Las manos limpias hacen una diferencia

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Emily LaRose es consultora en nutrición de Operation Smile. Foto: cortesía de Emily.

Lavarse las manos es una rutina diaria para muchos, pero en las comunidades más empobrecidas del mundo sencillamente no hay acceso al agua limpia o al jabón.

En la actualidad, en medio de una pandemia, las prácticas adecuadas de saneamiento e higiene son vitales para prevenir enfermedades, luchar contra la desnutrición y mantener a personas como los pacientes de Operation Smile seguras y saludables.

“La implementación de intervenciones efectivas de WASH (agua, saneamiento e higiene por su sigla en inglés) depende en gran medida de las necesidades de la comunidad y los recursos disponibles”, dijo Emily LaRose, consultora de nutrición de Operation Smile.

“No hay una sola acción que sea adecuada para todos. Estamos trabajando para encontrarnos con las familias donde viven y brindarles soluciones realistas y tangibles que puedan implementar fácilmente”.

Para los niños que nacen con condiciones de hendidura facial, específicamente paladar hendido, la amenaza de la desnutrición, enfermedad e infección se vuelve aún más seria cuando es difícil acceder a recursos de higiene seguros.

Esto afecta la posibilidad de que un paciente se someta a una cirugía, lo que hace que continúe viviendo con una condición de hendidura facial no reparada por más tiempo del que se merece.

Hablamos con Emily recientemente para aprender más sobre lo que hace Operation Smile para ayudar a proteger y educar a las familias durante los talleres de nutrición y la importancia detrás de las iniciativas de higiene.

Las sesiones de entrenamiento en higiene transmiten conocimientos a las familias de los pacientes. Foto: Operation Smile Madagascar.

Pregunta: ¿Puedes ayudar a definir el vínculo entre WASH y nutrición?

Respuesta: La desnutrición afecta a millones de niños en todo el mundo. Si bien se sabe que la disponibilidad y el acceso limitados a los alimentos y las prácticas alimentarias deficientes influyen negativamente en el estado nutricional, estos no son los únicos factores que causan la desnutrición.

El agua potable insegura y el saneamiento e higiene deficientes, incluido el lavado de manos inadecuado, la defecación al aire libre y las enfermedades transmitidas por los alimentos, pueden provocar diarreas y otras infecciones.

Esas enfermedades pueden generar desnutrición al causar una mala absorción de nutrientes, una disminución de la ingesta oral y un aumento de los requisitos nutricionales.

Por otro lado, la desnutrición afecta la función inmunológica, lo que aumenta el riesgo de enfermedad, infección y, en algunos casos, muerte de las personas.

Si bien existen otras complejidades que contribuyen a la desnutrición, es muy importante reconocer la relación circular entre WASH y nutrición. WASH es una parte integral de la prevención y el tratamiento de la desnutrición.

Hoy más que nunca se necesitan prácticas de higiene para proteger a los pacientes. Foto: cortesía de Eddy Kevin.

P: Uno de los componentes centrales del modelo del programa de nutrición de Operation Smile son los talleres educativos que promueven el cambio de comportamiento social. ¿Puedes explicar la importancia de brindar educación WASH a los pacientes y sus cuidadores que viven en países de bajos ingresos?

R: La diarrea es la principal causa de desnutrición en los niños menores de 5 años y se considera que se puede prevenir en gran medida con agua potable y una higiene y saneamiento adecuados.

Hay muchas intervenciones WASH posibles. La integración de WASH en nuestros programas de nutrición es la forma más factible de prevenir enfermedades diarreicas y enfermedades gastrointestinales mientras se intenta prevenir y tratar la desnutrición en comunidades vulnerables.

Por ejemplo, hemos escuchado mucho sobre la importancia del lavado de manos para prevenir enfermedades durante la pandemia de COVID-19, pero el lavado de manos debe ser parte de nuestros esfuerzos regulares para mantenernos saludables.

No importa dónde vivamos, todos debemos lavarnos las manos cuando vamos al baño, cambiamos un pañal, manipulamos animales, preparamos comida, etc.

De manera similar, todos deberíamos mantener los huevos, las aves, la carne y el pescado crudos lejos de los alimentos listos para comer como frutas, verduras o alimentos preparados.

También debemos almacenar los alimentos a una temperatura segura, cocinar las carnes y mariscos a fondo y limpiar cuchillos, tablas de cortar y otros utensillos. Estas acciones previenen enfermedades como la salmonella, norovirus, E. coli, rotavirus y estafilococos.

