“Siempre hay un camino de esperanza” – Operation Smile Espanol

Dona el doble de nuevas sonrisas

Hoy, en este #GivingTuesday dona el doble de nuevas sonrisas a niños como Dilan.

“Siempre hay un camino de esperanza”

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

El Dr. Carlos Dorado (der.) en plena tarea durante un programa anterior de Operación Sonrisa Bolivia. Fotografía: Margherita Mirabella.

El cirujano Carlos Dorado conoció a Operation Smile cuando era residente en México. Ahora instalado en Bolivia, es el director médico de la fundación local de Operación Sonrisa. “Como cirujanos plásticos tenemos la fortuna de transformar vidas. Desde donde nos toque”, dijo Carlos cuando nos explicó qué es lo que inspira a colaborar con Operación Sonrisa Bolivia.

La fundación ya ha reanudado sus programas quirúrgicos luego de pasado lo peor de la pandemia de COVID-19. Este año ya lleva 163 pacientes operados y espera cambiar la vida de otros 100 antes de fin de año.

Dialogamos con Carlos recientemente para conocer más sobre su vínculo con Operation Smile y la importancia del apoyo de los donantes.

Carlos es ahora el Director Médico de Operación Sonrisa Bolivia. Fotografía: Margherita Mirabella.

Pregunta: ¿Cómo te involucraste con Operation Smile? 

Respuesta: Soy voluntario de Operación Sonrisa desde 2010, empecé durante mi residencia en cirugía plástica cuando estudiaba en Guadalajara, México. Obtuve mis credenciales y me certifiqué en México, pero por motivos personales me instalé en Bolivia, donde continué con el voluntariado y en mayo pasado me nombraron director médico. Nací en México, pero soy de familia boliviana.  

P: ¿Qué te inspiró a ser voluntario? 

R: Me enteré de la fundación cuando era estudiante y siempre mi sueño fue ser un médico que pudiera ayudar en todo el mundo. Cuando me fui especializando vi que había algo mucho más específico y que llegaba más a lo que a mí me gusta. Tuve la fortuna de formarme con el doctor Guerrero Santos quien es el impulsor y fundador de Operación Sonrisa México y él era mi maestro. Es uno de los cirujanos más reconocidos y tuve un excelente mentor.

Me acuerdo cuando estaba en mi primer año de residente llegó el Dr. Bill Magee de visita al instituto y eso fue la cereza del pastel. Conocerlo a él y a todo el equipo siempre me motivó y empecé desde residente.

Mi primer programa internacional fue en Oaxaca, ahí me certifiqué con una doctora colombiana. Ahí empezó esta maravilla que para mí afortunadamente es mi vida.  

Como cirujanos plásticos tenemos la fortuna de transformar vidas.  Desde donde nos toque. A veces cuestionamos la cirugía estética. El simple hecho que puede sonar banal como una operación de busto igual transforma vidas y ni qué decir a este grupo de personas que de por sí ya nacieron con alguna desventaja socioeconómica y que además le sumas una desventaja física; es catastrófico.

Yo creo que tenemos un don, el don de operar es importante. Y si a esto le sumas la pasión, la entrega y el hacerlo de forma gratuita es lo que a mi encanta de Operación Sonrisa. Para mí es mi vida, mi plan es trabajar hasta que mi hijo sea bachiller y desde ahí dedicarme solamente a esto. 

El trabajo con Operation Smile es “la vida” para Carlos. Fotografía: Margherita Mirabella. 

P: ¿Llegaste a Bolivia como voluntario de Operation Smile y no tuviste problema con la documentación? 

R: Nuestra certificación es internacional. Antes de Bolivia he podido trabajar en India, Filipinas, Ghana, en Estados Unidos en muchas capacitaciones. Es algo de lo que estoy agradecido. Me ha ayudado a conocer otros colegas, otras culturas. Es bueno que todo esté estandarizado, todo se repite donde estés.

P: ¿Qué diferencia a Operation Smile de otras organizaciones? 

