Christine Loeffler,un ejemplo de una vida de compasión.

Christine Loeffler, enfermera voluntaria de atención pre y postoperatoria de Operation Smile, asiste un paciente  durante la misión médica de julio de 2018 en Quelimane, Mozambique. Foto: Zeke du Plessis. 

 Después de experimentar su primera misión médica, al igual que para  muchas de las enfermeras voluntarias devotas y apasionadas de Operation Smile, para Christine Loeffler ya no había vuelta atrás.

Desde que comenzó su voluntariado con Operation Smile en 2011, Christine ha participado en 11 misiones médicas  en diferentes países, entregando su tiempo, conocimientos y habilidades con el fin de brindar atención quirúrgica vital a personas afectadas por casos de labio y/o paladar hendido. Christine es originaria de un pueblo pequeño de Alaska, donde ella se crío, pero nunca imaginó que cuando creciera atravesaría fronteras  para ayudar a familias de todo el mundo. 

Desde una edad temprana, Christine se sintió atraída por el campo de la medicina. Ella creció en una ambiente lleno de enfermeras, visitas de médicos y llamadas al 911, debido a que su padre padecía de una enfermedad crónica. Christine, anhelaba encontrar una carrera que le permitiera ayudar a las personas de la misma manera en que otros habían ayudado a su padre. Todas estas experiencias de su infancia la inspiraron a convertirse en enfermera. 

 Christine amaba su trabajo, pero sentía que todavía  le faltaba algo en su vida.   Así fue que nos contó que:

Una noche elevé una súplica a Dios y le dije : Haré de mi vida lo que quieras que haga, sólo dime qué hacer. Ah,  ¿y puedo saberlo para mañana?”  —-A la mañana siguiente, tenía un correo electrónico de Operation Smile preguntándome si quería unirme a su equipo en Nicaragua. 

Unas  cuantas semanas después, Christine viajo desde California  y se unió al equipo de voluntarios de Operation Smile para servir en su primera misión. 

Durante siete años, Christine no sólo ha sido testigo del increíble trabajo realizado por Operation Smile, sino que ella ha jugado un papel determinante detrás del éxito continuo de la organización. 

Recientemente, nos sentamos con Christine para aprender más sobre su trabajo en torno a la formación de enfermeros locales y sobre su experiencia personal en una misión médica en Mozambique. 

Un paciente juega con Christine Loeffler,  enfermera voluntaria de atención pre y posoperatoria de Operation Smile, durante la misión médica de julio de 2018 en Quelimane, Mozambique. Foto: Zeke du Plessis. 

Pregunta: ¿Qué te inspiró para convertirte en voluntaria de Operation Smile? 

Respuesta:Creo que siempre he tenido una pasión por entender mejor el mundo y siempre he sentido una fuerte necesidad de servir a los que están desatendidos. Conocí a otra enfermera que trabajó con Operation Smile y cuando me contó las increíbles experiencias que tuvo, supe que esta era la organización para mí.  

Pregunta: Participate en nuestra primera misión en Mozambique después de cuatro años. ¿Cómo fue esta experiencia misionera? 

Respuesta:¡Oh! Fue fantástica. Sabía que, como no habíamos estado allí durante los últimos cuatro años, esta era una misión muy importante para ganarnos la confianza de nuestros pacientes y del personal del hospital con el que íbamos a trabajar. Además,había escuchado que algunas personas tenían demasiado miedo de venir a nuestro sitio de la misión para recibir cirugías. Sin embargo, al final de la semana, se dio un discurso en nombre de todas las familias que recibieron cirugía, y esto fue lo que dijeron: Estamos muy agradecidos de que ustedes hayan cambiado nuestras vidas que les prometemos que vamos a volver a nuestras aldeas y a  correr la voz para que otros puedan recibir este regalo’”.  

Pregunta: Tenemos fotos tuyas  maravillosas  con las hermanas Sofiana y Fousia de la misión de Mozambique. ¿Qué significó para ti ayudar  esas niñas a sobrellevar sus experiencias quirúrgicas? 