Sin embargo, en lugares donde el agua corriente puede no estar disponible o ser insegura o el jabón y los suministros de limpieza pueden ser limitados, también estamos hablando con las familias sobre hervir el agua para matar bacterias y otros gérmenes e instruirles sobre cómo mantener limpias y seguras las áreas de preparación de alimentos.

Sabemos que la seguridad de los alimentos y el agua tiene un impacto importante en el estado nutricional y la salud en general, y los bebés y los niños pequeños se encuentran entre los que tienen un alto riesgo de infecciones y complicaciones.

Erica, 9 meses, recibió una revisión médica integral antes de su cirugía. Los pacientes que pesan menos de seis kilos son considerados demasiado pequeños para una operación y son integrados a los programas de nutrición. Foto: Zute Lightfoot.

P: Muchos de los pacientes que sufren de desnutrición tienen entre 0 y 6 meses de edad. ¿Puedes compartir algunas de las mejores prácticas sobre WASH para bebés?

R: La mejor manera de proteger a los bebés pequeños de la diarrea y otras enfermedades gastrointestinales es proteger, promover y apoyar la lactancia materna exclusiva y el lavado de manos de los cuidadores.

La leche materna está lista para consumir, no requiere preparación y es compatible con un sistema inmunológico saludable. Los bebés pequeños no deben beber agua, pero los cuidadores a veces les dan agua o sucedáneos de la leche materna preparados con agua.

En áreas con agua no potable, incluso una pequeña cantidad de agua aumenta drásticamente el riesgo de infección diarreica del bebé.

Debido a que la lactancia materna puede ser un desafío para los bebés con afecciones de hendidura, a veces es necesario alimentarlos con taza, biberón o cuchara. El lavado de manos y la limpieza cuidadosa de los suministros de alimentación infantil son fundamentales para mantenerlos seguros, pero pueden resultar difíciles sin acceso al agua potable.

En nuestros programas y materiales, estamos trabajando para que las familias estén equipadas para limpiar y desinfectar los suministros de alimentación infantil, con el fin de prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos o el agua.

En los casos en los que la leche materna no está disponible para un bebé y se necesita una alimentación alternativa, brindamos orientación sobre la preparación de agua y sucedáneos de la leche materna para promover una alimentación infantil segura.

Demostración de higiene personal en Madagascar. Foto: Operation Smile Madagascar.

P: En tu opinión, ¿cuál es la técnica WASH más efectiva que puede apoyar una nutrición óptima de los pacientes y sus familias?

R: La implementación de intervenciones WASH efectivas depende en gran medida de las necesidades de la comunidad, el contexto y los recursos disponibles; desafortunadamente, no existe una sola acción que sea adecuada para todos.

Estamos trabajando para encontrar a las familias donde viven y brindarles soluciones realistas y tangibles que puedan implementar fácilmente.

Dado que no estamos trabajando a nivel de infraestructura WASH, nuestras intervenciones WASH actuales abordan principalmente los aspectos de higiene del lavado de manos, la seguridad alimentaria y la preparación del agua.

Dirigimos sesiones educativas, demostraciones y actividades interactivas para ayudar a los cuidadores y a las familias a aprender nuevas habilidades para mantenerse seguros.

Aunque las intervenciones de lavado y limpieza de manos parecen simples, algunos estudios han encontrado que introducir el lavado de manos con agua y jabón en una comunidad puede disminuir la incidencia de diarrea en casi un 50% .

P: ¿Tienes una manera preferida de enseñar iniciativas WASH?

R: Puede ser un desafío para las personas visualizar microbios que no pueden ver, por lo que mis actividades favoritas usan pintura para mostrar la facilidad con la que los gérmenes se pueden propagar de un lugar a otro y cuánto se necesita lavarse las manos para que nuestras manos estén realmente limpias.

Si toca un poco de pintura azul colocada en un plato para representar el jugo de pollo crudo, es interesante ver cómo no solo llega a sus manos, sino que también se extiende al mostrador, la cuchara, el asa de la olla, el paño de cocina y otros lugares.

Incluso si el pollo se cocina por completo, cada uno de estos lugares es un posible punto donde las bacterias pueden entrar en nuestras manos o contaminar otros alimentos y enfermarnos.

Tomarse un momento para lavarse las manos después de tocar pollo crudo o un plato contaminado, por ejemplo, marca una gran diferencia en la prevención de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Operation Smile participó en la distribución de paquetes de higiene en hogares de Madagascar afectados por COVID-19. Foto: cortesía de Eddy Kevin.