R: Primero considero que es la organización más seria, no te pagan y eso es un plus. Me acuerdo que el doctor Magee decía que el día que comencemos a pagar a los cirujanos y voluntarios esto se va acabar. Si esto lo haces por pasión y no por dinero es totalmente distinto. Me han tentado con dinero de otras organizaciones, pero cuando decidí operar estos niños decidí operarlos gratis, inclusive en mi práctica privada lo hago.

Cuando mis pacientes tienen dinero y quieren pagar, lo que hago es que compren cosas y las dejen en la fundación. Muchos compran leche y se las dejan al pediatra. Creo que esa cadena de buenas acciones es lo que puede cambiar el mundo.  

 P: ¿Qué es lo que más te inspira del contacto con las familias y los pacientes? 

R: (Se emociona). Somos afortunados, tenemos bocas, manos, cerebros que piensan y estos chicos tienen todo, con la diferencia que por alguna falla que les tocó, no la escogieron, les tocó ser distintos. Algo que nunca olvido es quien no conoce un chiste de gangosos. Somos tan crueles y en general los niños chicos son bien crueles, porque no se dan cuenta del poder de sus palabras.

Hace dos días recibí una niña de 12 años en la consulta y no se animaba ni a levantar su rostro. Había sido operada en otra fundación, terriblemente dañada y no es justo. Además, también sufre todo el entorno.

P: Hablando del entorno, ¿Qué es lo primero que le dices a una madre cuando llega a consulta? 

R: Que no es su culpa. Porque lo que pasa es que se empiezan a culpar mucho, entre la mamá y el papá. Lo primero que tienes que bajar es la culpa. Tocó así. Hay niños que salen rubios y otros fisurados y el tuyo salió fisurado. La idea es explicar el problema en términos simples. Y finalmente lo más importante es que ver que al fondo del túnel hay una luz, Pero que es largo. Que este niño va a necesitar muchísimo más apoyo y dedicación que los otros hijos, que es lo que sucede. 

Carlos (izq.), operó a Heydi en 2018. Volvió a verla en dos oportunidades. Fotografía: Operation Smile.

P: ¿Qué te acuerdas de Heydi, una paciente de Operación Sonrisa Bolivia, y de su abuela Claudina? 

R: Admiro mucho a las abuelas. Porque ellas ya podrían estar tomando té, pero en países como los nuestros les toca seguir trabajando porque muchos migran, y si no migran dentro de la ciudad o el territorio, lo hacen fuera del país.

Ellas sí sufren y lo primero que hago es agradecerles. Porque no tienen por qué estar ahí. Ellas dicen ‘¿Cómo la voy a abandonar? Si a esta chica la abandono, se muere’. Acá en Bolivia todavía los matan. No les dan de comer, nunca los muestran porque siguen creyendo que es una maldición, los ocultan, no saben cómo alimentarlos. Es trágico.  

P: ¿Has sabido algo de Heydi? 

R: Me tocó verla dos veces más. El problema es que a veces perdemos un poco el seguimiento. Me encantaría hacer seguimiento a todos, pero ya llevo más de mil niños operados. Lo bueno en Bolivia es que como voy al mismo lugar reiteradamente los voy viendo crecer. Y vienen y te abrazan. Primero te acuerdas más de los papás o de la abuela y uno después reconoce a los niños. Para mi ver a los niños operados es como si fuera un lienzo terminado. Lo hiciste, a veces no perfectamente, pero te aseguro que ellos son felices.  

P: ¿Destacarías algunas historias que te afectaron emocionalmente? 

R: Un joven en India, de 19 años, llegó a la clínica con labio hendido. Y me traducen que se quiere operar porque se quiere casar. ‘¿Estás seguro? Si quieres no te opero’ le dije en broma. Lo operamos y quedó super feliz.  

Otro (se emociona), un señor que nos ayudaba en todo y me dijo un día: ‘¿sabías que hay papás solteros? Yo soy uno de ellos. Cuando mi esposa vio que mi hijo nació así, me dejó’. Se escucha mucho de que el hombre es el que se va (ante el nacimiento de un bebé con hendidura facial), pero también a veces las mujeres son crueles.