Respuesta:¡Esas dos hermanas eran tan lindas! Nos divertimos muchísimo soplando burbujas, coloreando y jugando antes de las cirugías. Significa mucho para mí el simple hecho de haberlas ayudado a no tener miedo. ¡En realidad saltábamos por los pasillos tomadas de las manos y cantando porque Sofiana estaba tan emocionada de ir!.  

Christine Loeffler, enfermera voluntaria de atención pre y postoperatoria de Operation Smile, camina con Sofiana hacia el quirófano durante la misión médica de julio de 2018 en Quelimane, Mozambique. Foto: Zeke du Plessis. 

Pregunta: ¿Por qué crees que el trabajo de Operation Smile es tan importante?  

Respuesta:Hay una enorme falta de atención quirúrgica en los países en los que trabaja Operation Smile. Por ejemplo, en Mozambique, el Ministerio de Salud nos dijo que sólo había dos cirujanos en todo el país que se dedicaban a las reparaciones de labio y/o paladar hendido. Y hay demasiados bebés que tienen este problema. Operation Smile también está a la vanguardia de la investigación para averiguar por qué sucede esto y cómo podemos prevenirlo. Operation Smile está comprometido a abordar el problema desde ambos extremos y no sólo a ser una solución temporal.  

Pregunta: ¿Has formado parte de la formación y la educación en Mozambique? ¿Por qué crees que es importante desarrollar las habilidades de los trabajadores de la salud locales en los paises donde trabajamos ?  

Respuesta:He tenido el privilegio colaborar en los programas de enseñanza sobre la atención pre y postoperatoria para  los enfermeros y enfermeras locales . Una vez que desarrollen individualmente las habilidades y la confianza necesaria, pueden crear su propio equipo local para ofrecer un programa de reparación de labio y/o paladar hendido.  

Creo que las familias realmente se benefician de esto, ya que reciben una gran atención adaptada a sus necesidades culturales.¡Es algo hermoso poder aprender unos de otros!.

Pregunta: ¿Qué te impulsa a seguir sirviendo a pacientes y familias afectadas por labio y/o paladar hendido a través de Operation Smile? 

Respuesta:Es simple. Hay mucha más gente a quién ayudar. Estoy muy orgullosa de ser parte de Operation Smile, quienes están comprometidos a ayudar no sólo a unos cuantos, sino a todos. Además, ¡Nos divertimos mientras lo hacemos!. 

Pregunta: ¿Qué le dirías a alguien que sabe muy poco sobre Operation Smile o que está considerando convertirse en un colaborador? 

Respuesta:Yo le diría que no tiene idea de lo que una cirugía relativamente corta puede hacer para generar un impacto positivo en una vida. Nunca olvidaré una vez en Malawi en que teníamos una habitación llena de pacientes en la etapa prequirúrgica y que, de repente, se llenó de canciones alegres, bailes y risas. Más tarde, le pregunté a una de las enfermeras locales qué estaban cantando. Cantaban: Somos felices cuando suceden cosas como esta porque es poco común que sucedan’”.  

Cosas como estas son  poco comunes. La oportunidad es escasa. La ayuda escasea. El amor y la bondad están empezando a escasear. Cuando alguien apoya a Operation Smile, tiene la oportunidad de dar algo tan tangiblemente significativo y poco común para este mundo. 

Christine Loeffler, en el centro, trabaja con su compañera enfermera voluntaria de atención pre y postoperatoria, Solmaz Shahi, de Suecia, para llevar a cabo una evaluación integral de la salud de un paciente durante la misión médica de julio de 2018 en Quelimane, Mozambique. Foto: Margherita Mirabella. 

Iluminando el camino

Después del desgarrador aborto de su primer hijo, Pamela se alegró mucho de llegar a término con su segunda hija, Luz.

Pero la felicidad que sintió después de dar a luz a su niña se convirtió en miedo y confusión cuando el médico se la llevó. A Pamela apenas y le dio tiempo a ver a Luz un momento antes de que la llevaran a otra habitación.

Cuando el médico regresó, Pamela vio por primera vez el labio y el paladar hendido de su hija. La conmoción y la culpa la abrumaron, pero ella quería a su hija y deseaba respuestas.

