Esfuerzo para salvar vidas en Colombia

Un voluntario de Operación Sonrisa Colombia explica los beneficios del paquete nutricional RUTF a una familia de La Guajira, Colombia. Foto: Operation Smile. 

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

La pandemia de COVID-19 persiste y la variante Delta se esparce por el mundoEl Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha estimado que 270 millones de personas se enfrentan a la escasez en 2021. 

Esta cifra representa un aumento en 55% de las personas que sufren inseguridad alimentaria, que ya eran 150 millones antes de la pandemia. De acuerdo a Naciones Unidas, habitantes de varios de los países en los que trabaja Operation Smile están al borde de la hambruna.  

Esto incluye la zona de La Guajira en Colombia, una de las regiones más empobrecidas del país.   

Con recursos ya limitados debido a la llegada de venezolanos que huyen de la crisis social y política en su país, La Guajira, vecina a Venezuela, ha sufrido además los efectos de la pandemia y el cambio climático. Las comunidades de indígenas y refugiados sufren ahora la escasez de alimentos.  

“Muchos indígenas que viven en esta región producen artesanías a mano, y su único ingreso era la venta de esas mochilas hermosas”, dijo Paula Franco, hasta hace pocas semanas coordinadora de programas de Operación Sonrisa Colombia. “Pero no han podido venderlas porque todo se mantuvo cerrado por varios meses”.  

Para las familias afectadas por condiciones de hendidura facial en esta región la realidad es todavía más complicada. La falta de tratamiento de labio y/o paladar hendido puede causar dificultades en la alimentación. Esto aumenta el riesgo de desnutrición y otras consecuencias sobre la salud, incluso la muerte, si los niños no reciben la alimentación necesaria para que puedan recibir una cirugía que les cambia la vida.  

Operación Sonrisa Colombia está presente en La Guajira desde hace décadas y ha trabajado junto con las autoridades sanitarias locales y otras ONG asociadas para establecer las necesidades de los pacientes y sus familias durante la pandemia. De acuerdo a Paula, quedó claro a fines de 2020 que esas familias precisaban apoyo nutricional de forma urgente.  

En noviembre, cuando Operación Sonrisa Colombia desarrolló su primer programa quirúrgico desde el inicio de la pandemia, una cantidad desgarradora de niños llegó a su evaluación médica integral con problemas de nutrición. 

Un paciente que vive en La Guajira es revisado para establecer su nivel de nutrición. Foto: Operation Smile.

Una solución que Operation Smile ya ha probado en países donde la desnutrición amenaza las vidas de los pacientes es el paquete nutricional llamado RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food). Es una pasta de maní muy nutritiva que ayuda a los niños a alimentarse y desarrollarse lo suficiente para poder enfrentar una cirugía.  

“Cuando nos enteramos de la posibilidad de usar RUTF para los pacientes que sufrían desnutrición en Colombia, parecía una solución fácil, ‘tenemos RUTF, enviémoslo y salvaremos vidas’”, dijo Melissa DiBona, vicepresidente de proyectos de Legado en Operation Smile. “Pero luego una se dio cuenta de que no era tan fácil”.  

La importación de suministros y equipos médicos desde Estados Unidos a Colombia es un proceso complejo y muy burocrático que puede ser dolorosamente lento. Con suministros y equipos adecuados ya disponibles en el país, Operation Smile no había enviado material a Colombia desde 2007.  

Hasta ahora.  

Liderados por Kathy Magee, cofundadora y presidente de Operation Smile, integrantes de los equipos de RUTF y de la fundación en Colombia contactaron a la embajada colombiana en Estados Unidos en enero de 2021 y expresaron la necesidad de enviar 99 cajas de RUTF para los pacientes lo antes posible.   

El entonces embajador Francisco Santos Calderón se reunió con el equipo de Operation Smile para buscar una forma de acelerar el envío de RUTF al país. Según Melissa, Santos se mostró de acuerdo en la urgencia de atender a los niños afectados por condiciones de hendidura facial y con problemas de alimentación. Se comprometió a trabajar con varias agencias del gobierno colombiano para ayudar a Operation Smile. 

Aunque el proceso fue más largo en comparación a otros países, el embarque recibió prioridad y fue finalmente autorizado por la aduana colombiana cuatro meses después de la reunión con Santos. El RUTF llegó finalmente a las familias de La Guajira en los primeros días de agosto de 2021. 

La directora de Logística de Operation Smile, Candace Streit, estimó que el envío es uno de los principales logros de su equipo en el complejo mundo de los embarques médicos y aduanas. 

“No hubo atajos, pero fue de mucha ayuda el apoyo del embajador, que aceleró el proceso”, explicó Candace. “La colaboración entre varios departamentos y equipos de Operación Sonrisa Colombia fue lo que lo hizo exitoso”.  

Integrantes del equipo de Logística de Operation Smile posan junto al embarque de RUTF antes de enviarlo a Colombia. Foto: Operation Smile.

La nutricionista de Operación Sonrisa Colombia, Cindy Getial, se unió a la organización en mayo de 2021 y de inmediato se ocupó de las necesidades de las familias afectadas por condiciones de hendidura facial y escasez de alimentos en La Guajira. Esto también incluyó paquetes de alimentos que fueron distribuidos durante la pandemia. 

“Quedó muy claro que no poseen las herramientas necesarias” para asegurar la seguridad alimentaria. Agregó que “por herramientas me refiero a alimentos y educación en la nutrición. Las familias no están al tanto de los hábitos saludables y las herramientas físicas, tanto en sus hogares y en la región, para poder garantizar la alimentación”. 

Cindy explicó que, aunque las condiciones en la zona son duras, es posible educar a las familias sobre los alimentos locales, accesibles, que hacen que las mejoras en la nutrición sean posibles.  

“Pienso que lo más importante es la estrategia de dejar información con las familias, para que ellos puedan gerenciar el esfuerzo para superar las situaciones de inseguridad alimentaria que atraviesan”, dijo.  

Aunque este embarque ayudará a muchos niños a lograr un nivel de salud suficiente para tener la oportunidad de una cirugía, Melissa, Candace y Paula esperan que este logro abra el camino a otros envíos de RUTF hacia Colombia.  

“Esto cubrió exactamente la necesidad de la región y llegó en el momento justo”, dijo Paula. “Es tan hermoso ver que pudimos abrir una puerta y que hay muchas oportunidades, que no nos dimos por vencidas y que realmente ayudará a los niños”.  

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.