Un mundo mejor, paso a paso

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Indiana Siu. Foto: Marc Ascher. 

Hacer del mundo un lugar mejor, paso a paso, es lo que motiva a Indiana Siu, directora regional de Operation Smile para América Central y el Caribe.

Dialogó con Enterprise Radio sobre el trabajo de la organización en su región durante la pandemia de COVID-19 y cuál fue y es la mejor manera de apoyar a los pacientes y sus familias.

También profundizó sobre los desafíos que enfrenta Operation Smile luego de la pandemia y cómo se puede trabajar en respaldo de los sistemas de salud locales. 

Pregunta: ¿Cuáles fueron los principales desafíos de Operation Smile durante la pandemia de COVID-19?

Respuesta: El principal desafío fue que obviamente tuvimos que suspender los programas quirúrgicos al principio y nos vimos impedidos de atender a los pacientes.  

Debido a las cuarentenas en los países, Operation Smile decidió hacer una pausa y analizar qué podíamos hacer, cómo enfrentaríamos la pandemia y cómo la navegaríamos.  

No solamente para mantener la atención a los pacientes, si no para salvaguardar la salud de los voluntarios médicos. Y cómo podíamos apoyarlos.  

Ellos están para nosotros, así que pensamos formas de poder estar para ellos.  

P: ¿Cuáles son los actuales desafíos que impone el virus en la región y cómo ha variado la gestión de Operation Smile? 

R: Tuvimos que innovar en nuestras formas de brindar asistencia.  

Echamos una mirada a toda nuestra operativa, el espacio en los hospitales, la movilidad durante los programas quirúrgicos, cómo apoyar a los pacientes y sus familias en un momento en que muchos de ellos se quedaron sin un ingreso fijo.

Junto a otras organizaciones trabajamos en formas de acercarles alimentos.  

Angie luego de su cirugía en Estelí, Nicaragua. Foto Marc Ascher. 

P: ¿Qué lecciones sobre liderazgo has aprendido en estos últimos 18 meses? 

R: A veces creemos que tenemos resiliencia en nuestra vida cotidiana. Pero en este tiempo realmente aprendí lo que significa la resiliencia, el trabajo colaborativo y el alcance real de la asistencia y el servicio.  

Aprendí lo importante que es a través de todo ese trabajo el inspirar a otras personas para que se sumen y nos ayuden a mantener la asistencia.

También aprendí que siempre hay que ser innovador cuando se trata de asistir a los pacientes.

P: ¿Cómo se adaptó Operation Smile al trabajo virtual con los pacientes? 

R: El trabajo virtual ya es parte de nuestra vida cotidiana.  

Fue un poco complicado al principio porque muchas familias no tenían teléfonos celulares inteligentes, pero nos fuimos adaptando. 

Tuvimos que asegurarnos de que el paciente no se distrajera por lo que ocurría a su alrededor o por el propio teléfono.  

La consulta virtual nunca va a ser igual a una en persona, pero es muy útil para poder llevar a cabo un seguimiento de los pacientes, ver cómo transcurren sus vidas y demás. 

P: ¿Cuáles son las principales iniciativas de Operation Smile en América Central?

R: Tenemos muchas. Primeramente, planeamos descentralizar nuestros programas médicos. Los pacientes no solamente llegarán hasta nuestras clínicas, si no que procuramos comprender sus necesidades, dónde y cómo viven y buscamos formas de salir a su encuentro.  

También promovemos nuestros Estándares Globales de Asistencia, que aseguran que las cirugías y toda la atención que provee Operation Smile sea de calidad y de primer nivel mundial.

Lanzamos programas de entrenamiento y certificación para los voluntarios médicos y trabajadores de la salud. Esto no es solamente un apoyo a su trabajo, si no que ellos pueden regresar a sus países de origen y ayudar a formar a otros colegas.  

Hemos invertido en equipamiento y tenemos claro nuestro compromiso, que va más allá de la atención quirúrgica.  

Indiana en una conferencia en la sede de Operation Smile antes de la pandemia. Foto: Marc Ascher. 

P: Operation Smile también intenta ayudar en la construcción de sistemas de salud más robustos en la región, ¿Cómo enfrentan ese objetivo? 

R: Tenemos contacto cercano con los ministerios de Salud. Estos tienen la infraestructura y recursos, nosotros los apoyamos con donaciones de equipos para emergencias, por ejemplo. Durante la pandemia pudimos proveer concentradores de oxígeno.  

También hablamos con los funcionarios sobre la mejor forma de apoyar a los hospitales y a los pacientes. Cómo apoyarnos mutuamente.  

No se trata solamente de las cirugías de hendidura facial. Tenemos conocimientos y entrenamiento que podemos aportar a los hospitales.  

P: Finalmente, ¿Qué te motiva a hacer este trabajo? ¿Qué consejo le darías a alguien que desea trabajar en ONGs? 

R: No es fácil trabajar para una ONG. No es rentable (risas). Se trata del servicio, preocuparse por otros antes que por uno. El cofundador de Operation Smile, Dr. Bill Magee siempre dice que se trata “de hacer que el problema de otro sea el de uno”.  

Cuando se aprecia el impacto de eso, aunque el mundo nunca se entere de tu nombre y lo que has logrado, aunque lo hiciste un sitio mejor, paso a paso. Eso me motiva. El legado de un mundo mejor y con menos sufrimiento. 

El tener un impacto positivo en las personas.   

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Un Consejo contra la desnutrición

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Una madre de Madagascar practica una técnica de alimentación para su hijo de tres meses. Foto: Zute Lightfoot.

Es triste cuando vemos familias que llegan a nuestros programas médicos con toda la esperanza, y tienen que regresar a sus hogares decepcionadas al enterarse de que su hijo no está en condiciones de recibir una cirugía debido a su desnutrición.

Esto le ocurre a demasiadas familias en muchos países donde la educación sobre el amamantamiento y la nutrición temprana es muy limitada. Nuestro Consejo de Nutrición, formado por personas comprometidas a salvar vidas, apunta a derribar los obstáculos entre nuestros pacientes y la cirugía.