 

“Al principio, pensé que era porque había tenido un aborto espontáneo en mi primer embarazo como consecuencia de una caída”, dijo Pamela.

 

Su médico le aseguró que ese no era el motivo del labio y el paladar hendido de su hija. El le dijo que una  cirugía era la solución para la condición de su hija; Sin embargo, el médico no mencionó nada sobre Operation Smile y las cirugías de labio y/o paladar hendido que ofrece sin costo . En Operation Smile sabemos que es difícil determinar la causa exacta de un caso particular de hendidura facial como el de Luz, y es por eso que estamos liderando una investigación sobre hendiduras faciales con otros asociados, Puede ver el estudio en Ingles aquí: Estudio internacional de las familias .

Pamela y Luz en 2004. Foto de Marc Ascher.

Cuando Pamela regresó  a su casa se tuvo que enfrentar a obstáculos  aún mayores que los que ya había vivido y se llenó de temor. El problema de la hendidura facial de su hija le hizo casi imposible amamantarla y Luz comenzó a perder peso. Desesperada, Pamela recurrió a darle leche con una cuchara, pero no era suficiente y Luz seguía llorando de hambre.

Afortunadamente, una amiga de Pamela, cuyo bebé también había nacido con labio hendido, llegó a su casa con un biberón especial que le había salvado la vida a su hijo. Al alimentarse con este biberón, Luz pronto comenzó a ganar peso y a crecer fuerte.

 

Durante varios meses, Pamela y su madre buscaron información sobre las cirugías de labio  y/o paladar hendido, pero sin éxito. En 2004, después de vivir casi un año con el problema de la hendidura facial , Luz tuvo la oportunidad de un futuro mejor cuando un vendedor ambulante le informó a su abuela de que había visto un anuncio de Operación Sonrisa Bolivia en la televisión.

 

Pamela y su madre llamaron a un voluntario del equipo de Operación Sonrisa Bolivia quién les informo de que había una misión médica en Santa Cruz, Bolivia.

Ni la distancia a la misión, ni sus pocos ingresos iban a impedir que Pamela recaudara suficiente dinero para pagar el viaje: un viaje que podría cambiar la vida de su hija para siempre.

 

El viaje de Luz, su madre y su abuela fue todo un reto. Durante el mismo, se enfrentaron a un puente derrumbado que impidió que el autobús cruzara con seguridad. Todos los pasajeros se vieron obligados a caminar hasta que pudieron llegar a otro autobús, lo que retrasó el viaje 18 horas.

 

Después de muchas horas de camino, espera y viaje, llegaron a Santa Cruz. Al acercarse a las instalaciones de la misión médica con Luz y su madre, Pamela se sintió insegura e inquieta. No sabía qué esperar, ni qué dirían los médicos voluntarios sobre el labio y el paladar hendido de su hija.

 

Pero su esperanza regresó cuando vio a otros niños que no solo tenían la misma condición de hendidura facial de Luz, sino que, en algunos  casos padecían afecciones  incluso más graves. En ese momento, supo que no estaban solas.

 

Los médicos voluntarios de Operación Sonrisa Bolivia llevaron a cabo una evaluación de salud completa y determinaron que Luz estaba lo suficientemente sana como para someterse a una cirugía segura y se le ubicó en el primer día del programa de la programación quirúrgica. Pamela estaba encantada de escuchar que Operación Sonrisa Bolivia iba a dar a su hija la oportunidad de tener una vida más digna y feliz.

Pamela abraza a su hija después de la operación. Foto Marc Asher.

Luz tuvo la suerte de haber encontrado Operación Sonrisa Bolivia a una edad temprana, ya que pudo evitar las peligrosas infecciones que pueden producirse, así como el perjudicial ridículo y el estigma al que enfrentan muchos niños  debido a que viven con un labio y paladar hendido.

 

“Gracias a Dios que Luz nunca ha tenido problemas”, dijo Pamela. “Nunca se ha sentido diferente”.

 

Luz y Pamela en el 2012. Foto March Asher

Hoy en día, Luz es una estudiante de tercer año de secundaria con intención de marcar la diferencia, iluminando el mundo y continuando su formación educativa.

