Desde allí subirse a un bote durante 10 horas para llegar a la ciudad de Oriximiná, en la ribera norte del río Amazonas. Y luego cruzar en barco hasta Santarém, en la ribera sur y más al este, para llegar a una clínica de Operation Smile.
En otros tiempos los bebés wai wai nacidos con hendidura facial eran simplemente abandonados. Luego eran entregados a misioneros evangélicos. En la actualidad la comunidad está bien enterada sobre la posibilidad de una cirugía y hace todo lo posible por ayudarlos.
Esto se debe en parte a voluntarios de Operation Smile, que llegaron hasta Oriximiná en campañas de información.
Pero no es fácil. No todos los wai wai hablan portugués y algunas tradiciones todavía pesan. En el caso de Darci, le dijeron que el espíritu de un mono que cazaron ingresó a su cuerpo cuando estaba embarazada.

Darci con su hija luego de la operación. Foto: Paulo Fabre.
En Oriximiná está el hospital más cercano. En lo que respecta a los wai wai, una enfermera comunitaria determina la urgencia del problema y en casos graves el gobierno envía una lancha ambulancia o un hidroavión.
No era el caso de Elilaine. Afectada por labio y paladar hendidos, su padres se las ingeniaron para alimentarla y se encontraba en buen estado de salud general.
La nutrición es clave en todo recién nacido, más aún en un bebé con hendidura facial. Su condición puede generar todo tipo de problemas a la hora de la alimentación, incluso la muerte.
Reginaldo sabía de Operation Smile porque un sobrino había sido operado en 2014. Luego de todas estas consideraciones decidieron emprender la travesía.

Elilaine regresó para la cirugía de paladar. Su vida cambió completamente. Foto: Paulo Fabre.
Reginaldo y Darci, junto a otra familia, consiguieron apoyo económico de parte de las autoridades locales para realizar el viaje y llegaron por primera vez en sus vidas a Santarém.
Elilaine recibió una evaluación médica integral de parte de los voluntarios de Operation Smile, que determinaron que estaba en perfectas condiciones para enfrentar una cirugía segura. No era necesario incluirla en uno de los programas de nutrición de Operación Sonrisa Brasil.
Fue operada de su labio y luego de algunos días de recuperación regresaron a su comunidad. Un año más tarde le fue operado su paladar, para regocijo de familiares y amigos.
Darci y Reginaldo se retiraron plenos de felicidad y como dijeron, con un gran agradecimiento por el trabajo de Operation Smile. Si puedes (y en el momento en que puedas), ayúdanos a cumplir nuestra promesa de cuidar a los niños y generar esperanza.