Una oportunidad para Jobito

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La anestesista Diana Gutiérrez de Nicaragua carga a Jobito, de 10 meses, durante un programa quirúrgico de Operación Sonrisa Guatemala. Foto: Rohanna Mertens.

Jobito nació con peso normal, pero afectado por una condición de hendidura facial, su salud estaba en riesgo. 

Con labio y paladar hendido, se le dificultó la alimentación y comenzó a perder peso en lugar de crecer como se espera de un bebé.

Afortunadamente Operación Sonrisa Guatemala es una organización reconocida en el país. Esto permitió que el padre de Jobito, también llamado Jobito, se enterara por medio de un colega en el trabajo que existía un equipo de personas capaz de ayudar a su bebé.

Con esperanza, Jobito y su esposa Lilia se prepararon para viajar cualquier distancia con tal de que su hijo tuviera la oportunidad de una vida más saludable y feliz.

Así acudieron al centro de tratamiento integral de Operación Sonrisa en Ciudad de Guatemala, la capital.

La nutricionista Mónica Arredondo examina a Jobito, sostenido por su madre Lilia. Foto: Rohanna Mertens.

La llegada al centro fue el inicio de la recuperación para Jobito, aunque hubo que salvar algunos obstáculos.

Luego de conocer a la familia, los voluntarios de Operación Sonrisa Guatemala evaluaron la salud integral del bebé y le colocaron un obturador para que pudiera alimentarse.

El obturador es una placa que se coloca en el paladar para que el bebé pueda amamantarse sin que la leche materna le impida respirar.

Pese a esto, Jobito seguía sin recuperar peso, por lo que tendría que esperar todavía más para poder hacer frente a la cirugía.

El bebé fue incluido en un programa de distribución de apoyo nutricional. Cada mes, las familias en el programa reciben una caja con leche fórmula, un cereal de soja elevado en proteínas, vegetales y frutas. En cada caja, Lilia recibía suficiente fórmula para alimentar a su bebé por un mes.

Cuando regresó a Ciudad de Guatemala luego de que pasara lo peor de la pandemia de COVID-19, Jobito pesaba ocho kilos. Fue examinado por nutricionistas y pediatras que determinaron que podía ser agendado para una cirugía.

Una agradecida Lilia explicó poco después que el programa nutricional fue la clave para que Jobito recibiera su nueva sonrisa.