 

“No sé qué quiero estudiar todavía, pero quiero hacer algo que ayude a la gente”, dijo Luz.

 

Luz adora a su perro, Beethoven, y le gusta escuchar a su cantante favorito, Justin Bieber. A Luz también le gusta mucho jugar al fútbol y al voleibol con sus dos mejores amigas, Judith y Mariana.

Luz tiene previsto regresar a una misión para someterse a una rinoplastia y volver a ponerse en las manos del equipo médico de Operación Sonrisa que le ayudó a darle la sonrisa que siempre mereció.

 

Pamela tiene este mensaje para los donantes y voluntarios de Operation Smile:

 

“Muchas gracias por la ayuda y el apoyo que me han dado en las misiones. Realmente siento que cuando voy a las misiones, ustedes son mi familia”.

Luz y Pamela en 2018. Foto: Margherita Mirabella

Faustina — Confeccionando su futuro

Ha sido un duro y atestado viaje de dos horas desde que el pavimento de la ciudad más cercana dio paso a un camino de arcilla roja con charcos de agua lodosa que oculta baches y grietas.

El estado del camino está en evidente contraste con la abundante belleza natural que lo rodea mientras te adentras más en la selva. Del mismo modo que el camino se reduce al ancho de un coche a través de la espesa maleza tropical, el camino se abre y se despeja la vegetación.

De repente, aparece una pequeña cabaña verde  visible a los que transitan este  camino, combinándose con el verde de la naturaleza que la rodea.

Faustina – Créditos fotográficos Zute Lightfoot

Ahora con 18 años de edad, Faustina está detrás de una máquina de coser manual, enfocándose en una línea de puntos que está haciendo en un rollo de tela morada y blanca.  Bajo la sombra de esta cabaña verde, bajo la atenta observación de Memunatu, la costurera principal del pueblo, Faustina y sus compañeras están estudiando para convertirse en maestras de la artesanía.

 

Los sonidos de risas y conversaciones alegres llenan el aire húmedo, haciendo eco en bosques de árboles verdes de cacao mientras el sol casi ecuatorial resplandece brillantemente.

“Para ser honesta, con mi hendidura, nunca me podría haber imaginado este tipo de un futuro para mí”, dice Faustina con confianza, como si 17 años de aislamiento y estigmatización se dejan en el pasado con el poder de una risa sutil.

 

El cambio en el comportamiento de Faustina es tan dramático como la transformación física de su sonrisa: ambos son posibles gracias a una cirugía que duró un poco más de 45 minutos.

 

Cuando la conocimos en una misión médica de Operation Smile en Ghana, sus ojos reflejaban una vida de dolor y anhelo. Se mantuvo siempre cerca de su padre, Mohammed, mientras soñaba con lo que podría ser su vida  después de la cirugía.

 

Hoy en día, Faustina confecciona su futuro.

Faustina y sus amigas – Créditos fotográficos Zute Lightfoot

“Yo quería ser estilista, pero después de la cirugía, lo pensé un poco y me di cuenta de que realmente quería ser costurera”, dice Faustina. “Aprender a ser costurera me hace feliz y voy a poder ayudar a mi familia cosiendo para mis hermanos y mis padres”.

 

Su maestra nos cuenta más acerca de cómo Faustina se ha transformado en la joven mujer amigable y extrovertida que es ahora.

 

“Antes de la cirugía, ella solía ser del tipo tímida y tranquila, que cada vez que había una reunión definitivamente no la encontrarías entre las personas que iban”, dice Memunatu. “Después de la cirugía, he visto es que ahora es muy amigable y es abierta. Ella tiene muchos amigos y se puede ver que ahora se siente libre”.

 

Memunatu añade que Faustina ha estudiado rápido como costurera y que prevé un futuro brillante para ella en este oficio.

 

Faustina dice que ella está completamente enfocada en el estudio del arte de la costura y que sus objetivos son conseguir su propia máquina de coser y dominar la costura para que pueda abrir su propio negocio. Ella prevé un futuro en el que conoce un hombre bueno, se casa, hace una familia y mantiene a sus padres a medida que envejecen.