Hablamos con integrantes del Consejo de Nutrición como Adriana Olivera, nutricionista y coordinadora de Programas Médicos de Operación Sonrisa Paraguay; Dede Kwadjo, nutricionista y dietista registrada en Operation Smile Ghana; Elsa Nel, dietista de Emiratos Árabes Unidos y Helen Kinigopoulos, terapeuta del lenguaje de Estados Unidos.

“El Consejo de Nutrición provee una plataforma valiosa desde la cual puedo aplicar mis conocimientos como dietista, junto a otros colegas dedicados, para asegurar que ningún niño quede rezagado debido a una pobre nutrición”, explicó Dede.

Dede Kwadjo, nutricionista voluntaria, durante un programa médico de Operation Smile. Foto: Zute Lightfoot.

Pregunta: ¿Por qué la nutrición es una parte importante de la asistencia integral a los pacientes?

Adriana: La nutrición es la base de la buena salud. La buena salud otorga calidad de vida. Sin una buena salud, el cuerpo no está preparado para recibir cirugía, el cuerpo no se recupera de las heridas y una persona no puede superar un postoperatorio sin una buena nutrición.

Dede: La nutrición es la conexión vital entre un niño saludable y un resultado quirúrgico positivo. La buena nutrición no solamente asegura que el niño tenga la salud suficiente para ser seleccionado para una cirugía, también provee una base para un buen resultado en términos de la sanación postoperatoria.

Elsa: Los bebés y los niños con labio y/o paladar hendido se enfrentan a problemas nutricionales desafiantes como la incapacidad de desarrollarse o de recuperarse luego de una cirugía. La terapia nutricional debe ser parte estandarizada en la asistencia a todos los pacientes de Operation Smile. La resolución temprana de problemas de alimentación contribuirá a la visión de Operation Smile de traer esperanza, alegría y sonrisas a todos.

Helen: Sin una nutrición adecuada, la cirugía es negada o demorada, los resultados quirúrgicos se verán comprometidos, el desarrollo dental se verá impactado, las infecciones serán más probables, el desarrollo cognitivo se verá afectado, la posibilidad de una vida exitosa estará en peligro.

Una madre alimenta a su hijo de un mes luego de recibir apoyo y asesoramiento de Dede Kwadjo durante un programa médico de Operation Smile Ghana en Koforidua. Foto: Zute Lightfoot. 

P: Operation Smile comenzará a otorgar credenciales en nutrición por primera vez el próximo año. ¿Cómo creen que impactará en la capacidad de los equipos para proveer orientación y asistencia en nutrición?

Adriana: Será una motivación para recibir más voluntarios en el área de nutrición. Ayudará a resaltar el trabajo de los nutricionistas y a que otras personas vean que no solamente se trata de elaborar dietas y hacer evaluaciones. Tiene muchos campos de acción: en el mejoramiento de la salud, la preparación de un paciente para cirugía, la recuperación y la educación alimentaria para una vida saludable.

Dede: Proveerá uniformidad en la asistencia nutricional de los equipos en los distintos países. También será un factor clave para asegurar altos niveles de asistencia a los pacientes y el trabajo profesional en todas partes. Y además la intervención en nutrición es un factor clave en la asistencia a niños afectados por hendiduras faciales, y esto asegurará que reciban la atención que merecen.

Elsa: Mi primera reacción es felicitar a Operation Smile por expandir los equipos para que sean más multidisciplinarios y agregar la nutrición como una parte integral de la asistencia a los pacientes por parte de profesionales con el entrenamiento y experiencia adecuados.

Helen: La inclusión de nutricionistas calificados en los equipos de Operation Smile era largamente esperada. La importancia de una nutrición adecuada y correcta para mejorar la seguridad y los buenos resultados quirúrgicos nunca fue tenida en cuenta por los que no han experimentado las consecuencias de la desnutrición.

Helen Kinigopoulos habla con una madre durante un programa médico en Antsirabe,  Madagascar. Foto: Rohanna Mertens.

P: ¿Qué importancia tiene el amamantamiento?

Adriana: Tiene tantos beneficios. La leche materna es el alimento más importante para los bebés en sus primeros seis meses de vida. Les provee protección vital, reduce las infecciones, los gases, la diarrea y refuerza el sistema inmunitario. Este alimento es tan completo que es recomendado como la única fuente de nutrición del bebé por seis meses, y luego de la introducción de otros alimentos igual se la recomienda por dos años.

Dede: La leche materna es lo mejor cuando se trata de cubrir las necesidades nutricionales de nuestros pacientes, en particular bebés de menos de seis meses. Sus características: gratuita, higiénica, con la correcta composición nutricional para la edad son determinantes fundamentales cuando se trata de la salud de niños vulnerables como los nacidos con condiciones de hendidura facial.

Elsa: ¡Nada es mejor que el amamantamiento en la nutrición infantil!

Helen: Dada la evidencia de que los beneficios nutricionales de la leche materna no pueden ser duplicados, como una organización cuyos beneficiarios son los niños y sus familias, Operation Smile puede utilizar su plataforma para educar, guiar y asistir a los padres en el descubrimiento de los mejores métodos para proveer leche materna a sus bebés vulnerables.

Operation Smile tiene programas de nutrición en 24 países. Foto: Peter Stuckings.

P: El Consejo de Nutrición apoya al equipo nutricional de Operation Smile en el desarrollo de recursos educacionales para los equipos locales, trabajadores de la salud comunitarios, voluntarios y asistentes a los pacientes. ¿Cómo esperan ver ese impacto positivo en los pacientes?

Adriana: Es la medida más necesaria e importante para los pacientes. Muchos de los problemas de desnutrición se originan en la falta de información. Mi esperanza es que cada persona que reciba estos recursos educacionales los comparta con su familia para el beneficio de todos.

