El poder de la pasión

La enfermera voluntaria de Operation Smile, Marlene Do de Canadá, posa con un paciente durante un programa médico. Foto: Cortesía de Marlene Do. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Cuando se trata de asistir a un niño, hay muchos aspectos en su trabajo de voluntarias que brindan felicidad a las enfermeras Marlene Do y Karina Olivo. 

Según Marlene, una enfermera voluntaria de Canadá, los niños con los que se cruza en los programas médicos son los que hacen que siempre quiera volver.  

Le recuerdan que, pese a la necesidad de sobreponerse a los momentos más desafiantes de la vida, hay oportunidades para disfrutar y sonreír. 

Los pegotines y pompas de jabón que utiliza para jugar y relacionarse con los pacientes durante su revisión médica integral no son solamente para ellos, también pueden ser para ella.  

Foto cortesía de Marlene Do.

Al donar su tiempo y habilidades como enfermera, Marlene es testigo usual del impacto positivo que tiene la cirugía en el crecimiento de un niño; su desarrollo, habla y su calidad de vida en general. 

A medida que un paciente progresa, Operation Smile también lo hace.  

Enfermeras como Marlene son los únicos voluntarios médicos que proveen asistencia a los pacientes en cada etapa del proceso quirúrgico.  

“Operation Smile provee a los pacientes una asistencia para hendidura facial integral”, dijo Marlene. “Tienen acceso a tantos especialistas como por ejemplo pediatras, terapeutas del lenguaje, dentistas y ortodoncistas. (La organización) invierte en el futuro de los países en los que trabaja al ayudar a mejorar la capacidad por medio de la enseñanza y las tutorías”.  

La voluntaria de Operation Smile Karina Olivo de Canadá. Foto: cortesía de Karina Olivo.

Sin importar su especialidad, las enfermeras como Marlene y Karina Olivo poseen un conjunto de habilidades específicas y el conocimiento que contribuye al compromiso de proveer el cuidado excepcional que merece cada paciente.  

“Me convertí en voluntaria de Operation Smile hace 10 años, por la misma razón por la que estudié enfermería”, explicó Karina. “Quería llevar asistencia a personas que en caso contrario nunca la tendrían por falta de acceso. La colaboración, el aprendizaje y la flexibilidad que permiten que un equipo trabaje en pos del mismo objetivo nunca deja de asombrarme”.  

En los primeros tiempos de su carrera, durante sus primeros turnos en un hospital para niños, Karina descubrió su vocación de convertirse en una defensora de los niños y sus familias, y aprovechó la oportunidad de especializarse en enfermería pediátrica.  

Karina se propuso luego probar la diferentes áreas del campo de la medicina, desde la enfermería clásica hasta la educación y la gerencia. La experiencia la enriqueció tanto como profesional y como persona.  

“Las enfermeras y enfermeros son el cemento que sostienen la asistencia sanitaria”, dijo Karina. “Para muchas personas son el único profesional de la salud con el que tendrán contacto”.  

Historias como la de Marlene y Karina son las que esperamos inspiren a la nueva generación de enfermeras y enfermeros, personas clave en el cambio de vida de nuestros pacientes y sus familias alrededor del mundo.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.