El antes, el después

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Mira la historia de Luciana hasta su primera cirugía. El video fue realizado en español con subtítulos en inglés.

Sentada en un sofá de su hogar en Bogotá, Colombia, Nury recordó el momento en que nació su hija Luciana. 

“Ella nació un viernes por la mañana, y la enfermera la colocó de inmediato sobre mi pecho, bien arriba, para que no le viera la cara”, explicó.

Sabía que Luciana nacería con labio y paladar hendido gracias a un ultrasonido realizado a los siete meses de embarazo, pero se rehusaba a aceptar la condición de su hija.

“Ahora sé, gracias a Operation Smile, que eso es algo bastante común. Pero entonces, simplemente no podía creer que le ocurriría a mi hija”, dijo Nury.

La pequeña Luciana, en pleno baño, sonreía constantemente a su padres al tiempo que jugaba con el agua. Poco después ya estaba en el regazo de su madre, vestida para visitar el centro de Operación Sonrisa Colombia.

Al día siguiente recibiría su primera cirugía para repararle el labio hendido, el primer paso de un periplo que gracias otra cirugía y diversas consultas con los especialistas voluntarios, transcurrirá hasta su temprana adolescencia.

Nury con su hija Luciana. Foto: Rohanna Mertens.

Pero el camino hasta este punto no fue fácil.

“Al día siguiente de su nacimiento me la trajeron otra vez para ver si podía amamantarla pese a su paladar hendido. La volví hacia mí y de pronto bostezó y me impresionó mucho. Comencé a llorar y la enfermera me la quitó”, dijo una emocionada Nury.

Volvió a probar de amamantarla, pero no funcionaba. Tuvo que comenzar a alimentarla con una cuchara. “Me puso muy triste”.

En cambio, Daniel, su esposo, no se sintió angustiado:

“No me vi sorprendido, o asustado o triste – simplemente sentía felicidad pura. Le agradecí a Dios cuando nació”. “Sabía que Dios tiene un propósito para nuestras vidas y si la envió así, es un placer por sobre todas las cosas”.

Fue en el hospital en donde nació Luciana que un médico le dijo a Daniel sobre Operación Sonrisa Colombia. Los llamó al otro día.

“El proceso fue rápido y me gustó la forma en que dieron prioridad a Luciana”.

Luciana poco después de su primera cirugía. Foto: Rohanna Mertens.

Finalmente llegó el día de la cirugía de Luciana, y Daniel y Nury entraron a la clínica esperanzados.

Se encontraron con un sitio lleno de niños de diferentes edades, esperando junto a sus padres las consultas con varios especialistas.

“Somos conocidos por los pacientes de toda Colombia y también por los especialistas de referencia en sus hospitales”, dijo el Dr. Mauricio Herrera, cirujano de hendiduras faciales y director médico de Operación Sonrisa Colombia.

“Nos hemos convertido en un centro de atención especializada para pacientes nacidos con hendidura facial y ojalá sigamos evolucionando en esa dirección y nos convirtamos en un centro de referencia para todo el país”.

Allí, pacientes como Luciana pueden recibir atención odontológica, preoperatoria, tratamientos de oído, nariz y garganta, asesoramiento nutricional, terapia psicológica y del lenguaje. Los padres pueden incluso tomar cursos sobre cómo apoyar mejor a sus hijos.

El centro de atención de Operación Sonrisa en Bogotá brinda tratamiento a la mitad de los niños que nacen con hendiduras faciales en Colombia cada año.

“Cuando un niño nace con hendidura facial, toda la familia se ve afectada y, a veces, puede aplastarlos si comienzan a acusarse entre ellos o contra ellos mismos. Es fácil pensar que solamente tratamos a los niños que nacen con hendidura facial, pero en realidad afecta a muchas personas a su alrededor, y por eso es tan importante el trabajo que hacemos aquí a diario”, explicó Mauricio.

Y llegó el turno de Luciana.

Fue solo el primero de los muchos días que pasará en el centro. Ella seguirá viendo especialistas durante toda su infancia.

Un año después. Foto: Rohanna Mertens.

La cirugía de Luciana finalizó después de poco menos de una hora y la llevaron a la sala de recuperación para reunirse con sus padres.

Nury lloró otra vez, pero a diferencia de cuando nació, eran lágrimas de alivio y felicidad.

Un año después, Luciana es una niña vibrante a la que le encanta jugar en el parque. Continúa recibiendo tratamiento integral en el centro de atención de Operación Sonrisa Colombia.

“Se ve perfecta, tal como la había soñado. Si no hubiera sido por Operación Sonrisa que ofreció una solución para Luciana, habría sido simplemente terrible”, dijo Nury.

“Para mí, como madre, hubiera caído en una depresión porque el prejuicio de la gente también afecta a los padres de niños que nacen así. Entonces hubiera sido muy frustrante para ella, para mí y para su padre”.

Ahora  puedes ver a Luciana un año después de su operación inicial. El video fue realizado en español con subtítulos en inglés.