 

Mientras hablamos con Faustina, su naturaleza generosa se hace más evidente. Ella nos cuenta que la razón por la que cambió su sueño de ser estilista, a ser costurera, fue porque la costura era algo que podía hacer para toda la familia, la comunidad y ella misma, mientras que de estilista se limita a un pequeño grupo de personas.

“Como padre, mi deseo es ver que mi hija logra algo en la vida y su mayor deseo es aprender algo, y me doy cuenta de que la costura es algo que la apasiona mucho”, dice el padre de Faustina, Mohammed.

 

“Yo sé que la vida tiene sus tendencias. Se pasa por dificultades antes de llegar a la tierra prometida, antes de lograrlo. Así que, para mí, veo su vida pasar por este proceso. Operation Smile le hizo la cirugía, y hace la vida más fácil para ella para insistir en lograr sus sueños”. Mohammed dice que cuando reza todos los días, reza por el éxito continuo y para ampliar las habilidades de todos los involucrados en Operation Smile.

Fotografia 1: Faustina y su padre.  Fotografía 2: Faustina y su madrastra cosechan cacao cerca de su casa. Fotografía 3: Faustina y su padre secando cacao.

Créditos fotográficos: Zute Lightfoot.

La casa de Faustina se encuentra en la cima de la colina más alta de la zona. Está rodeada por árboles de cacao que su familia y otros miembros de la comunidad cosechan para Ghana Cocoa Board, que compra los granos para su distribución comercial. Esta es la principal forma de ingreso de la comunidad. También crecen los cultivos para subsistir y se cría el ganado para completar el estilo de vida. La belleza natural que rodea el pueblo es absolutamente impresionante.

 

Aunque la comunidad de Faustina se ha reunido a su alrededor desde su cirugía, el espectro del maltrato que sufrió durante la mayor parte de su vida yace debajo de la superficie.

 

Mientras se sienta con orgullo encima de bolsas llenas de granos de cacao junto a la báscula de la villa, le hacemos una pregunta que provoca emociones profundas en todos los que escucharon: “¿Cómo has podido perdonar y hacerte amiga de las mismas personas que una vez que trataron tan mal?”

 

“Las he perdonado”, dice Faustina. “Pero me he dado cuenta de que tienen esta especie de culpa por su forma de actuar conmigo antes de la cirugía. Y ahora que me han aceptado, el fondo de sus mentes, te das cuenta de que tienen esta especie de sensación de culpa en ellos. Pero para mí, no tengo nada en contra de ellas. Las he aceptado como amigos”.

Faustina posa con su familia y miembros de su comunidad. Foto: Zute Lightfoot.

Ella nos cuenta que antes de la cirugía, cuando soñaba, tenía su labio hendido y que esos sueños eran tristes. Pero después de la cirugía,  esos sueños cesaron y ella es en sus sueños como es ahora, cantando delante de su iglesia. Ahora que puede (y lo hace) canta delante de la congregación, ella dice que siente que sus sueños se han hecho realidad.

 

“Cuando traía agua para beber en una taza, nadie quería utilizar la misma taza que yo. Así que la vida, en general, no era agradable para mí; yo no era una persona feliz”, dice Faustina. “Así que, no había manera de que en mi mente pensara que mi futuro sería brillante.”

 

“Pero ahora, mirando este cambio y que me puedo relacionar con la gente, ir a donde yo quiera ir, todo el mundo me acepta, veo un futuro brillante. Ahora, cuando tomo una taza, traigo agua y bebo, la gente usa esa misma taza y bebe. ¡Significa que todos me aceptan!”.

Unidos por su hijo

En Paraguay, Mercedes y su esposo Derlis esperaban con ansias y emocionados la llegada de su tercer hijo al mundo. Sin embargo, en lugar de sentirse felices cuando su bebé Brian nació, Mercedes se sintió abrumada por el dolor. Su hijo nació con un caso severo de labio hendido y paladar hendido, afecciones que sus ultrasonidos regulares no detectaron. A pesar de que ella ya había visto a personas con labio hendido, Mercedes nunca pensó que esto fuera algo que le pudiera pasarle a su hijo.

