El cambio en Lucas

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Vivi y Raúl junto con Lucas. Foto: Carlos Rueda.

Vivi observó que el doctor ponía una cara extraña y enseguida entendió que había algo mal con su bebé. 

Estaba en medio del ultrasonido de los cinco meses de embarazo y cuando le informaron que su hijo nacería con hendidura facial no se sorprendió del todo.

Su esposo Raúl también nació así y aunque las causas del labio y/o paladar hendido no están determinadas fehacientemente, se cree que el factor hereditario puede ser parte.

Operation Smile, gracias al apoyo de los donantes, también respalda estudios científicos al respecto. Es un trabajo para el cual ha recogido muestras de ADN de personas con hendidura facial alrededor del mundo. La investigación continúa.

Vivi estaba triste, pero la envolvía una tranquilidad fruto de poseer la información adecuada. Sabía de Operation Smile y que la cirugía era posible cuando su hijo llegara a los seis meses.

Lucas es un niño con una nueva sonrisa. Foto: Carlos Rueda.

Vivi, nutricionista de profesión, sabía de la importancia que adquiere el tema para un bebé nacido con hendidura facial. Muchas veces pueden sufrir otras complicaciones por la falta de comida o incluso la muerte. Una vez que tuvo a Lucas en brazos se ocupó de alimentarlo correctamente.

Aunque era capaz de amamantarlo, su hijo no ganaba peso. Con la asistencia de Operación Sonrisa Paraguay, puso a Lucas en un régimen de fórmula y comenzó a ver los resultados casi de inmediato.

Lucas, un bebé siempre alegre, creció lo suficiente para poder enfrentar la cirugía de su labio hendido.

Cinco meses después volvió a un programa quirúrgico de Operación Sonrisa Paraguay para que le operaran el paladar.

La cirugía fue todavía más rápida, todo salió bien y no pasaron muchos días antes de que Lucas regresara a su hogar, para felicidad de sus vecinos y familiares, en particular su abuela, la señora Francisco.

Luego de sus dos cirugías Lucas no tiene problemas para alimentarse y crecer. Su nueva sonrisa y su personalidad muy sociable hacen el resto.