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La determinación de una madre: Encontrar el camino hacia el tratamiento
Cuando Erica supo que su hija, Isis, había nacido con hendidura facial, se sintió abrumada por la incertidumbre y se planteó muchas preguntas sobre el futuro de la niña. Decidida a encontrar la atención adecuada para Isis, buscó respuestas y finalmente descubrió a Operation Smile en Mossoró, Brasil.
Un futuro incierto
Cuando Isis nació con una hendidura facial, Erica no sabía qué esperar. Sabía en qué consistía esta condición, pero nunca había comprendido lo que podía significar para una niña y su familia.
En los días siguientes, Erica comenzó a informarse sobre todos los cuidados que necesitaría su pequeña. Mientras aún estaban en el hospital, una terapeuta del lenguaje la ayudó a aprender cómo alimentar a su hija, y la familia entró en contacto con especialistas y recursos que podrían apoyar a Isis a medida que creciera.
Sin embargo, encontrar el camino adecuado hacia la cirugía llevaría tiempo.
La defensora de su hija
Desde el principio, Erica se convirtió en la mayor defensora de su hija, asumiendo un papel activo en la búsqueda de atención médica y respuestas.
Buscó información, contactó a profesionales de la salud y exploró todas las oportunidades que pudieran ayudar a Isis a recibir la atención que necesitaba. Como había estudiado odontología, Erica incluso contactó a antiguos compañeros de clase para informarse mejor sobre el tratamiento de la hendidura facial.
Con el tiempo, descubrió a Operation Smile y comenzó a seguir a la organización en Instagram.
En agosto de 2024, cuando Isis tenía 8 meses, se programó su primera cirugía. Sin embargo, apenas una semana antes del procedimiento, la niña enfermó y la operación fue cancelada.
Para Erica, la decepción fue devastadora.
“La sensación que tuve fue peor que cuando nació y me enteré de que tenía una hendidura facial”, recordó. “Fue un sentimiento de impotencia”.
Meses más tarde, se volvió a programar una cirugía para Isis.Esta vez, Erica se permitió albergar esperanzas. Pero el día anterior al procedimiento, una prueba reveló que Isis tenía rinovirus. Aunque no presentaba síntomas, no era seguro para el equipo médico proceder con la cirugía.
Por segunda vez, Erica e Isis regresaron a casa sin la cirugía que tanto habían esperado.
Aun así, Erica se negó a rendirse. “Una madre de un niño con hendidura facial no tiene la opción de rendirse”, afirmó.
El camino a Mossoró
Tras la segunda cancelación de la cirugía de Isis, Erica se enteró de que no había más fechas disponibles para la operación de su hija en el hospital donde la atendían. Por aquel entonces, las operaciones se habían suspendido debido a una oleada de enfermedades respiratorias.
Erica siguió buscando otra oportunidad. Una tarde abrió Instagram. La primera publicación que vio anunciaba un próximo programa quirúrgico de Operation Smile Brasil en Mossoró.
Para Erica, la decisión fue inmediata. Esa misma noche empezó a informarse sobre el programa y a enviar mensajes a sus familiares. Poco después, ella e Isis se preparaban para emprender el viaje. Recorrieron las aproximadamente tres horas que separaban su hogar en Aquiraz de Mossoró y llegaron al hospital temprano para la evaluación inicial de Isis.
Erica no sabía si su hija sería seleccionada para la cirugía, pero desde el momento en que llegaron, sintió algo distinto.
«Cuando empezamos a recibir ese trato cálido, con gente acercándose a hablar con nosotras, sintiendo una clase de amor que creo que nunca había recibido en mi vida… me sentí muy feliz”, dijo. “Aquí me sentí muy a gusto, muy tranquila”.
Entonces llegó la noticia que tanto había esperado. El equipo quirúrgico confirmó que Isis podía someterse a la operación.
La alegría que Erica sintió en ese instante le recordó otro día inolvidable de su vida: aquel en que supo que estaba embarazada de Isis, tras casi dos años intentando ser madre.
“Cuando recibí la noticia de que habían seleccionado a Isis para la cirugía, sentí la misma felicidad”, comentó.
Esperanza para el futuro
Como cualquier madre, Erica imagina un futuro brillante para su hija. Espera que Isis crezca rodeada de oportunidades y confianza.
“Espero que este sea el primer paso para que mi hija tenga una sonrisa hermosa y un futuro maravilloso por delante”, dijo. “Sin miradas indiscretas, sin que la señalen, sin sufrir acoso escolar ni nada por el estilo”.
Pero a lo largo del camino recorrido con Isis, Erica también ha aprendido lo importante que es no dejar que la incertidumbre del mañana opaque la alegría del presente.
Recuerda que le preocupaba si Isis llegaría a caminar.
Y entonces, Isis caminó.
Le preocupaba si su hija llegaría a hablar.
Y entonces, Isis empezó a decir sus primeras palabras.
Esos momentos le recordaron a Erica que la infancia sigue su curso, incluso durante las etapas de espera.
“A veces nos preocupamos tanto, nos tensamos tanto, que terminamos sin vivir los momentos, perdiéndonoslos”, dijo. “El momento adecuado llegará. Así que debemos vivir el presente con ellos”.
Para Erica, la primera cirugía de Isis en Mossoró no marcó el final de su camino. Fue el comienzo de un nuevo capítulo.
Historias como la de Erica son la razón por la que trabajamos para ampliar el acceso a la cirugía y reducir la distancia que los pacientes deben recorrer para recibir atención, al tiempo que brindamos a pacientes como Isis una atención integral y gratuita para el tratamiento de la hendidura facial.
Al colaborar con comunidades locales y proveedores de atención médica, podemos equipar hospitales de distrito e invertir en infraestructura local para garantizar que todas las personas tengan acceso a la atención de alta calidad que merecen.