Un mundo mejor, paso a paso

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Indiana Siu. Foto: Marc Ascher. 

Hacer del mundo un lugar mejor, paso a paso, es lo que motiva a Indiana Siu, directora regional de Operation Smile para América Central y el Caribe.

Dialogó con Enterprise Radio sobre el trabajo de la organización en su región durante la pandemia de COVID-19 y cuál fue y es la mejor manera de apoyar a los pacientes y sus familias.

También profundizó sobre los desafíos que enfrenta Operation Smile luego de la pandemia y cómo se puede trabajar en respaldo de los sistemas de salud locales. 

Pregunta: ¿Cuáles fueron los principales desafíos de Operation Smile durante la pandemia de COVID-19?

Respuesta: El principal desafío fue que obviamente tuvimos que suspender los programas quirúrgicos al principio y nos vimos impedidos de atender a los pacientes.  

Debido a las cuarentenas en los países, Operation Smile decidió hacer una pausa y analizar qué podíamos hacer, cómo enfrentaríamos la pandemia y cómo la navegaríamos.  

No solamente para mantener la atención a los pacientes, si no para salvaguardar la salud de los voluntarios médicos. Y cómo podíamos apoyarlos.  

Ellos están para nosotros, así que pensamos formas de poder estar para ellos.  

P: ¿Cuáles son los actuales desafíos que impone el virus en la región y cómo ha variado la gestión de Operation Smile? 

R: Tuvimos que innovar en nuestras formas de brindar asistencia.  

Echamos una mirada a toda nuestra operativa, el espacio en los hospitales, la movilidad durante los programas quirúrgicos, cómo apoyar a los pacientes y sus familias en un momento en que muchos de ellos se quedaron sin un ingreso fijo.

Junto a otras organizaciones trabajamos en formas de acercarles alimentos.  

Angie luego de su cirugía en Estelí, Nicaragua. Foto Marc Ascher. 

P: ¿Qué lecciones sobre liderazgo has aprendido en estos últimos 18 meses? 

R: A veces creemos que tenemos resiliencia en nuestra vida cotidiana. Pero en este tiempo realmente aprendí lo que significa la resiliencia, el trabajo colaborativo y el alcance real de la asistencia y el servicio.  

Aprendí lo importante que es a través de todo ese trabajo el inspirar a otras personas para que se sumen y nos ayuden a mantener la asistencia.

También aprendí que siempre hay que ser innovador cuando se trata de asistir a los pacientes.

P: ¿Cómo se adaptó Operation Smile al trabajo virtual con los pacientes? 

R: El trabajo virtual ya es parte de nuestra vida cotidiana.  

Fue un poco complicado al principio porque muchas familias no tenían teléfonos celulares inteligentes, pero nos fuimos adaptando. 

Tuvimos que asegurarnos de que el paciente no se distrajera por lo que ocurría a su alrededor o por el propio teléfono.  

La consulta virtual nunca va a ser igual a una en persona, pero es muy útil para poder llevar a cabo un seguimiento de los pacientes, ver cómo transcurren sus vidas y demás. 

P: ¿Cuáles son las principales iniciativas de Operation Smile en América Central?

R: Tenemos muchas. Primeramente, planeamos descentralizar nuestros programas médicos. Los pacientes no solamente llegarán hasta nuestras clínicas, si no que procuramos comprender sus necesidades, dónde y cómo viven y buscamos formas de salir a su encuentro.  

También promovemos nuestros Estándares Globales de Asistencia, que aseguran que las cirugías y toda la atención que provee Operation Smile sea de calidad y de primer nivel mundial.

Lanzamos programas de entrenamiento y certificación para los voluntarios médicos y trabajadores de la salud. Esto no es solamente un apoyo a su trabajo, si no que ellos pueden regresar a sus países de origen y ayudar a formar a otros colegas.  

Hemos invertido en equipamiento y tenemos claro nuestro compromiso, que va más allá de la atención quirúrgica.  

Indiana en una conferencia en la sede de Operation Smile antes de la pandemia. Foto: Marc Ascher. 

P: Operation Smile también intenta ayudar en la construcción de sistemas de salud más robustos en la región, ¿Cómo enfrentan ese objetivo? 

R: Tenemos contacto cercano con los ministerios de Salud. Estos tienen la infraestructura y recursos, nosotros los apoyamos con donaciones de equipos para emergencias, por ejemplo. Durante la pandemia pudimos proveer concentradores de oxígeno.  

También hablamos con los funcionarios sobre la mejor forma de apoyar a los hospitales y a los pacientes. Cómo apoyarnos mutuamente.  

No se trata solamente de las cirugías de hendidura facial. Tenemos conocimientos y entrenamiento que podemos aportar a los hospitales.  

P: Finalmente, ¿Qué te motiva a hacer este trabajo? ¿Qué consejo le darías a alguien que desea trabajar en ONGs? 

R: No es fácil trabajar para una ONG. No es rentable (risas). Se trata del servicio, preocuparse por otros antes que por uno. El cofundador de Operation Smile, Dr. Bill Magee siempre dice que se trata “de hacer que el problema de otro sea el de uno”.  

Cuando se aprecia el impacto de eso, aunque el mundo nunca se entere de tu nombre y lo que has logrado, aunque lo hiciste un sitio mejor, paso a paso. Eso me motiva. El legado de un mundo mejor y con menos sufrimiento. 

El tener un impacto positivo en las personas.   

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.