Cuando María José se enteró de que Gisele estaba embarazada, supo enseguida que necesitaría ayuda para criar a su bebé porque sus episodios epilépticos eran cada vez más graves.
Pero no se imaginaba cuánta ayuda iba a necesitar hasta que vio a Lorrane, nacida con hendidura de labio y paladar.
María José y su hija no podían entender qué había ocurrido, no conocían a nadie con una condición de hendidura facial. Gisele se culpaba por su epilepsia al tiempo que su madre trataba de tranquilizarla y de hacer que aceptara a su bebé.
En esos días de confusión en el hospital apareció una luz de esperanza cuando uno de los doctores no solamente les dijo que la hendidura facial podía ser reparada, sino que una organización llamada Operation Smile planeaba una misión médica en la ciudad en unos meses.
María José y Gisele, aliviadas, no podían creer que la cirugía sería gratuita y que sería posible cambiar la vida de Lorrane con una operación de poco menos de una hora.

María José con su nieta después de la cirugía. Foto: Paulo Fabre.
El doctor las puso en contacto con un voluntario médico de Operación Sonrisa Brasil que vive en Santarém, quien se aseguró de registrarlas para la próxima misión y darles consejos para la nutrición de su hija.
La alimentación en los primeros meses de vida es clave para que los bebés puedan llegar en condiciones de afrontar una cirugía segura. Operation Smile ha establecido programas de nutrición en 10 de los países en los que actúa.
Cuando llegó el día, Lorrane tenía cinco meses de vida, tomaron un autobús que las dejó en el hospital en 30 minutos. Por primera vez vieron a docenas de familias que, como ellas, buscaban un cambio en las vidas de sus bebés.
Lorrane pasó sin problemas la revisión médica integral por medio de la cual Operation Smile establece si los pacientes están saludables para una cirugía. A otras familias se les indica un programa de nutrición y otras formas de asistencia y que regresen en la próxima misión médica.
El día de la cirugía fue uno de estados de ánimo dispares. Angustia por lo que se venía y felicidad cuando pudieron ver la nueva sonrisa de Lorrane.
Gisele no podía creer que se tratara de su hija.
A la mañana siguiente recibieron el alta en medio de un mar de sonrisas. Con agradecimiento, María José, Gisele, y Lorrane, partieron rumbo a su hogar y hacia una nueva vida.