Dede: Primero, estos recursos son un gran material de entrenamiento para nuestros equipos de nutrición y para nuestros profesionales de la salud. Eventualmente se reflejará el cuidado a los pacientes. Segundo, un aspecto clave de la intervención nutricional es el aumento en el conocimiento de los trabajadores de la salud. Mejora su cooperación y el nivel de asistencia a los pacientes.

Elsa: Es un gran paso adelante para que los equipos de Operation Smile tengan un entrenamiento estandarizado que beneficiará a los pacientes porque la alimentación es algo que lleva tiempo, paciencia y nutrición individualizada.

Helen: Ayudará a identificar mejor a las personas que tienen necesidad de apoyo nutricional y de alimentación.

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

La nutrición abre el camino hacia una sonrisa

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

“¿Nombre?”. 

“No tiene”, respondió Edith. 

¿Cómo puede ser que una bebé de dos meses no tenga nombre?, insistió una de las voluntarias encargadas de registrar a los niños que llegaban para una revisión médica integral en una misión de Operation Smile en Honduras. 

Edith, madre de la niña, explicó que “como había nacido muy pequeña y con deformidades” le dijeron que moriría pronto y que era mejor no encariñarse con ella. No ponerle nombre fue la manera que encontró para evitarse más sufrimiento. 

Un perplejo equipo de voluntarios empezó a discutir cuál sería la solución para poder registrar a una niña sin un derecho tan básico como el de la identidad.  

Dakota.  

Decidieron llamarla Dakota, seguramente influenciados por alguna de las actrices del momento. 

Dakota fue revisada y los médicos voluntarios determinaron que sufría un grave cuadro de desnutrición y que debía ser hospitalizada de inmediato.  

Dakota en brazos de una voluntaria de Operation Smile. Fotos 1 y 2: Eric Blackman.

La estadística no es una aliada para niños como Dakota. Uno de cada 10 bebés que nacen con labio y paladar hendido muere antes de cumplir un año.  

Gracias a tu ayuda y a la de otros donantes, Operation Smile brinda una cirugía segura con los más elevados estándares de calidad. Pero no solamente se trata del día de la operación.  

Antes de ingresar al quirófano los pacientes son revisados por nuestros voluntarios médicos que establecen si están en buenas condiciones de salud para afrontar una cirugía. Por más que el procedimiento dure poco menos de una hora, hay que tomar todas las precauciones. 

Y un aspecto clave para que los pacientes lo puedan superar sin problemas es su alimentación. 

La desnutrición es uno de los principales obstáculos para la asistencia debido al riesgo de complicaciones durante la cirugía. Sin una intervención médica oportuna, los pacientes pueden sufrir importantes problemas de salud ya que son vulnerables a enfermedades o incluso la muerte. 

Operation Smile estableció diversos programas de nutrición desde hace décadas en países de todo el mundo.  

En 2020 y 2021, en medio de la pandemia, el acceso a una alimentación sostenible se transformó en un problema no solamente para muchos de los pacientes, sino también para sus familias. 

En Madagascar, por ejemplo, el equipo local estableció el programa “Extra S’Miles”, por medio del cual equipos locales recorrieron esos últimos metros para llegar a las familias con necesidades.  

El programa no solamente ayuda a pacientes a continuar su tratamiento de alimentación prescrito por los voluntarios médicos antes de la pandemia, sino que también asiste a las familias que habitan regiones donde las medidas de cierre o cuarentena hicieron casi imposible el alcanzar los niveles de nutrición básicos. 

El programa “Extra S’Miles” en Madagascar. Foto: Henitsoa Rafalia.

Operation Smile nunca estará lo suficientemente agradecida a los donantes que le permiten desarrollar su tarea de cambiar vidas y brindar un futuro mejor a pacientes de todo el mundo.  

Y parte de la tarea es asegurar la distribución de recursos para la nutrición y ofrecer asesoramiento y apoyo a los pacientes y sus familias para que puedan desarrollar una vida más saludable y mejor. 

Trabajamos para hacer frente a estos desafíos junto a otras oenegés, hospitales, colaboradores comunitarios y, no menos importante, corporaciones como Cargill, Chevron o Birdsong Peanuts que nos ayudan a desarrollar los programas adecuados a la realidad de América Latina. 

Juntos podemos asegurar que cada paciente que llegue con problemas de alimentación pueda ser apoyado y eventualmente recibir la cirugía segura que tanto necesita. 

El trabajo de Operation Smile está intrínsecamente ligado a la salud y la nutrición de los pacientes. La alimentación adecuada, peso y estado sanitario general es indispensable para poder proveer el tratamiento quirúrgico.  

Cargill ha colaborado con 230.000 dólares en los últimos 20 años para implementar diversos programas. Desde hace cuatro años apoya nuestros programas de nutrición en América Latina. 

El apoyo de Chevron nos ha ayudado a proveer asesoramiento nutricional y suministros a cientos de pacientes y sus familias de Venezuela en su camino hacia una cirugía segura 

Desde 2017 establecimos una alianza con Birdsong Peanuts para el uso de paquetes nutricionales que pueden salvar vidas llamados RUTF por sus siglas en inglés (Ready-to-Use Therapeutic Food). Miles de pacientes con problemas de alimentación moderados o severos en 13 países en los que actuamos recibieron esta pasta de maní, rica en nutrientes. 

Es fabricada en Estados Unidos por la empresa sin fines de lucro MANA Nutrition. La terapia RUTF es una intervención a corto plazo para pacientes con hendiduras faciales con falta de peso que no califican para una cirugía. Les provee la nutrición necesaria para poder recibir la cirugía que les permitiría alimentarse mejor y prosperar.   

Niños de entre 6 meses y 4 años de Bolivia, República Dominicana, Guatemala, Venezuela, Nicaragua, Honduras, Colombia, Malaui, Madagascar, Ruanda, Ghana, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos vieron sus dietas mejoradas por las RUTF y pudieron recibir o van camino a recibir una cirugía segura.  