 

Mercedes amaba a su bebé y le preocupaba si crecería feliz y saludable como sus dos hermanos mayores. Al principio, Mercedes estaba nerviosa por llevar a casa a su bebé desde el hospital. No sabía cómo reaccionaría su familia cuando vieran la hendidura facial de su hijo. Para su asombro, su familia les demostró un enorme derroche de amor a ella y a su hijo más allá de lo que ella esperaba. Ambos lados de la familia se unieron para ayudar a Mercedes y Derlis en todo lo posible. Mercedes no pudo trabajar debido a los desafíos que representaba el alimentar a Brian. Para ayudar a aliviar la carga financiera de Mercedes y Derlis, los miembros de la familia ayudaron a cubrir los gastos del hogar para que pudieran concentrarse en el cuidado de Brian.

Aunque Mercedes estaba agradecida por tener un apoyo tan increíble y estaba feliz de que el amor de su familia por Brian los hubiera unido más que nunca, aun así, buscó una solución para la condición de hendidura de Brian.  Mercedes y Derlis sabían que una cirugía podría ayudar a corregir la condición de Brian y buscaron a un cirujano privado que pudiera darle a Brian la atención que necesitaba.  Sin embargo…

En lugar de encontrar una solución, Mercedes descubrió que el costo de la cirugía de reparación de labio hendido era mucho más alto de lo que podían pagar, ¡Casi $ 1.700!  

Afortunadamente, el pediatra de Brian estaba familiarizado con el trabajo de Operación Sonrisa en Paraguay y motivo a Mercedes a que lo llevara a esa clínica. El equipo de Operación Sonrisa en Paraguay le aseguró a Mercedes que podrían atender a su hijo y agendar una cita para la cirugía gratuita en la próxima misión médica. 

Sin embargo, todavía habrían desafíos que enfrentar porque el primer intento de cirugía gratutita de Brian para reparar su labio hendido acabó en una decepción, cuando los médicos  descubrieron en el examen físico preoperatorio que Brian estaba demasiado enfermo y habría sido peligroso para él someterse a una cirugía. No había nada que Mercedes pudiera hacer para ayudar a su hijo mas que  de traerlo a casa y cuidarlo lo mejor que pudiese durante seis meses  para que estuviese listo para la siguiente misión médica.

A pesar de los desafíos de cuidar a Brian, Mercedes hizo todo lo que estaba en su poder para asegurarse de que estuviera sano para la siguiente misión médica. Cuando finalmente llegó el momento de comenzar la misión médica, Brian estaba tan sano como cualquier niño de su edad y pudo ser operado. Esta vez, en lugar de lágrimas, Mercedes pudo llevar a Brian a casa desde el hospital con una gran sonrisa en la cara sabiendo que el futuro de su hijo sería más alentador.

Cuando la familia regresó del hospital, todos en el vecindario los estaban esperando con globos en la calle, todos salieron a celebrar la nueva sonrisa de Brian. 

A pesar de que Mercedes estaba eufórica porque Brian había podido someterse a una cirugía para reparar su labio leporino, ella sabía que todavía quedaban desafíos por enfrentar en el futuro.

Mercedes estaba tan dedicada a asegurarse de que el labio de Brian sanara correctamente, que no dejó de cargarlo en sus brazos a lo largo del primer mes después de la cirugía, por temor a que se cayera y se dañara el labio. Tomaba el autobús de ida y vuelta a la ciudad más cercana para distraerlo. 

Hace unas semanas, Mercedes, Derlis y Brian asistieron a su tercera misión médica de Operación Sonrisa Paraguay, esta vez para la cirugía de paladar hendido de Brian. Después de otra evaluación médica, Brian recibió la aprobación y se programó su cirugía. 

Ahora que el paladar hendido de Brian ha sido corregido, Mercedes está lista para ir y venir otra vez en el autobús con su hijo hasta que se sienta mejor y pueda jugar con sus hermanos mayores. Mercedes está ansiosa de poder celebrar las cirugías exitosas de Brian y que su familia se reúna una vez más  cuando Brian se haya curado completamente.