“Siempre supe que saldríamos adelante”

Victoria con su madre. Foto: Operation Smile.

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Voluntad de hierro. Así se podría describir a la madre de Victoria. 

Ella se dio cuenta de que había algo mal con su bebé durante el embarazo. Era el tercero y nunca antes había sufrido el dolor agudo que le generaba ya en las primeras semanas. 

A los seis meses fue al hospital porque las complicaciones ya eran demasiadas. Los doctores le dijeron que era necesario una cesárea de urgencia.  

Victoria nació con un labio hendido, pulmones que no funcionaban bien y con un peso de solamente 600 gramos. “Se parecía a una pequeña rata”, dijo su madre. “Los doctores me dijeron que no iba a sobrevivir. Pero siempre supe que sí lo haría”.  

La situación era crítica. En opinión de varios médicos Victoria no iba a vivir ni siquiera el día de su nacimiento. Pero no contaban con la voluntad y la determinación de su madre. 

Poco a poco la bebé ganó peso y superó sus dificultades para respirar. Restaba solucionar la condición de hendidura facial.  

Imagen de la misión médica en Bolivia en 2018. Foto: Margherita Mirabella. 

Una amiga la puso en contacto con Operación Sonrisa Bolivia. Se contactó por teléfono sin saber bien de qué se trataba y se encontró con una organización capaz de ayudar a su hija por medio de una cirugía segura y gracias al apoyo de donantes de la región y de todo el mundo. 

Pero Victoria necesitaba alimentarse bien y ganar en salud para poder hacer frente a la operación.  

La alimentación es clave en cualquier recién nacido, pero lo es más en un niño que tiene condición de hendidura facial. Las dificultades para ser amamantado por ejemplo pueden acarrear problemas de nutrición y causar otras enfermedades. 

Operation Smile lleva a cabo diversos programas de nutrición y asistencia global para los pacientes.  

De ahí en más la misión de su madre fue hacer todo lo posible para que Victoria llegara saludable al momento de la cirugía. Operation Smile siempre realiza una revisión médica integral a los pacientes para determinar si pueden ser operados o deben esperar a la siguiente misión.  

Otra niña boliviana tiempo después de su cirugía. Foto: Margherita Mirabella.

Victoria recibió finalmente la cirugía segura que tanto esperó su madre. Fue una intervención de poco menos de una hora que tendrá impacto para toda su vida. Y todo fue posible gracias a los donantes de Operation Smile.  

“Es tan bella ahora. Siempre supe que saldríamos adelante. Todo funcionó. Mírenla”. 

Si puede (y en el momento en que pueda), ayúdenos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.