La nutrición y la alimentación son el centro de nuestro modelo de asistencia integral y multidisciplinario. El programa incluye la distribución de biberones especiales, RUTF, vitaminas, fórmula y comida. También realizamos jornadas de formación sobre alimentación, amamantamiento, sanidad del agua, higiene y planificación familiar. 

Y organizamos talleres de apoyo a las comunidades médicas locales con entrenamientos a los trabajadores sanitarios.  

Dakota a los siete meses de edad, lista para ser operada. Foto familiar.

En Tegucigalpa, Dakota y su madre Edith permanecieron dos semanas en el hospital hasta que la niña dejó atrás todo riesgo de muerte. 

Operación Sonrisa Honduras se encargó de conseguirle biberones, leche, vitaminas, alimentos y alojamiento para que pudieran permanecer en la capital un tiempo más. Las debilidades generadas por esos dos meses de desnutrición fueron difíciles de superar.  

Dakota luchó con problemas respiratorios y otras complicaciones al tiempo que el equipo de dentistas trabajó en preparar su estructura ósea y labios para que tuviera más oportunidades en la cirugía.  

Fue finalmente operada cuando tenía siete meses y ya era una niña que gateaba, comía con normalidad y hacía sentir su voz.  

Cuando crezca sabrá de la ayuda que recibió y su sonrisa será testimonio de lo que se puede lograr con una alimentación adecuada y una cirugía que tarda menos de una hora y cuesta tan solo 240 dólares. Testimonio de que gracias a tu apoyo y al de otros donantes de todo el mundo, se puede. 

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

Edith y Dakota dos años después de su cirugía. Foto: Jasmin Shah.

El relato de la narradora

Alison durante una misión de seguimiento en 2013. Abraza a Jheleen (derecha) y Andrea. Foto: Operation Smile. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Se puede afirmar casi seguramente que Alison Smyth estuvo involucrada en cada una de las historias de pacientes que se pueden leer en nuestra página o en nuestras redes sociales 

A través de su trabajo voluntario como subgerenta de producción, Alison ha participado en 110 misiones internacionales de Operation Smile: 75 misiones médicas, 32 de seguimiento y en tres realizaciones audiovisuales. 

Su primer contacto con Operation Smile fue en 1999 cuando vivía en Lima, Perú, y se ofreció como traductora voluntaria en una misión médica.  

“Como tantos otros voluntarios, quedé atrapada desde el comienzo”, recordó. 

Con el paso de los años su papel en la organización cambió hasta transformarse en una parte fundamental en la divulgación de nuestro trabajo a través de innumerables historias de los pacientes y sus familias. 

El contacto directo con los pacientes y ver cómo una cirugía cambia sus vidas le ha permitido a Alison ser testigo privilegiado del impacto de Operation Smile en todo el mundo. Aunque su tarea es entrevistar pacientes y a sus familias, su trabajo tiene un alcance mucho mayor.  

Alison y la familia de Jan en 2012, un paciente que recibió cirugía en Filipinas. Foto: Marc Ascher.

Las familias la reciben en sus hogares y la tratan como a una amiga en la que pueden confiar.  

Llegar a una familia puede implicar un viaje de 15 horas en auto, o largas caminatas a través de campos de cultivo. Sin importar cuán largo sea el trayecto, Alison asegura que vale la pena cada kilómetro para ver la alegría en los rostros de las personas a las que les hemos cambiado la vida.  

“En mi trabajo he visto tantas situaciones en que un niño, su familia, sus hermanos, son rechazados, molestados y condenados al ostracismo en sus comunidades”, explicó. “Madres que, antes de la cirugía, no se atreven a salir con sus hijos para evitar las preguntas, la culpa y las molestias”.  

“Después de la cirugía, muchas madres dicen que el principal cambio en sus vidas es que pueden salir con su niña o niño y que son como cualquier otro”. 

Estamos agradecidos por la compasión y devoción de Alison, porque somos testigos de las historias que nos permitió conocer.  

“Simplemente amo mi trabajo”, dijo. “Soy afortunada de poder ser voluntaria a tiempo completo. ¿Qué es lo que me inspira? Las familias; contar sus historias y divulgar el trabajo de Operation Smile”.  

Entrevistamos a Alison para conocer más sobre su trabajo a lo largo de estos años y para que nos relate las historias que significaron más para ella.  

Sarban, de siete años, camina junto a Alison en su pueblo durante una visita postoperatoria en 2012. Foto: Jasmin Shah.

Pregunta: ¿Cuál es tu parte preferida del trabajo con Operation Smile?  

Respuesta: Estar en el terreno, estar en contacto y aprender de las vidas de las familias, sobre la esperanza y los temores que tienen respecto a sus niños. Los días de misión, esperar por la cirugía y luego la recuperación son momentos llenos de ansiedad para las familias, e incluso si están felices tras la operación, todavía se preocupan por la recuperación, por los cuidados en todo ese proceso. Probablemente mi aspecto favorito es cuando regreso al país seis meses o un año después y me reencuentro con las familias, sus bebés, niños, adultos y veo cómo la cirugía les restauró la dignidad y me cuentan sobre la esperanza que tienen en el futuro de sus hijos.  

P: Has sido voluntaria de Operation Smile por 20 años. ¿Qué es lo que te inspira a seguir haciéndolo a tiempo completo? 

R: Con el paso de los años pude ver cómo nuestras fundaciones locales lograron, por medio de su trabajo y educación, reducir el estigma de vivir con una hendidura facial. Que las madres me digan que se enteran de Operation Smile en el momento del parto o incluso antes, cuando les realizan el ultrasonido, es un gran paso adelante. Que una madre sepa que hay una solución es algo que le cambia la vida.  

Las madres que se acercan a las fundaciones dicen que la experiencia es muy positiva porque allí se encuentran con otras y pueden compartir experiencias. Muchas dicen que el centro de asistencia es su segunda familia. Saber que de alguna pequeña forma puedo ser parte de un equipo que es clave para lograr una diferencia es lo que me motiva a continuar viajando muchas, muchas semanas por año. 