Cuando le entregamos a su hijo lloraba tanto y nos decía que quería ser voluntario. En la actualidad es el primero que está dispuesto a ayudar, a bajar cargamentos, por ejemplo. Es albañil y en sus ratos libres también es taxista. Su hijo ya tiene tres años y va bien, ya va a ir a la escuela.  

Otro caso que me impactó muchísimo fue en Chiapas, México. Una jovencita de 18-19 años que nunca había salido de su comunidad, de su hogar, porque la mantenían oculta y recién vio a otras personas, más allá de su familia y su comunidad cercana, a esa edad.  

Creo que, desde lo jocoso, lo divertido, hasta lo cruel, siempre hay un camino de esperanza.  

P: ¿Qué le dirías a un donante sobre qué es lo que más te ilusiona de Operation Smile? 

R: Considero que la gente es buena, pero que la gente que tiene posibilidades tiene muchas veces miedo de a dónde va a caer su dinero. La comunicación que hacemos es muy útil. Si las personas pudieran ver la logística y la organización que hay detrás se darían cuenta de que lo que donan es poco. 

Para los que tienen mucho dinero creo que les ayuda obviamente en el tema de impuestos y demás, pero creo que si Dios te dio la posibilidad de estar un poco mejor tenemos que compartir. Creo que el COVID-19 nos ha enseñado muchísimo a ser empáticos. Un amigo me decía: ‘yo quiero ser el más pobre del cementerio, no me interesa llevarme todo mi dinero a la tumba’.  

P: ¿Cómo le asegurarías que el dinero está llegando a donde tiene que llegar? 

R: Creo que el donante tiene que entender la magnitud de la fundación. Que no es solamente la cirugía. La cirugía no llega a ser ni el 30 o 40% del éxito. Para que este niño pueda incorporarse va a depender de múltiples especialidades. También se invierte en investigación, creo que es de las organizaciones que más invierte en investigación. Y también se invierte en clubes estudiantiles, que a la vez son recaudadores. Porque el futuro y el mañana son ellos. Desde donde te toque estar, no necesitas ser médico para ser voluntario. Con una historia les mueves el corazón, que no es solamente el acto quirúrgico. Que todo tiene un fondo.  

Sé la importancia que tiene la cirugía. Pero también hay que dimensionar que un paciente tiene que aprender a manejar sus músculos, cómo manejar su boca, cómo comer.  El acto quirúrgico es muy breve. Creo que lo que está detrás de bambalinas es super importante.  

Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.

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Australia

Operation Smile estableció una presencia en Australia en 1999

Filipinas

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Filipinas se llevó a cabo en 1982

Corea del Sur

Operation Smile estableció una presencia en Corea del Sur en 2012

Vietnam

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Vietnam se llevó a cabo en 1989.

Tailandia

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Tailandia se llevó a cabo en 1997

Myanmar

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Myanmar se llevó a cabo en 2010

China

El primer programa quirúrgico de Operación Sonrisa en China se llevó a cabo en 1991

India

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en India se llevó a cabo en 2002

Emiratos Árabes Unidos

Operación Sonrisa estableció presencia en los Emiratos Árabes Unidos en 2011

Jordania

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Jordania se llevó a cabo en 2000

Egipto

El primer programa quirúrgico de Operación Sonrisa en Egipto se llevó a cabo en 2006

Etiopía

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Etiopía se llevó a cabo en 2005

Kenia

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Kenia se llevó a cabo en 1987

Madagascar

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Madagascar se llevó a cabo en 2007

Ruanda

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Ruanda se llevó a cabo en 2010

Malawi

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Malawi se llevó a cabo en 2012

Mozambique

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Mozambique se llevó a cabo en 2014

Sudáfrica

El primer programa quirúrgico de Operation Smile en Sudáfrica se llevó a cabo en 2006

Congo

El primer programa quirúrgico de Operación Sonrisa en la República Democrática del Congo se llevó a cabo en 2009