Siham, una historia de esperanza

Historia de un Paciente

A una edad temprana, Siham de Marruecos había perdido la esperanza de que alguna vez tendría la vida que quería debido a su labio hendido. Cada vez que salía de su casa, la atormentaban las personas en las calles. La intimidación que sufrió por parte de sus compañeros de clase fue igual de devastadora: Siham abandonó la escuela después de asistir solo unas pocas semanas. La mayoría de los días, Siham se quedaba en casa, escondiéndose del resto de su comunidad. “Siempre me pregunté por qué nací así y si alguien vendría a salvarme”, dijo Siham. Cuando nació Siham, le preguntaron a su madre, Samira, si quería quedarse con su bebé o entregarla a un orfanato. Samira rechazó con vehemencia lo último. Los médicos le informaron que, si bien la cirugía era posible, tendría que viajar a una de las principales ciudades de Marruecos para acceder a la atención. Samira sabía que la familia nunca podría permitirse pagar ese viaje, mucho menos el costo de la cirugía que su hija necesitaba desesperadamente. En medio del dolor de crecer sometida a un doloroso estigma social y aislamiento, Siham tenía una amiga en su vecina Halima, quien siempre le ofreció palabras de apoyo y compasión, diciéndole a Siham que algún día se vería como ella.

“Siempre me pregunté por qué nací así y si alguien vendría a salvarme”.

– Siham, 12, paciente de Operation Smile en Marruecos Siham

Ella siempre había creído que era la única persona nacida con labio hendido, pero a los 12 años, se enteró de Operation Smile Marruecos. Operation Smile le dijo a Siham y Samira que la atención quirúrgica gratuita para Siham estaría disponible en una misión médica, a la que también se cubrieron los costos de transporte. Juntas, emprendieron valientemente el viaje de 36 horas al sitio de la misión médica. Su historia refleja la de tantos pacientes y familias de Operation Smile, que viajan largas distancias y a menudo gastan recursos preciosos para acceder a una atención quirúrgica segura, confiando a sus hijos a profesionales médicos que tal vez ni siquiera hablen el mismo idioma. El cirujano plástico voluntario marroquí Dr. Mradmi Wafaa toma esa responsabilidad en serio. “Estos padres tienen confianza en nosotros”, dijo Wafaa. “Estos padres han puesto su esperanza en nuestras manos y no tenemos derecho a defraudarlos. Le daremos lo mejor de nosotros”.

Fotografía: Margherita Mirabella.

A su llegada, Siham se sintió aliviada de ver a otros niños con su condición.”Me alegró saber que no fue mi culpa nacer así y no fui el único”, compartió Siham.Mientras esperaba su cirugía, Siham nutrió a los pacientes más jóvenes, ayudándolos a practicar cómo ponerse sus máscaras de anestesia. Cuando se llamó su nombre, Siham caminó tranquila y confiadamente a la sala de operaciones con los voluntarios médicos. Wafaa caminó al lado de Siham, cuyos ojos se llenaron de lágrimas de alegría al anticipar los resultados de la cirugía que cambiaría la vida y que se realizaría justo al otro lado de las puertas.

Fotografía: Margherita Mirabella.

La cirugía de Siham fue un éxito, y sus padres expresaron emociones cuando vieron la nueva sonrisa de su hija por primera vez. “Cuando llegó a casa, la vi y lloré”, dijo Youssef, el padre de Siham, que mantiene a su familia de seis con 300 dirham ($ 30) por semana trabajando como agricultor.

Fotografía: Margherita Mirabella.

Desde su cirugía, Siham regresó a la escuela, disfruta especialmente sus estudios de francés, y ya no le preocupa que la intimiden. Gracias a Operation Smile Morocco, Siham también recibe tratamientos de ortodoncia, asegurando que su nueva sonrisa se mantenga hermosa en los años venideros.

Fotografía: Margherita Mirabella.