Alison con Bismata, de ocho meses, un día después de su operación durante una misión médica en India en 2012. Foto: Jasmin Shah.

P: ¿Qué es lo que más te sorprende de los pacientes con los que te has encontrado en tus viajes?  

R: No estoy segura si es algo sorprendente, pero es la confianza que las familias depositan en los equipos de Operation Smile. Es algo aleccionador. Confían sus hijos a completos desconocidos. Los es también el hecho de que casi nunca se quejan por las horas de espera o del hecho de que su hijo debe esperar a la próxima oportunidad. 

P: ¿Hay algún paciente o familia que sean los que más recuerdas en tu tiempo con Operation Smile? ¿Por qué? 

R: ¡Tantas historias! El hombre de 56 años de Ghana que recién se enteró cuando tenía 55 de que había una cirugía para su hendidura facial. Cuando le fue confirmado que sería operado telefoneó a su esposa y le pidió que preparara dos pollos y comprara Fanta para celebrar a su regreso. Dos hermanas en las Filipinas; cuando le pregunté a su madre cuál fue el momento más especial del día además de la cirugía me respondió que fue el escuchar a sus hijas decir ‘Mamá’ correctamente por primera vez. En muchos casos el aspecto más poderoso es que una simple cirugía puede restaurar la dignidad a un niño, a un paciente, a una familia y, en algunos casos, hasta una comunidad.  

Una de las respuestas que más recuerdo fue la de Qi Xiu, de 66 años, cuando le pregunté qué era lo que más ansiaba hacer después de la cirugía. Me respondió: ‘Llevar a mis nietos a la escuela y que nadie se ría de mi”. 

Cuando me reencontré con ella un año después me dijo: ‘me encanta mi sonrisa, ya nadie se ríe de mi’.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.  

Alison se reencuentra con Qi Xiu, 66 años, en China un año después de que fuera operada en una misión médica. Foto: Zute Lightfoot.

El compromiso de los voluntarios

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Médicos voluntarios de Operación Sonrisa Nicaragua operan a un paciente en el centro de asistencia de Managua. Foto: Operation Smile.

Durante 2020 y 2021 luchamos contra un obstáculo que quitó y amenazó la vida y la seguridad de personas en todo el mundo.   

En estos tiempos de incertidumbre y miedo, un factor se mantuvo constante: la diligencia de los profesionales de la salud en las líneas de batalla de una crisis que desafió los sistemas de salud globales.  

En reconocimiento a su dedicación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó a 2021 como el Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales.  

Como una organización global integrada por más de 6.000 voluntarios médicos, nos honra reconocerlos y a su talento como instrumentales en la exitosa provisión de asistencia quirúrgica y general de alta calidad a las personas que la necesitaban. 

Durante casi cuatro décadas Operation Smile se ha apoyado en la devoción sin pausa de voluntarios, incluyendo cirujanos, personal de enfermería, anestesistas, fonoaudiólogos, dentistas y más para desarrollar una tarea que cambia vidas.  

La enfermera quirúrgica voluntaria Redeat Wondemu durante una misión médica de Pueblo, México, en 2017. Foto: Jasmin Shah.

“La mayor recompensa es que al final del día me retiro a dormir con la tranquilidad de que pude ayudar a alguien”, dijo la enfermera quirúrgica voluntaria Redeat Wondemu. “Para Operation Smile no se trata solamente de solucionarles un problema. Uno les cambia la vida completamente, la forma en que crecerán y la forma en que serán aceptados por su comunidad”.  

“Cualquiera sea nuestro papel, lo hacemos desde el corazón. Pienso que eso es hermoso”. 

Desde marzo de 2020, cuando el COVID-19 llegó a todo el mundo, nos hemos apoyado en nuestros voluntarios mucho más que antes.  

Sin el compromiso de personas como Redeat por mejorar la vida de niños que nacen con condiciones de hendidura facial, no estaríamos en la situación que nos encontramos en la actualidad.  

Por medio de estos esfuerzos nos enorgullece unirnos a la OMS en la celebración de los profesionales médicos del mundo.  

Pese a los desafíos impuestos por la pandemia de COVID-19, pudimos continuar con la asistencia a los pacientes.  

En febrero pasado Operación Sonrisa Nicaragua desarrolló su primera misión local del año. Diez pacientes recibieron cirugía segura. Foto: Operation Smile.

Mantuvimos nuestro trabajo junto a líderes sanitarios locales de todo el mundo y nos preparamos para el momento en que se pudiera reanudar la asistencia en nuestros centros y las misiones médicas.  

En 2020 desarrollamos varias misiones compuestas por voluntarios locales y a fines de mayo de 2021 reanudamos las misiones internacionales en Guatemala.   

Dr. Ruben Ayala, Director Médico de Operation Smile, controla un paciente durante una misión en Hanoi, Vietnam, en 2014. Foto: Zute Lightfoot.

“Observamos consternados cómo el número de niños con necesidad de tratamiento crecía durante la pandemia”, dijo el Director Médico de Operation Smile, Dr. Ruben Ayala. “Conscientes del enorme desafío, unimos nuestro conocimiento, personal y recursos. Nuestros líderes en todo el mundo elaboraron planes específicos para cada país para adaptar, desarrollar y crear ambientes en los cuales pudimos proveer asistencia de manera segura”. 

“Con prudencia, pero con optimismo, seguimos adelante con nuestro trabajo, y enviamos un mensaje a los pacientes, que pese a la pandemia no los hemos abandonado y nunca lo haremos”.  

Y si la pandemia enlenteció la asistencia en nuestros centros, nuestros equipos locales se plantaron ante la situación y mantuvieron su compromiso de cambiar las vidas de pacientes que todavía los necesitaban.  

Marijose Kapunan y su esposo, Rodney, han trabajado como voluntarios en más de 25 misiones. Foto: cortesía de Rodney Kapunan.

Marijosé Kapunan y su esposo Rodney han participado en más de 25 misiones médicas en calidad de voluntarios y son solamente dos de los miles de voluntarios que sirven a sus comunidades durante la pandemia. 

