Nunca dejar de creer

Guibson antes de su operación. Foto: Carla Formanek.

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Guibson tiene una fuerza interior que lo empuja a perseguir sus sueños. Una fortaleza que le transmitió su madre, Iva.

Después de dar a luz a su hijo en un hospital de Pará, Brasil, la vida de Iva dio un vuelco. Cuando vio su labio hendido por primera vez, la envolvió una sensación de impotencia.

Ningún ultrasonido había revelado la condición de Guibson. Estaba devastada y no tenía idea de cómo ayudar a su bebé.

De todas formas convertirse en madre llenó a Iva de algo aún más poderoso: amor. Con una determinación inquebrantable por encontrar una solución para su hijo.

Poco después del nacimiento una enfermera le explicó que existía la posibilidad de una cirugía, y esa se convirtió en su meta.

Mucha gente le dijo que era una tontería permitir que los médicos operaran a su hijo de 6 meses. La confianza que tenía en el equipo médico (no afiliado a Operation Smile) le permitió ignorar esos comentarios críticos y luchar por la vida de su hijo.

Cuando terminó el procedimiento, Iva sintió una inmensa sensación de alivio. La operación pareció ser un éxito y creyó que Guibson se curaría sin complicaciones.

Pero a medida que crecía, la fuerza interior de Guibson se puso a prueba cuando los resultados de su operación se revirtieron lentamente. La necesidad de una cirugía correctiva se volvió crucial a medida que se intensificaban las dificultades.

En la escuela, muchos de sus compañeros se burlaban de él y lo excluían de las actividades. Iva recordó que su hijo volvía a casa llorando.

Iva abraza a su hijo luego de ver su nueva sonrisa. Foto: Carla Formanek.

“Me rompió el corazón ver a mi hijo sufrir”, recordó Iva. “Como madre, le di apoyo, traté de ayudarlo… pero por dentro, me dolía tanto a mí como a él”.

El acoso fue a veces de tal magnitud que Guibson pensó en dejar de estudiar y poner fin a su sueño de ir a la universidad y estudiar agronomía, zootecnia o medicina veterinaria.

Pero incluso desde una edad temprana, Guibson era duro, y el abuso al que se enfrentaba todos los días no fue suficiente para alejarlo de los objetivos que se había marcado. Esa ambición lo ayudó a perseverar y terminar la escuela secundaria.

Al estar rodeado de una familia amorosa, experimentó muchos momentos felices. Pero el dolor al que se enfrentó a lo largo de los años tuvo un impacto emocional.

“Ellos ven tu sonrisa, pero no se imaginan lo que está pasando dentro de ti”, dijo. “Nací así, lleno de alegría, pero no todo el tiempo la sonrisa refleja lo que sientes por dentro”.

Durante 22 años, hizo todo lo posible por ocultar el dolor que le causaba vivir con una fisura, hasta el día en que su vida cambió en un instante. Una tarde, mientras miraba la televisión, Guibson vio un comercial de un próximo programa quirúrgico de Operación Smile en Santarém.

No dudó en comprar un billete de autobús para el viaje de 12 horas. Él y su madre llegaron a las 3 de la mañana y eran la tercera familia en la fila. Una hora más tarde, la fila había dado la vuelta a la cuadra y más familias esperaban que su hijo recibiera una cirugía gratuita.

Más tarde ese día, los voluntarios médicos le realizaron la evaluación médica integral para evaluar su estado de salud. Guibson recibió la noticia que había estado esperando escuchar toda su vida. Lo habían seleccionado para cirugía.

Casi una hora después de abrazar y besar a su madre para la buena suerte, Guibson se despertó de la anestesia y vio su nueva sonrisa.

“Deseo que la gente pueda creer en sus sueños”, dijo Guibson, que nos envió esta foto.

Además de reparar su labio hendido, la cirugía había logrado algo mucho más importante: le dio a Guibson la oportunidad de sentirse completamente feliz por primera vez.

Operation Smile se reencontró con él seis meses más tarde cuando regresó a Santarém para su consulta postoperatoria.

Su resultado quirúrgico fue sobresaliente y los voluntarios médicos estaban encantados de saber que había estado saliendo con alguien durante dos meses.

Cuando se le preguntó cómo describiría su vida ahora, ofreció una palabra: gratitud. “Agradecimiento por todo lo que ha pasado en mi vida en los últimos meses. Agradecimiento a Dios por haber puesto a los ángeles de Operation Smile en mi vida ”, dijo.

Compartió su agradecimiento con el equipo médico de Operation Smile escribiendo un poema titulado “Sueños”. Espera que cuando alguien lo lea, se convenza de nunca dejar de luchar por lo que quiere en la vida.

“Deseo que la gente pueda creer en sus sueños y creer que algún día se harán realidad como lo hizo el mío”, dijo. “Y que nunca piensen en renunciar a sus sueños porque solo logramos nuestras metas soñando”.

El poema “Sueños” de Guibson traducido desde el portugués:

Luchar por tus sueños es ver la vida diferente,

Darte cuenta que todo está a tu alcance.

Algo fuerte que crece dentro de tí,

Algo que todos pueden alcanzar.

Hasta que alguien dice:

¡Detente! ¡Basta! ¡Se acabó!

Y te desanimas,

Finalizando lo que apenas empezó.

Estas cosas hacen que nos rindamos,

e incluso dejar de sonreír.

Dejando que el sueño sea solo una memoria

Y perdiendo toda esperanza.

Hasta que alguien dice:

¡Vamos! ¡Tú puedes hacerlo! ¡Puedes lograrlo!

Te levantas y lo buscas

Algo que es muy bueno de sentir

Y, cuando lo haces,

Te das cuenta,

que has vuelto a sonreír.

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.