalvables en su esfuerzo por cuidar a un niño con una condición de hendidura.  

El padre de Icardi los abandonó poco después de su nacimiento prematuro, incapaz de soportar el estrés de un bebé nacido con labio hendido. 

Muchas familias como la de Icardi se unieron al programa de nutrición de Operation Smile Madagascar con la esperanza de un nuevo comienzo.  

El programa provee a los pacientes y familias apoyo educativo, evaluaciones de salud y RUTF, una pasta de maní que ayuda a los niños a ganar peso y salud para poder hacer frente a una cirugía segura. 

Foto: Henitsoa Rafalia.

“Icardi es un sobreviviente”, dijo Vololona. “Esto es en parte gracias a todo el asesoramiento que recibimos de Operation Smile. Con esta crisis sanitaria, Operation Smile no lo ha olvidado, ni a nosotros. Estamos extremadamente agradecidas”. 

Operation Smile Madagascar sigue comprometida con la salud y el bienestar de sus pacientes.  

En total 62 pacientes fueron enrolados en el programa de nutrición de la organización hasta octubre de 2020. De ese total, 47 alcanzaron un peso adecuado y otros 13 están avanzando significativamente hacia un estado adecuado para recibir una cirugía segura.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La abuela de Icardi, Vololona, lo mira con amor al tiempo que vislumbra un futuro mejor gracias a la ayuda de Operation Smile. Foto: Heniitsoa Rafalia.