“Nosotros los enfermeros estamos en todos los frentes en la lucha contra esta pandemia”, dijo Marijosé, trabajadora sanitaria en Jacksonville, Florida. “Los enfermeros son un activo valioso en la elaboración de planes y procesos para controlar la enfermedad y evitar nuevos brotes”.  

Aunque las misiones médicas fueron temporalmente suspendidas en 2020, el personal y los voluntarios de Operation Smile en todo el mundo se negó a detenerse y proveyó asistencia como pudo. 

Nos vimos forzados a reevaluar nuestras prácticas normales con el fin de buscar alternativas novedosas para poder alcanzar y asistir a los pacientes.  

Un paciente de Nicaragua recibe terapia del lenguaje de manera virtual. Foto: Operation Smile.

Nuestra organización comenzó a aplicar tecnología para proveer a los pacientes terapia del lenguaje y asistencia psicosocial de manera virtual  

También pudimos proveer formación y entrenamiento para trabajadores de la salud en países de ingresos bajos y promedio. 

Voluntarios y personal de centros de asistencia en América Latina crearon una oportunidad de unirse y proveer la tan necesitada asistencia de forma virtual. De esa forma pudimos cumplir con nuestro compromiso hacia los pacientes y sus familias en medio de restricciones y cuarentenas.  

Lo que nuestros voluntarios están dispuestos a hacer por los pacientes subraya el calibre de las personas que donan sus servicios y habilidades a Operation Smile.  

La fonoaudióloga voluntaria Milagros Rojas, de Perú, durante una misión en Lima en 2019. Ella aporta años de experiencia a nuestros equipos latinoamericanos. Foto: Margherita Mirabella.

“Quiero darle las gracias a los que hicieron posible esta oportunidad”, dijo la terapeuta del lenguaje voluntaria Milagros Rojas. “El COVID-19 no fue una limitación, porque todo es posible cuando se hace con humanidad y amor infinito”. 

En la actualidad los voluntarios de Operation Smile arriesgan su propia seguridad para asistir a sus comunidades en medio de una pandemia que persiste.  

Estamos extremadamente orgullosos de trabajar con profesionales apasionados y talentosos, que se preocupan por los pacientes y las familias a las que sirven, ya sea al otro lado del mundo o en sus comunidades locales.  

El ciruano plástico voluntario Dr. David Orr, izquierda, opera al tiempo que es observado por estudiantes en un entrenamiento en Jimma, Etiopía, en 2014. Foto: Jorgen Hildebrandt.

Sabemos que los trabajadores sanitarios de todo el mundo continuarán dándole prioridad a la salud y seguridad de los pacientes.  

No puede haber un momento más adecuado que éste para decretar el Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales. 

“Operation Smile cambió mi vida”, dijo la voluntaria boliviana Jackeline Núñez del Prado. “Agradezco a Dios por darme la oportunidad de ser parte de una fundación que amo con toda mi vida. Siempre estaré agradecida por ser parte de la magia de crear sonrisas en la vida de los pacientes y también en la mía”.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Jackeline Núñez del Prado con un paciente durante una misión en Oujda, Marruecos en marzo de 2020. Foto: Jasmin Shah.

Historia de una voluntaria: Los pacientes “nos ayudan a nosotros”

La enfermera voluntaria Jackeline Nuñez del Prado de Bolivia durante la misión “Mujeres en la Medicina” desarrollada en Marruecos en marzo de 2020. Foto: Jasmin Shah.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Cuando repasa sus 16 años como voluntaria, la boliviana Jackeline Nuñez del Prado reveló cómo su plenitud como enfermera y cirujana tiene origen en la felicidad que siente al ver un paciente sonreír después de una cirugía.

Pese a tener experiencia en más de 40 misiones médicas, Jackeline explicó que se sintió igualmente empoderada en la misión más reciente como en la primera en la que colaboró con Operation Smile.  

“Las personas suelen decir que ayudamos a los niños, pero es al revés. Ellos nos ayudan a nosotros”, dijo Jackeline. “Nuestros corazones se recargan con su amor en cada misión. Siento que puedo ser una mejor persona”.  

En marzo de 2020, y en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer, Jackeline y otras 50 voluntarias de 25 países se reunieron en Marruecos para la primera misión médica de Operation Smile compuesta únicamente por mujeres 

Recuerda en particular el día que se unió a otras profesionales de la medicina altamente calificadas para crear conciencia sobre la igualdad y celebrar los logros de las mujeres.  

Ante una serie de preguntas de Operation Smile, Jackeline explicó qué fue lo que la motivó a continuar sus estudios y aprovechar la oportunidad de convertirse en una cirujana. 

Foto: Jasmin Shah.

Pregunta: A medida que contribuyes con tus conocimientos y experiencia como enfermera en las misiones médicas de Operation Smile, ¿cómo se siente saber que estás ayudando a cambiar las vidas de los niños y sus familias? 

Respuesta: En mi experiencia con Operation Smile en todos estos años, las personas suelen decir que ayudamos a los niños, pero es al revés. Ellos nos ayudan a nosotros. En cada misión en la que he tenido la oportunidad de participar, siento que mi corazón se llena de amor. Cuando estamos llenos de amor, lo compartimos en nuestras vidas cotidianas. Nuestros corazones se recargan de amor en cada misión. Siento que puedo ser una mejor persona. Es gracias a nuestros pacientes que Dios nos da la fortaleza para continuar haciendo esto para lo que nacimos.  

P: ¿Cómo se sintió ser parte de la primera misión enteramente femenina de Operation Smile? 

R:  Una experiencia maravillosa para mí. Muy feliz de compartir con mujeres que aplicaron su conocimiento y entregaron su amor a los niños de Marruecos. Quiero agradecerle a Operación Sonrisa Bolivia por haberme brindado la oportunidad.   

