La felicidad completa

Seguimos cumpliendo nuestra promesa de promover la salud y la dignidad durante la pandemia de COVID-19. Estamos ayudando a los trabajadores de la salud de primera línea a mantenerse a salvo, bien alimentados y empoderados para atender mejor a sus pacientes mediante la entrega de suministros y equipamientos vitales y la realización de capacitaciones a distancia para fortalecer su respuesta. También brindamos asistencia nutricional, botiquines de higiene y servicios sanitarios virtuales para ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades sanitarias y prosperar. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza. 

Mira el video con la historia de Sebastián. Es en español, subtitulado en inglés.

María Dolores no podía creer la felicidad que la embargaba en el primer ultrasonido de su embarazo, hasta que le pidieron que se hiciera otro. 

Apenas le confirmaron que esperaba un hijo, también le indicaron que era necesario un nuevo ultrasonido más específico para evacuar una duda.

Al día siguiente le confirmaron que su hijo nacería con hendidura facial, y pese a que le explicaron su una cirugía era posible y que todo estaría bien, su felicidad era ahora a medias.

La alegría de un hijo quedó enmarcada en la angustia sobre su futuro y su vida. Y por mil interrogantes.

No era algo que María Dolores se esperaba y hasta pensó que, junto al abandono de su pareja, era un especie de castigo.

Además no le fue renovado un contrato de trabajo y se dedicó a vender joyería. Entre todas sus tribulaciones, nunca dejó de buscar una solución para su hijo.

Sebastián pudo alimentarse gracias a una placa especial que elaboran los voluntarios de Operation Smile. Foto: Henry Cuicas.

Un día escuchó sobre el trabajo de Operation Smile en la radio, los contactó y recuperó algo de esperanza y confianza.

A los diez días de nacido ya estaba con Sebastián en el centro de Operación Sonrisa México en Puebla.

La nutrición es clave en todo recién nacido, pero en el caso de los bebés con hendidura facial puede ser cuestión de vida o muerte. María Dolores recibió un biberón especial para poder alimentar a Sebastián con más seguridad. Lo había hecho con una jeringa en los primeros días.

En medio de tantas complicaciones, madre e hijo también recibieron el apoyo de sus hermanas, cuñado y sobrinos. El respaldo familiar es clave para hacer frente a la estigmatización y el aislamiento.

El apoyo integral de Operation Smile permitió que Sebastián fuera tratado también por Diana, una dentista voluntaria. Y luego se sumó Valeria, terapeuta del lenguaje voluntaria.

El respaldo de Operación Sonrisa México fue fundamental en los largos meses de la pandemia de COVID-19, cuando fue imposible realizar cirugías.

Con su nueva sonrisa, Sebastián tiene otro futuro. Foto: Jasmin Shah.

Cuando la situación mejoró María Dolores recibió una llamada para confirmarle que si su hijo estaba en buenas condiciones de salud tenía posibilidades de ser operado en el próximo programa quirúrgico.

Operation Smile siempre realiza una evaluación médica integral a los pacientes, para establecer su estado general y si están aptos para afrontar una cirugía.

Y Sebastián lo estaba.

Para María Dolores lo más difícil de todo este proceso fue, según dijo, el momento en que entregó su hijo a los doctores en la puerta del quirófano. Pero verlo después de la cirugía “fue algo increíble”.

La vida de María Dolores y Sebastián es otra ahora. El niño tiene otro futuro, escudado en su nueva sonrisa. Y la madre completó su felicidad.