Las respuestas

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Hilis antes y después. Foto: Marc Ascher.

A veces para ver la luz hay que atravesar momentos de oscuridad. Eludirlos alarga la angustia. 

Dinorah y su esposo Víctor no sabían de antemano que su hija Hilis nacería con hendidura facial. Luego del parto por cesárea conocieron a su pequeña. La sorpresa no redujo el amor en lo más mínimo, pero generó interrogantes.

Al ver a su hija, Dinorah pensaba si una depresión que tuvo durante el embarazo fue la causa. La abuela de Hilis, confundida, ensayó la idea de que la bebé había sido cambiada al nacer.

Nada de eso ocurrió. Operation Smile investiga las causas de la hendidura facial como parte se su trabajo. Hasta el momento no son concluyentes, pero se cree que inciden factores genéticos y ambientales.

Los padres de Hilis se tranquilizaron al conocer de inmediato la existencia de Operación Sonrisa República Dominicana y que su hija podría ser operada por primera vez a los seis meses.

Comenzaron a llegar las respuestas que tanto ansiaban.

Dinorah y su hija. Foto: Marc Ascher.

Dinorah no podía amamantar a Hilis y la ayudaron los consejos de Operation Smile para poder alimentarla con fórmula y un biberón especial.

La nutrición es clave en un recién nacido y todavía más en un bebé con hendidura facial, ya que las dificultades para alimentarse pueden desarrollar otras enfermedades o provocar la muerte.

Aunque su hija mejoró su estado de salud general, a Dinorah le costaba mucho salir a la calle con ella. Terminó por cubrirle el rostro para que los vecinos no le hicieran preguntas.

Obviamente sabía que Hilis no era la única con hendidura facial, pero de todas formas se sorprendió cuando llegó a un programa quirúrgico de Operación Sonrisa República Dominicana y vio a tantos niños y familias en la misma situación.

Eso la tranquilizó de alguna forma, sabía que estaba en buenas manos.

Hilis superó la evaluación médica integral sin problemas y fue agendada para cirugía. Sus padres no podían creer el cambio en su pequeña. Fue operada otra vez para repararle su paladar.

Ahora es una niña que disfruta de sus amigas y de aprender en la escuela. Y aguarda con ansiedad el nacimiento de su hermana Chanti.

Hilis después de su operación de labio hendido. Fotografía: Marc Ascher.