No es fácil para las enfermeras el dejar su trabajo para poder ser voluntarias en misiones de Operation Smile. Donan su tiempo, también donan tiempo con sus familias. Toman una pequeña parte de ese tiempo para compartirlo con los niños, para poder ser parte de una experiencia mágica. Tenemos tanto amor, tanto afecto. Tenemos muchas razones para estar orgullosas y agradecidas por la oportunidad de compartir lo que sentimos por ellos.  

Jackeline recibe un beso de una paciente durante una misión en Tegucigalpa, Honduras, en 2019. Foto: Rohanna Mertens.

P: ¿Nos puedes relatar algún momento especial que hayas vivido con un paciente? 

R: Tengo muchas historias. Durante la misión de mujeres llegó una paciente de ocho meses. Su madre la había acercado desde muy lejos. Habían tenido que caminar y luego pedir aventón en un acoplado. La niña fue seleccionada para cirugía. Entré a la sala de juegos para darle la bienvenida a todas y ofrecerles algunos de los juguetes que teníamos. Cuando la niña me vio, abrió sus brazos y me pidió que la levantara. No le interesó el juguete, simplemente me abrazó.  

La madre, con lágrimas en sus ojos, me dijo que la niña era insegura y siempre estaba asustada. Cuando me abrazó, nos conmovió a las dos. Lloramos juntas. Me dijo que Dios me bendecía porque la niña percibía amor y sinceridad en . Me llenó el corazón de alegría. Le expliqué que también tenía una hija y que ella había enviado algunos de los juguetes. Hicimos un video para que ella pudiera verlo. Me conmovió mucho la conexión entre madres e hijas. El amor sincero de la niña y su madre me hicieron sentir que aportaba algo y también me sentí afortunada por ser parte de este cambio. Quizá ella no me recuerde, pero yo jamás la olvidaré.  

P: ¿Qué te inspira a seguir como voluntaria de Operation Smile?   

R: Operation Smile cambió mi vida. Me dio la oportunidad de ver las cosas de otra manera. No siento necesariamente que estoy ayudando a otros. Todos me están ayudando a ser la mejor persona que puedo ser: más sensible, más compasiva, a valorar la vida y a las personas a mi alrededor. Espero darles a mis pacientes el mismo tratamiento con amor que me enseñaron los doctores de Operation Smile. Ellos fueron mi inspiración para continuar mis estudios para convertirme en doctora. Dicen que detrás de cada gran doctor hay un gran enfermero, y estoy feliz porque puedo ser las dos cosas. 

Agradezco a Dios por tener la oportunidad de ser parte de una fundación que amo más que a mi vida. Siempre estaré agradecida por ser parte de la magia que es crear sonrisas en la vida de los pacientes y también en mi vida. Le debo mi vida a Operation Smile. 

El programa de terapia del lenguage “HablemOS”

HablemOS esta ayudando a miles de personas en toda América Latina

El centro de atención de Operación Sonrisa de Nicaragua, ubicado en Managua, fue el primero que volvió a abrir sus puertas durante la pandemia y empezó a brindar consultas combinando la atención en persona y virtual. Fotografía: Operation Sonrisa Nicaragua.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

A pesar de los desafíos sin precedentes que la pandemia del COVID-19 representó para los programas y los servicios de atención médica, nos negamos a permanecer al margen frente a esta adversidad.

Los voluntarios y los miembros del personal que trabajan en los centros de atención médica que hay a lo largo de América Latina establecieron consultas virtuales para asegurar que mantengamos nuestro compromiso de proporcionar atención a los pacientes y a sus familias en medio de los confinamientos y restricciones que hay en cada país.

Para los pacientes que presentan condiciones de hendidura facial de nacimiento, la terapia del lenguaje, antes y después de la cirugía, es una parte esencial del tratamiento integral.

Gran parte de esta labor continua se realiza en persona junto a los pacientes, pero debido a los efectos de la pandemia, brindar esta atención se volvió algo imposible

Lizet Campos, directora regional de Operation Smile. Fotografía: Jasmin Shah.

La directora regional de Operation Smile, Lizet Campos, trabajando en forma estrecha con los demás directores regionales, creó el concepto del programa denominado “HablemOS”, un juego de palabras que con las letras “OS” del final en mayúsculas para simbolizar Operation Smile.

Las condiciones de hendidura facial pueden hacer que alimentarse resulte extremadamente difícil, por eso los especialistas del habla suelen llevar a cabo consultas inmediatamente después de que el niño nace, también brindándole a las familias consejos sobre cómo alimentar apropiadamente a su hijo.

Cientos de pacientes han accedido a consultas de terapia del habla en centros de atención médica en Managua, Nicaragua; Asunción, Paraguay; Bogotá, Colombia; y Caracas, Venezuela. Fotografía: Rohanna Mertens.

Los terapeutas del lenguaje le indican a los pacientes una serie de ejercicios para fortalecer el paladar antes de la cirugía, que ayuda a mejorar los resultados del procedimiento quirúrgico. A medida que un niño crece y empieza a hablar, la atención continua que ellos brindan ayuda a que los pacientes sean capaces de expresarse de forma mucho más clara.

En colaboración con nuestro equipo de supervisión médica, nuestro consejo del lenguaje, junto a Mauricio Rojas, director del programa en México, y María Cristina Galíndez, coordinadora del programa en Venezuela, Lizet y su equipo implementaron HablemOS desde mediados de agosto de 2020.

Con el apoyo de Operation Smile Suecia y gracias a la generosidad de la Lotería de código postal sueca, Lizet y su equipo tienen un programa completamente financiado que ellos esperan demuestre a los pacientes y sus familias que Operation Smile mantiene su compromiso con ellos a pesar de los desafíos mundiales actuales.

“Hasta ahora, el programa está probando ser un éxito rotundo”, afirmó Lizet. “Hasta la fecha, nuestros equipos en América Latina han realizado consultas de terapia de lenguaje a más de 3.200 pacientes. Del mismo modo, hay un servicio de atención en persona, ya que 629 de las consultas fueron realizadas en nuestros centros de atención médica en Managua, Nicaragua; Asunción, Paraguay; Bogotá, Colombia; y Caracas, Venezuela, a pesar de que este servicio sigue siendo realizado a una escala mucho más limitada que las sesiones de terapia virtuales”.

Los voluntarios y los miembros del personal se sienten motivados por la ampliación de la inversión de la organización en terapia del lenguaje, que es crucial para ayudar a nuestros pacientes a tener una vida más digna y satisfactoria

Milagros Rojas, voluntaria durante mucho tiempo en Operation Smile, se unió al equipo de HablemOS, trayendo consigo años de experiencia como patóloga del habla. Fotografía: Margherita Mirabella.

El equipo de HablemOS tiene el honor de ser la vanguardia en el desarrollo de un programa que tiene el potencial de ser replicado e implementado en todos los lugares en los que trabaja Operation Smile.

“Simplemente imagínese, en estas sesiones, a través de canciones y cuentos, podemos hacer que nuestros pequeños ejerciten sus habilidades para hablar y evitar que esto sea tedioso para ellos”, dijo Milagros Rojas, patóloga del habla voluntaria. “En lugar de ello, estas sesiones se convierten en sesiones de juego”.

Al tanto de que las familias de varios pacientes tenían acceso a teléfonos inteligentes o computadoras con conexión a internet, los terapeutas del lenguaje se pusieron en contacto y reanudaron o iniciaron las consultas virtuales en cuestión de semanas, para brindar atención a cientos de pacientes mientras las puertas de los centros permanecían cerradas.

Si las familias carecían de acceso a internet, las terapias eran brindadas también por vía telefónica.

Frente a la escasez de terapeutas del habla certificados en América Latina, como Milena Cleves, el programa HablemOS brinda oportunidades para incrementar el número de terapeutas calificados en la región. Fotografía: Marc Ascher.

“Existe una escasez de terapeutas del habla certificados por toda la región de América Latina y en otros países de ingresos bajos y promedio”, afirmó Lizet. “Así que sabíamos que era crucial ofrecer entrenamiento y oportunidades de formación a los proveedores de terapia del habla para que más terapeutas – mejor calificados – puedan brindar atención a más pacientes”.

Trabajando junto a Hablarte E Integrarte, organización mexicana de terapia del habla y del lenguaje sin fines de lucro, la parte del programa destinada a capacitación y educación ya ha inscripto a más de 61 terapeutas del lenguaje de 13 países latinoamericanos.

“Aunque somos profesionales, siempre podemos aumentar nuestros conocimientos”, afirmó Alina Navarro, terapeuta de lenguaje voluntaria de Operation Sonrisa Panamá. “Estoy contenta de adquirir una nueva perspectiva. En términos de orientación, ha sido muy útil conversar junto a otros profesionales acerca de los casos”.

El equipo del programa HablemOS se siente impulsado a brindar la tan necesaria atención en terapia del lenguaje a los pacientes mientras el mundo sigue haciendo frente a los efectos del COVID-19.

“Deseo darle las gracias a aquellos que han hecho posible esta oportunidad”, dijo Milagros. “El Covid no fue una limitación porque todo es posible cuando las cosas se hacen con humanidad y amor infinito”.

Mauricio Rojas, director y miembro del equipo de HablemOS, a la izquierda, comparte un momento especial con Jonathan durante una misión médica en México, en 2019. Fotografía: Rohanna Mertens.

Entrega de terreno, Panamá

Panamá donó terrenos a Operation Smile

Operación Sonrisa Panamá recibió de parte del gobierno panameño el 30 de noviembre pasado los títulos de propiedad del terreno donde se construirá un centro de atención médica integral.

“Para mí, Operación Sonrisa es de las organizaciones que hacen una labor inmensamente hermosa, porque dibujar una sonrisa, no es solamente lo que se ve físicamente, sino lo que viene desde adentro”, dijo a la prensa durante la ceremonia la primera dama de Panamá, Yazmín Colón de Cortizo.

La entrega de los títulos, que puso fin a esfuerzos que se realizaban desde 1995, fue resultado de la gestión de la Oficina de la Primera Dama.

Así, la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos, del Ministerio de Economía y Finanzas, transfirió la propiedad a Operación Sonrisa Panamá. Los bienes revertidos son terrenos e infraestructura que eran parte de la administración estadounidense de la zona del canal hasta 1999.

La nueva clínica se ubicará donde ya funciona un centro de Operación Sonrisa, ubicado en los lotes de Llanos de Curundu, corregimiento de Ancón.

Operation Smile planea ampliar los servicios de ortodoncia, fonoaudiología, psicología, estimulación temprana y asistencia social.

Jorge Almengor, viceministro de Finanzas, dijo que “el Estado panameño se desprende de un activo con valor económico importante y un valor patriótico sentimental aún mayor, un espacio de las áreas revertidas. Sin embargo, más allá de los valores mencionados, lo más importante es el destino social que seguirán teniendo a través de la Fundación Operación Sonrisa”.

Por su parte, María Elena Berberian, directora ejecutiva de Operación Sonrisa Panamá, agradeció la gestión. “Nuestra fundación le cambia la vida a un niño en tan solo 45 minutos. Gracias a ustedes, lo seguiremos haciendo; gracias a nuestro terreno podremos seguir brindando sonrisas”.

Agregó que la ubicación del terreno es muy importante cuando se piensa en el traslado de los pacientes y sus familiares. “El nuevo centro estará muy cerca de la terminal nacional de transporte de Albrook”.

Los títulos de propiedad fueron recibidos por Sarah Sasso, presidenta de la Junta Directiva de Operación Sonrisa Panamá.

Operation Smile realizó su primera misión en Panamá en 1991.

NUESTRO MÉTODO

Nosotros hemos establecido una presencia global y actualmente proveemos cuidado médico de primera clase para tratar condiciones de hendidura facial, en mas de 30 países con la ayuda de miles de voluntarios que representan más de 60 países. Así es como estamos llevando cirugía segura para alrededor del mundo.